El sapo concho de Bad Bunny emerge como cartel de protesta anti-ICE antes del Super Bowl

En medio de la atención internacional por el Super Bowl, una imagen reconocida en la cultura popular latinoamericana se transformó en emblema de protesta frente a las crecientes medidas migratorias y la tensión social que atraviesa San Francisco

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Durante los días previos al Super Bowl LX en San Francisco, la imagen del sapo concho, originalmente vinculada a la biodiversidad de Puerto Rico y al artista Bad Bunny, tomó protagonismo como símbolo de protesta en una campaña callejera que carece de autoría explícita. El fenómeno, reportado por la agencia EFE, involucró la aparición de afiches con el sapo concho en las calles del centro de la ciudad, acompañados de lemas como “ICE Out” y “Chinga la migra”, reflejando el rechazo al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en un contexto de creciente tensión social por las políticas migratorias. Esta intervención visual se produjo en un momento en el que San Francisco atraía la atención internacional a raíz del evento deportivo y del despliegue masivo de visitantes y medios de comunicación.

La adaptación del sapo concho como emblema de resistencia, detalló EFE, representó la resignificación de un icono de la cultura popular latinoamericana, transformando un peluche conocido por su relevancia ecológica y musical en herramienta de denuncia sociopolítica. Según describió la agencia, la campaña reflejó la creciente inquietud de la comunidad latina ante la intensificación de operativos federales, así como el temor a redadas y medidas restrictivas, a pesar del estatus de ciudad santuario que protege a San Francisco. EFE subrayó que, aunque la normativa vigente limita la cooperación entre autoridades locales y agencias federales de inmigración, diversos testimonios de migrantes recogidos por el medio señalaron una percepción de vulnerabilidad ante los cambios y fluctuaciones en la política nacional de inmigración.

El medio EFE consignó que las frases seleccionadas para la campaña, como “ICE Out” y “Chinga la migra”, evocan consignas históricas de resistencia que han sido empleadas previamente por comunidades latinas y chicanas en Estados Unidos. La utilización de estos mensajes, en combinación con la simbología renovada del sapo concho, movilizó tanto a sectores simpatizantes como a detractores, generando reacciones encontradas y amplificando el alcance de la campaña mediante su presencia en zonas altamente transitadas del centro de San Francisco.

La visibilidad de estos afiches y el aprovechamiento de la coyuntura del Super Bowl impulsaron la discusión pública sobre las políticas migratorias y la situación de las comunidades indocumentadas. De acuerdo con EFE, los afiches con la figura del sapo concho y los mensajes asociados provocaron incluso reacciones políticas de alto perfil. El expresidente Donald Trump manifestó su rechazo a la elección de Bad Bunny para el espectáculo de medio tiempo y señaló la campaña por “sembrar odio”, anunciando que no asistiría al partido como rechazo a dicha participación. Estas declaraciones fueron difundidas por EFE y acentuaron la atención sobre el cruce entre cultura popular y manifestación política.

La agencia EFE también informó sobre la respuesta institucional ante el ambiente de inquietud generado tanto por la presencia intensificada de visitantes como por la percepción de riesgo de redadas migratorias. Cathy Lanier, encargada de la seguridad para la NFL, afirmó que no se implementarían operativos de ICE dentro o en las inmediaciones del Super Bowl, buscando reducir el temor entre los migrantes y entre quienes participan o asisten al evento. Esta declaración respondía a reiteradas preocupaciones expresadas por miembros de la comunidad y recogidas por EFE, quienes mencionaron el impacto de los operativos federales en otras ciudades, como Mineápolis, donde han ocurrido incidentes fatales asociados a intervenciones de ICE y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).

El despliegue de la campaña basada en el sapo concho fue interpretado tanto por organizaciones sociales como por actores políticos como una reacción directa ante la intensificación de la vigilancia y los controles migratorios. EFE explicó que la resignificación de elementos culturales en el espacio urbano permite que figuras alejadas de la protesta política, en este caso vinculadas a la música y al ecologismo, pasen a formar parte del repertorio simbólico utilizado en la defensa de derechos y la denuncia social. De acuerdo con el medio, la falta de una autoría específica refuerza el carácter espontáneo de la acción, evidenciando una respuesta colectiva y descentralizada ante los cambios en las políticas migratorias federales.

En su cobertura, EFE ahondó en el modo en que la campaña logró articular demandas inmediatas vinculadas a la seguridad, la identidad y la reivindicación de derechos en un escenario de máxima visibilidad mediática. La estrategia de emplear figuras ampliamente reconocibles, sumada a la coyuntura del evento deportivo, incrementó el impacto tanto en la opinión pública local como en la internacional, extendiendo la discusión sobre la protección de derechos, la eficacia de las jurisdicciones santuario y las condiciones de vida de los migrantes en Estados Unidos.

El fenómeno de los afiches con el sapo concho introdujo nuevas estrategias de activismo urbano. Según publicó EFE, el recurso a símbolos extraídos de la cultura popular adquirió una dimensión central para las comunidades migrantes, que vieron en esta campaña una oportunidad de hacer visibles sus preocupaciones ante la opinión pública y las autoridades. La utilización de consignas emblemáticas y la resignificación de íconos culturales renovaron el repertorio discursivo mediante el cual se articulan las narrativas de resistencia y reclamo de garantías frente a la incertidumbre y los operativos federales.

El debate sobre el alcance y los límites de las protecciones en ciudades santuario se intensificó con la amplia cobertura de la agencia EFE, que indicó que tanto residentes como organizaciones, referentes políticos y visitantes se volcaron a analizar el fenómeno. El uso de la imagen del sapo concho, en conjunto con la proyección internacional derivada del Super Bowl, mantuvo el tema migratorio y la situación de las comunidades latinas en el centro del escenario, marcando el pulso de las discusiones públicas y políticas en San Francisco durante la realización del evento deportivo.