
Una de cada tres personas que desarrollan inflamación ocular conocida como uveítis presenta además alguna enfermedad autoinmune o reumática, complicando el diagnóstico y el tratamiento de esta patología. Este aspecto multifactorial influye en que un 35 por ciento de los casos diagnosticados llegue a asociarse con ceguera, lo que ha motivado la preocupación de especialistas que buscan mejorar la atención y la coordinación de los servicios médicos. Según publicó el medio que recogió las declaraciones de expertos durante el VI Curso SER de Patología Ocular Inflamatoria, la detección tardía de la uveítis contribuye significativamente a la aparición de daño visual irreversible, lo que subraya la importancia de intervenciones tempranas y estrategias terapéuticas actualizadas.
El diagnóstico precoz de la uveítis constituye una demanda recurrente entre profesionales como Vanesa Calvo, reumatóloga del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla de Santander y coordinadora del curso mencionado. Según detalló la especialista al medio, las formas agudas de uveítis suelen llevar a una consulta temprana gracias a síntomas visibles como ojo rojo, fotofobia, dolor ocular o vision borrosa. Sin embargo, las presentaciones de inicio insidioso, especialmente vinculadas a enfermedades inflamatorias sistémicas o en pacientes pediátricos, pueden evolucionar sin manifestaciones perceptibles hasta que la persona ya enfrenta complicaciones visuales.
El medio informó que entre las prioridades para confrontar estos desafíos se encuentran el fortalecimiento de los circuitos de derivación rápida, la mejora de la coordinación entre distintos niveles asistenciales y la promoción de una mayor sensibilización sobre la enfermedad tanto entre profesionales sanitarios como en la población general. La reumatóloga Calvo señaló que también resulta fundamental optimizar el seguimiento de pacientes con factores de riesgo y promover alternativas terapéuticas que controlen la inflamación sin recurrir de forma prolongada a los corticoides, dada la posibilidad de efectos secundarios.
En el ámbito de la asistencia sanitaria, el jefe del Servicio de Reumatología del Hospital de Mérida, Raúl Veroz, resaltó la importancia de un abordaje multidisciplinar. Según consignó el medio, la colaboración entre oftalmología y reumatología permite una valoración clínica integral, favorece un diagnóstico más preciso y facilita la selección de un tratamiento ajustado tanto al problema ocular como a la patología sistémica asociada. Esta colaboración se traduce en una mejoría en la calidad de vida de las personas afectadas y puede contribuir de manera significativa a la preservación de la visión.
Veroz, a su vez coordinador del curso, planteó la necesidad de impulsar la formación conjunta de ambas especialidades médicas y de reforzar los vínculos institucionales, buscando asegurar una atención homogénea y de calidad. Además, solicitó que se fomente la investigación clínica en el campo de la uveítis, mediante estudios y ensayos clínicos que amplíen las alternativas terapéuticas disponibles y permitan el acceso a tratamientos innovadores.
Virginia Nistal, presidenta de la Asociación de Uveítis (AUVEA), enfatizó la diferencia que supone la creación y el buen funcionamiento de unidades multidisciplinares en la evolución de la enfermedad, según reportó el medio. Agregó que la optimización de los circuitos de derivación debe convertirse en una prioridad, ya que permite que los pacientes sean evaluados en el momento más adecuado y reciban atención especializada sin demoras que puedan agravar el pronóstico visual.
Los avances terapéuticos recientes han modificado el panorama en el tratamiento de la inflamación ocular, según destacó la reumatóloga Calvo. Nuevas opciones terapéuticas más eficaces y específicas han logrado mejorar el control de la enfermedad y reducir tanto las complicaciones como las secuelas asociadas. La estandarización en los protocolos de manejo y el diseño de enfoques compartidos entre profesionales han representado un progreso notable hacia una atención más coordinada.
De acuerdo con la información recogida por el medio, el VI Curso SER de Patología Ocular Inflamatoria fue organizado por la Sociedad Española de Reumatología, en el contexto de la campaña nacional 'El Arte de la Innovación', impulsada en colaboración con UCB. La formación ofrecida durante el curso se centró en la práctica clínica, el enfoque multidisciplinar y la actualización terapéutica, abordando especialmente los retos en el tratamiento de casos complejos y refractarios.
El jefe de Reumatología del Hospital de Mérida afirmó, según citó el medio, que la formación específica en esta área resulta esencial para prevenir el daño visual en pacientes con uveítis. Los participantes del curso incidieron en la necesidad de continuar promoviendo la colaboración y la actualización profesional para dar respuesta a los desafíos de esta patología, que puede presentar un desarrollo silente y un riesgo elevado de discapacidad si no se atiende oportunamente.