El Ejército de Nigeria recupera los cuerpos de siete militares tras un combate con Boko Haram en el noreste

Altos mandos confirmaron a medios locales la localización de los cadáveres de varios soldados y un comandante, ultimados tras violentos choques con extremistas armados cerca de la frontera nigerina, mientras crecen las operaciones militares en la región

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Según altas fuentes militares citadas por el diario nigeriano 'Daily Trust', los cuerpos de un comandante y seis soldados pertenecientes al Ejército de Nigeria fueron localizados el miércoles tras haber sido asesinados aparentemente por integrantes de Boko Haram. El hallazgo se llevó a cabo en la zona de Damasak, al noreste del país, cerca de la frontera con Níger, después de que se produjeran intensos enfrentamientos armados en la región.

El medio 'Daily Trust' detalló que el episodio se enmarca en una serie de choques entre fuerzas militares nigerianas y milicianos de Boko Haram, quienes han incrementado su actividad violenta en la región del estado de Borno, zona vecina al lago Chad y al territorio nigerino. Según las fuentes militares consultadas por el medio, los soldados, incluido el comandante, fueron capturados durante los combates y posteriormente ejecutados por los insurgentes. Tras la confirmación del asesinato, un nutrido grupo de militares acudió al lugar para recuperar los cadáveres, acción que desencadenó nuevos tiroteos con miembros armados que vigilaban el área.

Reportó también 'Daily Trust' que las unidades del Ejército presentes en estas operaciones contaron con el respaldo de las fuerzas aéreas, lo que demuestra la magnitud y la complejidad de la ofensiva contra los grupos extremistas. Damasak y la región circundante han estado bajo presión constante de Boko Haram y de su escisión, el Estado Islámico en África Occidental (ISWA), ambos señalados por las autoridades nigerianas como responsables de diversos ataques y atentados recientes, afectando tanto al personal militar como a la población civil.

Las operaciones militares en el noreste de Nigeria y, en particular, en la zona de la cuenca del lago Chad, se han intensificado en las últimas semanas, según publicó 'Daily Trust', como respuesta al aumento de atentados cometidos por las facciones armadas. Las autoridades militares explicaron al diario que la presencia reforzada en el área busca tanto contener las incursiones de los extremistas como asegurar la recuperación de personal y equipo caído bajo control insurgente.

Además, 'Daily Trust' consignó que la escalada de violencia de Boko Haram y el ISWA se ha manifestado en decenas de ataques recientes, lo que ha obligado a una mayor implicación de diferentes ramas de las Fuerzas Armadas nigerianas. El estado de Borno figura como uno de los focos más importantes de la actividad yihadista, y la proximidad con las fronteras internacionales agrava la dificultad para contener los movimientos insurgentes.

De acuerdo con el relato recogido por 'Daily Trust', la intervención militar para rescatar los cuerpos de los soldados caídos se desarrolló con cautela, dada la expectativa de emboscadas por parte de grupos armados que habían preparado el terreno en la zona. La ofensiva incluyó la movilización de tropas terrestres y la coordinación con medios aéreos, lo que permitió articular una respuesta inmediata a la presencia de los extremistas.

La operación militar acontece en un contexto de continuos esfuerzos por parte del gobierno federal de Nigeria para reducir la capacidad de acción de los grupos insurgentes responsables de la inestabilidad crónica en el noreste. El Ejército sostiene, según lo informado por 'Daily Trust', una política activa de hostigamiento a los refugios y áreas de influencia de Boko Haram y el ISWA, imposibilitando la consolidación de posiciones fijas por parte de los grupos armados.

Las fuentes entrevistadas por 'Daily Trust' subrayaron que la presencia persistente de insurgentes en las inmediaciones de Damasak y otras zonas del estado de Borno, así como la continuidad de ataques directos contra patrullas militares y civiles, confirman la complejidad de la situación en la región. A la par, las fuerzas armadas han reiterado públicamente su determinación de incrementar las operaciones hasta alcanzar los objetivos establecidos en materia de seguridad y control territorial.

El conflicto contra Boko Haram y el Estado Islámico en África Occidental dura ya más de una década y ha causado una significativa pérdida de vidas y desplazamiento de población en el noreste de Nigeria y países vecinos. Según el recuento de 'Daily Trust', la reciente recuperación de los cuerpos de los militares asesinados resalta la persistente peligrosidad del escenario y la gravedad de los ataques a las fuerzas gubernamentales desplegadas para contener la violencia extremista.