Trump amenaza con retirar la ayuda a Irak si el ex primer ministro Al Maliki vuelve al poder

Washington condiciona el respaldo financiero al resultado político en Bagdad tras la nominación de Nuri al Maliki, mientras el Parlamento retrasa la elección presidencial y continúan las negociaciones internas para definir al próximo jefe del Ejecutivo

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Donald Trump manifestó que la retirada de la ayuda estadounidense a Irak se concretará si el ex primer ministro Nuri al Maliki regresa al poder. Tal como reportó la agencia INA, el expresidente de Estados Unidos emitió esta advertencia luego de que la coalición chií Marco de Coordinación designara a Al Maliki como candidato para encabezar el gobierno iraquí. El posible retorno de Al Maliki a la jefatura del Ejecutivo interfiere directamente con la política exterior de Washington en la región, condicionando la posición de apoyo financiero y político de Estados Unidos hacia Bagdad.

Según detalló la agencia INA, Trump declaró que “he oído que el gran país de Irak podría tomar una muy mala decisión al reinstalar a Nuri al Maliki como primer ministro. La última vez que estuvo en el poder el país se sumió en la pobreza y el caos total. No se debe permitir que eso vuelva a suceder”. El mensaje fue difundido a través de las redes sociales del exmandatario estadounidense, que dirigió sus afirmaciones tanto a actores políticos iraquíes como a la comunidad internacional.

El medio INA agregó que Trump advirtió sobre el cese de toda asistencia por parte de Washington, señalando las “descabelladas políticas e ideologías” de Al Maliki como la razón principal para tomar esta decisión. En su mensaje, Trump sostuvo que “y si no estamos allí para ayudar, Irak no tendrá ninguna posibilidad de éxito, prosperidad ni libertad. Hagamos que Irak vuelva a ser grande”.

Por otro lado, la jornada política en Bagdad observó un retraso en las negociaciones parlamentarias. La INA informó que se pospuso la sesión legislativa programada para elegir al próximo presidente del país, un proceso relevante porque quien resulte electo será responsable de encargar la formación de gobierno. La autoridad encargada de postergar la votación fue el presidente del Parlamento, Haibat al Halbusi, quien argumentó que era necesario otorgar más tiempo a las consultas entre los principales partidos kurdos, el Partido Democrático del Kurdistán (KDP) y la Unión Patriótica del Kurdistán (PUK). Ambos bloques deben alcanzar un acuerdo para presentar un candidato consensuado a la presidencia, condición vinculada al equilibrio político posterior a la invasión de 2003.

El medio INA recalcó que el sistema político iraquí opera bajo un acuerdo de predominancia sectaria: el presidente del Parlamento debe ser un representante suní, la presidencia del gobierno corresponde a un político chií y la jefatura de Estado recae en la comunidad kurda. Este reparto, implantado con apoyo de Estados Unidos tras la invasión, busca mantener el equilibrio de poder en una sociedad marcada por profundas divisiones religiosas y étnicas.

La nominación de Nuri al Maliki representa un desafío a ese delicado balance, considerando que su gestión anterior, de 2006 a 2014, terminó asociada dentro y fuera de Irak a una crisis social y de seguridad, lo que genera reticencias desde distintos sectores políticos. La amenaza de Trump de retirar el respaldo occidental se suma a las presiones internas, mientras los partidos intentan negociar una fórmula de gobierno estable.

El seguimiento de los acontecimientos en Bagdad continúa, ya que el establecimiento de un nuevo gobierno depende de la designación presidencial y de la aceptación de un primer ministro respaldado por las principales facciones políticas, tanto chiíes como kurdas y sunitas. La comunidad internacional vigila el desarrollo de los acontecimientos debido a sus posibles repercusiones en la estabilidad regional y la continuidad de la cooperación militar y económica con Irak, puntualizó la agencia INA.