Ginebra, 30 ene (EFE).- La ola de naufragios de embarcaciones con migrantes en el Mediterráneo por las malas condiciones climáticas causadas por el ciclón Harry demuestra la necesidad urgente de una acción coordinada para evitar pérdidas de vidas innecesarias, indicó la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
"La gente está muriendo ante la falta de rutas alternativas más seguras (...), no podemos permitir que el Mediterráneo siga siendo un cementerio para aquellos que buscan refugio", señaló en un comunicado el asistente al alto comisionado de ACNUR para Protección, Ruven Menikdiwela.
El responsable de ACNUR recordó que al menos 51 personas murieron en dos naufragios cerca de las costas de Lampedusa (Italia) y (Malta), aunque se teme que en los días de adversas condiciones meteorológicas pudieron producirse otros graves siniestros en aguas del Mediterráneo.
"Los que viajan así están tan desesperados que se embarcan en travesías donde su supervivencia está en juego", recordó, subrayando que estos incidentes no son aislados "sino parte de una tendencia que continúa año tras año pese a los repetidos llamamientos a enfrentar las causas".
Menikdiwela recordó que sólo en 2025, según cifras de ACNUR, unos 146.000 migrantes y refugiados cruzaron el Mediterráneo con dirección a Europa, con al menos 1.953 muertos o desaparecidos.
ACNUR subrayó que durante las tormentas causadas por el ciclón Harry muchas señales de socorro no pudieron ser localizadas con precisión, lo que indica que es necesario invertir más en infraestructura para el rescate y el desembarco en lugares seguros, con asistencia inmediata. EFE