Condenado a 29 años un sudanés que asesinó con un destornillador a una joven británica

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Londres, 30 ene (EFE).- Un tribunal británico condenó este viernes a un mínimo de 29 años de cárcel al inmigrante sudanés Deng Majek, que en octubre de 2024 apuñaló a la joven británica Rhiannon Whyte, empleada del albergue donde él se alojaba, con un destornillador que le clavó hasta en 23 ocasiones.

La lectura de la sentencia fue transmitida en directo por la BBC, al tratarse de un crimen que tuvo una gran repercusión mediática por producirse en medio de un agrio debate sobre la inmigración en el Reino Unido, aún muy presente en la política nacional.

El juez del Tribunal de Coventry (centro de Inglaterra) condenó a Deng Majek a cadena perpetua, para luego precisar que tendrá que cumplir una sentencia mínima de 29 años antes de poder solicitar la libertad condicional, y destacó que en su caso concurrían circunstancias agravantes como la premeditación, la nocturnidad y que Majek no hubiera mostrado la menor señal de arrepentimiento.

El crimen de Majek, perpetrado en una estación de tren durante la noche, conmocionó a la sociedad porque Whyte, madre de un niño de cinco años, trabajaba precisamente en un hotel que entonces servía de alojamiento provisional de solicitantes de asilo.

Las cámaras de seguridad en el lugar grabaron a Majek arrojando el arma homicida a un río cercano (del que luego fue recuperada) y posteriormente bailando de forma desenfadada al menos en dos ocasiones.

Durante la lectura de la sentencia, Majek se mostró impasible, según describieron los periodistas presentes.

La madre de la asesinada, Dana Whyte, protagonizó un emotivo discurso previo a la sentencia: "De alguna manera -dijo mirando al acusado- mi vida también terminó aquel día. Tú nos la arrebataste. Espero que nunca vuelvas a ver el mundo exterior. ¡A ver cómo bailas ahora!", le espetó.

En el exterior del tribunal, el grupo de extrema derecha 'Raise the Colours', conocido por su retórica antiimigración, se personó con una bandera inglesa de la Cruz de San Jorge y a ellos se unió el popular activista ultraderechista Tommy Robinson. EFE