La popularidad de la primera ministra de Japón se resiente a tan solo dos semanas de las elecciones anticipadas

A dos semanas de los comicios, una reciente encuesta del diario 'Nikkei' muestra que Sanae Takaichi enfrenta un descenso en las preferencias tras críticas por disolver el Parlamento y anticipar las urnas en busca de mayor respaldo legislativo

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Sanae Takaichi registró una disminución de casi diez puntos porcentuales en su popularidad, que se sitúa actualmente en el 67%, según una reciente encuesta publicada por el diario japonés Nikkei. Esta es la primera ocasión en la que su índice cae por debajo del 70% desde su llegada a la jefatura de gobierno, a dos semanas de que se celebren las elecciones anticipadas convocadas por ella misma con el objetivo de incrementar el respaldo parlamentario.

En el sondeo difundido este lunes por Nikkei, la mandataria perdió ocho puntos frente al 75% que obtenía en el mes de diciembre, lo que implica un descenso significativo en medio del periodo electoral. El medio japonés señaló que esta caída se atribuye principalmente a las críticas surgidas tras la reciente disolución del Parlamento y la convocatoria para adelantar los comicios, previstos para el 8 de febrero. Estas decisiones han generado debate en la opinión pública y en la clase política sobre la conveniencia y los motivos estratégicos detrás de la medida adoptada por la primera ministra.

De acuerdo con Nikkei, Takaichi ha defendido la convocatoria electoral argumentando que resulta "necesaria" para formar un nuevo gobierno de coalición y lograr así la aprobación más eficiente de sus políticas domésticas. Durante la jornada, la primera ministra se presentará en un debate televisado junto a los principales candidatos de la oposición, un espacio donde se espera que exponga las líneas generales de su programa y ofrezca explicaciones sobre su reciente estrategia política.

Takaichi, quien asumió el cargo hace apenas tres meses, hizo historia como la primera mujer al frente del Gobierno japonés. Desde su nombramiento, una de sus prioridades ha sido mantener la cohesión del Partido Liberal Democrático (PLD) y asegurar una alianza funcional con el Partido de Innovación de Japón (JIP), coalición que permitió al bloque oficialista una exigua mayoría en la Cámara Baja tras el último ajuste parlamentario. Según lo reportado por Nikkei, este equilibrio frágil en el poder legislativo es uno de los elementos que la mandataria ha esgrimido para justificar la necesidad de renovar el mandato a través de elecciones anticipadas.

El contexto político en el que se producen estos comicios resulta complejo, ya que el PLD enfrenta actualmente bajos índices de aprobación y permanece bajo la sombra de recientes escándalos. Nikkei resaltó que una victoria clara en las urnas le proporcionaría a la primera ministra un mandato reforzado, capaz de cimentar una nueva mayoría y facilitar la aprobación de proyectos clave de gobierno.

La estrategia de Takaichi ha sido objeto de intenso escrutinio por parte de sus adversarios políticos, quienes sostienen que la decisión de disolver el Parlamento responde a intereses de supervivencia política más que a las necesidades de estabilidad institucional. Sin embargo, la mandataria mantiene que una coalición sólida permitiría al Ejecutivo impulsar de modo más ágil las reformas y políticas que considera prioritarias en el actual contexto del país, de acuerdo con lo consignado por Nikkei.

Hasta el momento, la encuesta del diario japonés muestra a Takaichi con un respaldo que, si bien sigue siendo elevado en comparación con anteriores líderes, representa un descenso relevante en un periodo corto. El escrutinio público y la presión sobre la mandataria aumentarán en las próximas dos semanas, en la recta final hacia la jornada electoral, según viene detallando Nikkei en sus análisis sobre el escenario político de Japón.