La borrasca "sin precedentes" deja miles de evacuados, localidades incomunicadas y una desaparecida en Málaga

Miles de personas han sido desalojadas en el sur de España, el transporte y las comunicaciones sufren fuertes alteraciones y las autoridades han emitido alertas de emergencia mientras continúa la búsqueda de una mujer desaparecida por el temporal

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Las playas de Marbella han experimentado una erosión significativa al perder hasta 10 metros de anchura debido al impacto del temporal que ha afectado extensamente al sur de España. El medio El País informó que la borrasca “Leonardo” ha provocado numerosos daños y complicaciones durante varios días consecutivos, afectando tanto a infraestructuras como a la población, y mantiene en vilo a las autoridades y servicios de emergencia. Entre los hechos más graves destaca la desaparición de una mujer arrastrada por la corriente del río Turvilla en el municipio malagueño de Sayalonga, mientras que miles de personas han sido evacuadas y comunidades enteras han quedado aisladas por las inundaciones y la alteración de las principales vías de comunicación.

Según detalló El País, en Andalucía continúan los efectos más severos del temporal, con cerca de 4.000 ciudadanos evacuados de sus hogares y movilización de 404 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) ante el riesgo potencial de derrumbes, el aumento del caudal de los ríos y el estado de las presas. La ministra de Defensa, Margarita Robles, calificó el fenómeno meteorológico como “sin precedentes”. Otros territorios como Extremadura, Galicia y Castilla-La Mancha también han registrado numerosos incidentes relacionados con las lluvias, desbordamientos de ríos y viento.

Las alertas de emergencia, que incluyen mensajes ES-Alert dirigidos a teléfonos móviles, se han emitido en zonas de riesgo. El medio El País reportó que los habitantes de las localidades extremeñas de La Bazana y Valuengo (Badajoz) recibieron un aviso a las siete de la mañana por el posible incremento del caudal del río Ardila vinculado a la presa de Valuengo. De igual forma, en Jerez de la Frontera (Cádiz), los ciudadanos recibieron mensajes por el peligro en la vega del río Guadalete.

El sistema ferroviario también ha mostrado notables alteraciones. Renfe mantiene suspendidos la mayoría de los trayectos ferroviarios en Andalucía, operando únicamente el servicio de Cercanías C1 de Málaga y asegurando el trayecto del AVE Madrid-Córdoba, según consignó El País. En Galicia, los servicios ferroviarios hacia y desde Vigo permanecen interrumpidos. El tráfico por carretera sufre igualmente restricciones, con un total de 165 vías cerradas debido a inundaciones y desprendimientos; las principales afectadas son la A-44 en Jaén, en dirección a Granada, y la A-48 en Cádiz, camino a Tarifa.

El País también indicó que la actividad lectiva logró reanudarse en la mayoría de las localidades andaluzas, con excepción de Almería, Granada y Jaén, donde las condiciones continúan impidiendo el normal desarrollo de las clases presenciales. En paralelo, las universidades públicas de Andalucía mantienen suspendidas sus actividades presenciales y han reprogramado exámenes, a excepción de las universidades de Huelva, Málaga y Sevilla. Otras provincias como Cádiz han enfrentado también situaciones complejas. En Grazalema, el acumulado de precipitaciones durante una noche alcanzó 600 litros por metro cuadrado, cantidad que representa cerca de la mitad del total precipitado en enero. Allí, la UME estuvo desplegada, aunque el último balance no requirió nuevos desalojos tras la evacuación previa de 60 personas en zonas aledañas a la presa.

La localidad de Arcos de la Frontera, en Cádiz, sumó cerca de 1.000 evacuados, incluyendo a los habitantes de una residencia geriátrica con 142 usuarios, además de los residentes de viviendas localizadas junto al pantano de El Santiscal. En Granada, se contabilizaron desalojos en las localidades de Dúdar (120 personas), Cenes de la Vega (diez) y Órgiva (siete). El acceso a Órgiva permanece bloqueado, dejando a unas 270 personas aisladas; entre ellas, de 60 a 80 residen en la zona de Pareja de los Cigarrones sobre el cauce del río Guadalfeo, y el resto habita en Bayacas, junto al cauce del río Chico.

