Mónica García insta a combatir la desinformación de los tecnoligarcas: "como política de salud pública"

La responsable de Sanidad reclama medidas urgentes ante la manipulación informativa promovida por grandes plataformas digitales, advirtiendo del peligro que representa para la democracia, la confianza social y la protección de la población frente a bulos y mensajes engañosos

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Durante la inauguración de la jornada ‘Cómo frenar la epidemia de la desinformación en salud’, la ministra de Sanidad, Mónica García, sostuvo que nunca antes habían coexistido tantos datos disponibles sobre salud y, al mismo tiempo, tanta confusión para la ciudadanía sobre qué informaciones son fiables. El medio Europa Press reportó que García alertó sobre las dificultades para orientarse entre datos verificados, opiniones, creencias y mensajes que pueden resultar dañinos y engañosos, resaltando el impacto negativo que esto genera en la toma de decisiones y en los sistemas sanitarios.

Según publicó Europa Press, la ministra planteó la necesidad de combatir la desinformación impulsada por lo que denominó "tecnoligarcas y algoritmos sin control", considerándolo no solo una cuestión de necesidad democrática, sino también una política de salud pública. La razón principal es el desafío que representa la proliferación de contenido falso o manipulado tanto para la democracia y la confianza institucional como para la protección de la población. "Vivimos en un momento en el que determinados tecnoligarcas, desde una posición de poder sin precedentes, tienden a influir en la opinión pública y en las decisiones colectivas de nuestras sociedades, también mediante la tolerancia a esa desinformación en las redes sociales," indicó García, según Europa Press.

La jornada, celebrada en el Ministerio de Sanidad y organizada junto a la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS), tuvo como objetivo crear consenso en torno a una estrategia nacional para detener la difusión de datos erróneos en el ámbito sanitario. Europa Press detalló que García calificó de "inaceptable" que intereses privados opacos y no sometidos a control democrático influyan en los debates de salud, ya que afectan directamente la vida, la prevención de enfermedades y los derechos de la ciudadanía.

Durante su intervención, García subrayó que la desinformación encuentra contexto favorable en superficies de incertidumbre, donde amplifica temores y distorsiona la percepción de riesgos, lo que termina por condicionar las decisiones colectivas e individuales. De acuerdo con Europa Press, puso como ejemplo la aparición de bulos durante episodios recientes de emergencia climática e inundaciones, ilustrando el efecto acumulativo que suponen sobre la confianza social y el vínculo que une a la población con los profesionales y las instituciones sanitarias.

Tal como consignó Europa Press, la titular de Sanidad enfatizó que socavar la evidencia científica y desacreditarla cuando se utiliza para la protección colectiva, especialmente en contextos donde el multilateralismo y la cooperación internacional resultan fundamentales, produce una erosión de la confianza y pone en cuestión los derechos ciudadanos. García calificó estas prácticas como "perniciosas" y "antidemocráticas", considerando que fragilizan el tejido social.

Frente a este escenario, Europa Press recogió el llamado de la ministra a reforzar la capacidad del Estado para anticipar riesgos, evaluar la evidencia y mejorar la comunicación, con apoyo en instrumentos como la Agencia Estatal de Salud Pública (AESAP). En su opinión, la Agencia se erige como referencia fiable por su autonomía, credibilidad y carácter integrador en vigilancia, análisis y comunicación de riesgos, tanto desde la perspectiva poblacional como global.

Otra de las estrategias destacadas por García, según reportó Europa Press, incluye la labor institucional constante para contrarrestar desinformaciones, a través de campañas como ‘Es popular, pero no es ciencia’ y la colaboración con medios de comunicación y organismos verificadores. Dentro de este marco, resaltó la importancia del periodismo sanitario y su papel para informar de manera rigurosa a la población, afirmando que la información responsable no puede colocar en el mismo nivel la evidencia científica y los bulos ni equiparar el conocimiento validado con las falsedades y opiniones no documentadas.

Europa Press recogió igualmente el llamado final de la ministra a fortalecer la colaboración entre instituciones, profesionales sanitarios, sociedades científicas y organizaciones sociales, con el objetivo de lograr un entorno informativo más robusto y confiable. García precisó que el reto es avanzar tanto hacia un sistema nacional de salud más resiliente como hacia una sociedad en la que la confianza cumpla un papel central para la protección de la salud pública.