Pastor, sobre caso de conflictividad de un alumno en colegio de Toledo: "Tenemos que trabajar para corregir conductas"

El titular de Educación destaca la importancia de implementar soluciones conjuntas entre familias y profesorado para restablecer la convivencia en el centro, tras el caso de comportamiento conflictivo, y descarta sacar al menor del sistema escolar

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El consejero de Educación, Cultura y Deportes de Castilla-La Mancha, Amador Pastor, mencionó que en respuesta al caso de conflictividad en un alumno del CEIP Gregorio Marañón de Toledo, se encuentra en marcha un proceso de diálogo entre el centro educativo y las familias para alcanzar consensos que permitan restablecer la convivencia. Según consignó Europa Press, Pastor explicó que no se contempla expulsar al menor del sistema educativo, sino que el objetivo pasa por corregir y redireccionar determinadas conductas que han afectado al ambiente escolar.

De acuerdo con Europa Press, Pastor se refirió al asunto tras ser consultado por los medios en el marco de su visita a la Feria Internacional de Turismo (Fitur). Durante su declaración, el consejero reconoció que las soluciones propuestas ante hechos de esta índole pueden generar desacuerdos dentro de la comunidad educativa. Manifestó que el procedimiento actual involucra diversos participantes, incluidos la Asociación de Padres y Madres, el equipo directivo del colegio y los propios familiares del alumno señalado por actitudes problemáticas.

En sus declaraciones, Pastor mencionó que ha gestionado una comunicación personal con la tutora del grupo donde se presenta el caso, buscando una visión directa sobre la dinámica y el funcionamiento de la clase. El propósito de este contacto, indicó, es comprender con mayor profundidad la situación y favorecer la construcción de estrategias que respondan a las necesidades de todos los implicados. Además, informó que el delegado provincial de Educación en Toledo, José Gutiérrez, mantenía en ese mismo día reuniones con los representantes familiares en busca de acuerdos que definan actuaciones, recursos y medidas específicas para mejorar la convivencia escolar.

El consejero subrayó, según recogió Europa Press, que la normativa no posibilita la expulsión de menores del sistema educativo. En consecuencia, remarcó la necesidad de trabajar de forma conjunta para corregir y encauzar aquellos comportamientos que perturban la convivencia en el centro. Este principio, añadió, se aplica en todos los episodios en los que la conducta de un estudiante afecte a la normalidad del entorno escolar, por lo que es imprescindible mantener el vínculo educativo e ir adoptando intervenciones ajustadas a cada circunstancia.

Durante la atención a medios, Pastor puntualizó que, en la gestión de casos como este, es fundamental el acuerdo entre las familias y el profesorado para implementar las medidas correctoras. Detalló también que mantener el diálogo constante y la cooperación entre los sectores implicados constituye el eje principal de las respuestas educativas del Gobierno regional ante situaciones conflictivas dentro de los colegios.

Europa Press informó que la reunión mencionada entre el delegado provincial y los padres tiene como meta concreta establecer nuevas pautas de conducta, definir los recursos disponibles y concretar intervenciones que permitan reconstruir la convivencia, en caso de haberse visto deteriorada. El consejero expresó además que cualquier avance dependerá de la voluntad y cooperación de las partes para superar las diferencias surgidas en torno a las medidas a tomar.

Por último, Pastor resaltó, de acuerdo con el medio citado, que la Consejería mantiene vigilancia continua sobre el desarrollo de la situación y se mantendrá trabajando hasta restablecer un clima convivencial satisfactorio para alumnado, familias y profesorado del CEIP Gregorio Marañón. También reiteró la disposición de la administración para escuchar a todos los actores y adaptar las estrategias en función del avance de las negociaciones y las necesidades del centro educativo.