En Córdoba capital, las inundaciones obligaron a desalojar a 60 vecinos en la zona de Guadalvalle. En la provincia, las evacuaciones incluyeron a doce personas en Puente Genil, alojadas ahora en un hotel, mientras que seis personas dejaron sus viviendas en el paraje de la Vega Bajo de Baena, próximo al río Guadajoz. Se suman los desalojos en asentamientos informales en Camino de la Barca y Camino de Carbonell. Otras ciudades como Villa del Río registraron la evacuación de 200 residentes de la zona de Huertos Familiares; en Villafranca de Córdoba, 63 personas dejaron sus hogares, a lo que se agregan las seis personas desplazadas de Los Piedros, en Lucena, y una más de la calle Garvín, en Carcabuey.

En Sevilla, la situación llevó a la evacuación de 76 habitantes de Écija. En Jaén, los desplazamientos alcanzaron la zona de Andújar, mientras que en Málaga, cuatro personas de Cuevas del Becerro buscaron refugio en hoteles o domicilios de familiares tras dejar sus viviendas. El fenómeno meteorológico también se ha hecho sentir en Almería, sobre todo por el viento y el oleaje. Estos factores provocaron el cierre del puerto al tráfico de ferris, demoras en vuelos y la suspensión de conexiones ferroviarias con Madrid.

El temporal tampoco cedió en Extremadura, donde el desbordamiento de ríos como el Gévora y el Zapatón obligó a la evacuación de vecinos de las pedanías Gévora y Valdebótoa en Badajoz, y a la suspensión de clases en la zona de Gévora. El País explicó que en la región, 19 presas de la cuenca del Guadiana liberan agua, con la de Villalba de los Barros aliviando por primera vez. Los embalses Gargáligas y Cubilar están en niveles históricos de caudal. En Coria, Cáceres, se declaró el Nivel 2 del Plan de Emergencia Municipal, evacuando preventivamente el área de La Isleta por el aumento del río Alagón.

En Galicia, la borrasca ha generado fuertes precipitaciones y vientos que alcanzaron velocidades superiores a los 100 kilómetros por hora. El País reportó la clausura temporal de la autopista PO-11, entre Marín y Pontevedra, durante cuatro días consecutivos, debido a la inundación causada por el mar. La suspensión del transporte marítimo y ferroviario ha dificultado la comunicación con Vigo, mientras que la crecida de ríos generó desbordamientos en varios municipios de Ourense.

En la Comunidad de Madrid, la Confederación Hidrográfica del Tajo mantiene activas advertencias de nivel rojo referentes a posibles desbordamientos del río Jarama, donde el caudal supera ampliamente el umbral para la emisión de alertas tanto en San Fernando de Henares como en Titulcia. Asimismo, presas como El Atazar, Santillana, Picadas y El Pardo se encuentran liberando grandes volúmenes de agua.

Castilla-La Mancha declaró la fase de alerta por riesgo de inundaciones, actuando sobre posibles necesidades de desembalse en los cauces de los ríos en su territorio. El servicio escolar también experimentó suspensiones que afectaron a 320 estudiantes en Albacete, Ciudad Real y Guadalajara. En la Comunidad Valenciana, las rachas de viento alcanzaron los 136 km/h en Buñol.

A través de los informes de El País, queda en evidencia la extensión del impacto que el temporal “Leonardo” está ejerciendo sobre diversas regiones, tanto por la magnitud de las precipitaciones como por los problemas derivados del viento y el desbordamiento de ríos, obligando a miles de personas a abandonar sus hogares y forzando una movilización masiva de recursos de emergencia. La situación continúa generando preocupación generalizada ante el riesgo latente de nuevos desbordamientos, derrumbes y más daños en la infraestructura.