Powell (Fed) cree que los riesgos sobre inflación y empleo han bajado, pero que aún están en "cierta tensión"

El responsable de la autoridad monetaria estadounidense señaló que persisten presiones que dificultan alcanzar los objetivos de estabilidad y pleno empleo, aunque destacó avances recientes en la contención de precios y la recuperación económica en el inicio del año en curso

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Durante la más reciente comparecencia pública, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, afirmó que buena parte del impacto de los aranceles sobre los precios ya se ha materializado, lo que sugiere que tras haber alcanzado un máximo durante este año, la presión sobre los precios comenzará a reducirse si no se produce una escalada en la imposición de nuevas barreras comerciales. Según detalló el medio Europa Press, Powell presentó este balance al abordar el estado actual de la economía y los desafíos que enfrenta la autoridad monetaria estadounidense.

De acuerdo con lo publicado por Europa Press, el titular de la Fed señaló que los riesgos asociados tanto al aumento de la inflación como al deterioro del empleo han disminuido, aunque advirtió que persisten y generan una tensión latente para los objetivos de estabilidad de precios y pleno empleo. La institución monetaria sostiene el mandato dual de mantener la inflación bajo control y promover el empleo, por lo que la relación entre ambos factores sigue representando un equilibrio delicado. Powell aseguró que la política monetaria se encuentra en un punto adecuado para abordar ambos retos.

Europa Press consignó que, en relación con las tasas de interés, la Reserva Federal decidió mantenerlas dentro del rango de entre 3,50% y 3,75%, los niveles más bajos observados desde finales de 2022. Esta decisión llega después de tres bajadas seguidas que recortaron los tipos en 75 puntos básicos. Según explicó Powell en la conferencia de prensa, la decisión contribuye a situar la política monetaria en niveles considerados "neutrales", lo que significa que no incentivan un crecimiento excesivo ni penalizan la actividad económica.

Powell expuso que la normalización progresiva de la política monetaria tiene como propósito estabilizar el mercado laboral, al mismo tiempo que facilita el avance de la inflación hacia el objetivo del 2%. Esta trayectoria depende de que los efectos de los aranceles continúen disipándose y no se produzcan nuevos incrementos en las medidas proteccionistas que puedan reactivar la presión sobre los precios.

Respecto al entorno macroeconómico general, el presidente de la Fed precisó que Estados Unidos registró un crecimiento considerado "sólido" y que el inicio del año mostró señales positivas para la economía. No obstante, reconoció que la inflación permanece en niveles elevados en comparación con la meta oficial y que la creación de puestos de trabajo sigue siendo modesta. Powell puntualizó que la tasa de desempleo presenta actualmente signos que indican una tendencia hacia la estabilización.

En su intervención, el funcionario también mencionó que el mercado residencial estadounidense presenta debilidad, lo cual tiene implicaciones tanto para la demanda interna como para el ritmo de recuperación de la economía. Según la información consignada por Europa Press, este sector continúa bajo presión, reflejando tanto el impacto de los aumentos de interés anteriores como la cautela que demuestran los compradores.

Powell concluyó indicando que los responsables de la política monetaria continuarán monitoreando tanto la evolución de la inflación como la situación del empleo para realizar los ajustes necesarios que garanticen el cumplimiento de los objetivos de la Reserva Federal. El medio Europa Press reportó que la autoridad monetaria estima que la trayectoria actual podría llevar a una reducción gradual de la inflación sin provocar un deterioro marcado del empleo, siempre y cuando no cambien de manera abrupta las condiciones externas, como la reactivación de una guerra comercial.

En las declaraciones recogidas por Europa Press, Powell resumió que la política monetaria de la Fed busca mantener el equilibrio ante las tensiones que aún existen entre el control de los precios y la protección del mercado laboral, sosteniendo que la institución cuenta con margen para reaccionar si alguno de esos factores cambia de forma relevante en los próximos meses.