Kiko Rivera reacciona a la salida a subasta de Cantora por las deudas de Isabel Pantoja

Al enterarse por una publicación de que la propiedad familiar será rematada por problemas financieros, el hijo de la famosa artista habría contactado a abogados para valorar posibles acciones legales con el fin de no perder el inmueble

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Kiko Rivera, hijo de la reconocida artista Isabel Pantoja, se habría sorprendido al enterarse por la prensa de que la finca Cantora, de la cual es copropietario, estaría a punto de ser subastada por dificultades financieras que arrastra su madre, según informó la revista Lecturas. Rivera, de acuerdo con la citada publicación, habría decidido consultar con abogados para analizar posibles acciones legales orientadas a evitar la pérdida del inmueble familiar.

Según detalló Lecturas, la situación actual de Cantora se relaciona con una deuda que supera los 2,2 millones de euros, generada tras dejar de abonar durante cinco años los pagos hipotecarios de 12.000 euros mensuales comprometidos con una entidad bancaria. La publicación señaló que la finca, donde existen construcciones que abarcan una vivienda de aproximadamente 1.200 metros cuadrados y un terreno de más de 370 hectáreas, saldría a subasta a principios de febrero. El precio fijado rondaría el millón de euros, una cifra significativamente menor al valor de mercado estimado para la propiedad y considerablemente inferior a los más de 4 millones de euros que Isabel Pantoja solicitaba en el pasado con propósito de aliviar su situación económica.

Tal como consignó Lecturas, la cantante, mientras se encuentra en Gran Canaria cerrando la negociación para una producción audiovisual sobre su vida con una importante plataforma de streaming y prepara su salida de España con destino a Sudamérica, enfrenta ahora este desafío patrimonial. El medio también reportó que Pantoja habría sido desalojada de la finca, retirando elementos tan básicos como puertas y enchufes antes de abandonar el inmueble.

Por su parte, Kiko Rivera posee aproximadamente el 47% de la finca, participación que heredó tras el fallecimiento de su padre, el torero Paquirri. El programa ‘El tiempo justo’ aportó que Rivera desconocía el estado crítico de la propiedad hasta que la información fue hecha pública por los medios. Leticia Requejo, periodista de dicho espacio, precisó que Kiko Rivera, alejado de su madre desde hace años, recibió la noticia con desagrado al enterarse de que la herencia directa de su padre podía encontrarse en riesgo de perderse durante una subasta pública.

De acuerdo con la información suministrada por Lecturas y ampliada por ‘El tiempo justo’, tras conocer la noticia, Kiko Rivera se habría puesto en contacto inmediato con asesores jurídicos. Su intención sería determinar si dispone de recursos legales para intervenir en el proceso o reclamar su parte, en un intento por conservar la propiedad familiar que, según trascendió en el citado programa, tiene para él un valor sentimental adicional, dado que fue el lugar donde residió durante parte de su vida.

La situación derivada del impago hipotecario y la inminente subasta de Cantora abre un nuevo capítulo en la ya tensa relación entre Isabel Pantoja y su hijo. Pantoja, dueña de una figura pública consolidada como cantante, mantendría la mayor parte de la finca, pero el hecho de compartir la titularidad con su hijo complica el panorama legal y patrimonial.

El medio Lecturas destacó que, cuando Isabel Pantoja intentó vender la finca en el pasado, aspiraba a obtener más de 4 millones de euros, precio alejado del que se fijará en la inminente subasta. La revelación sobre la salida a subasta del inmueble ha generado repercusiones tanto en los medios como entre los seguidores de la familia, atentos a las consecuencias legales y personales de este proceso.

Finalmente, la información recogida por la prensa subraya que la postura de Rivera, al conocer la situación a través de la publicación y no mediante comunicación directa con su madre, evidencia la fractura en la relación entre ambos. La resolución de este conflicto patrimonial, según apunta Lecturas, dependerá de los próximos pasos legales que Kiko Rivera y su equipo de abogados decidan emprender para proteger sus intereses sobre Cantora.