Madrid, 21 ene (EFE).- La Armada española ha reforzado su presencia, vigilancia y disuasión en aguas de interés nacional, donde en la última semana han realizado el seguimiento y monitorización de dos barcos de la marina rusa, uno de ellos un destructor.
El buque de acción marítima Audaz, desplegado en el mar de Alborán y estrecho de Gibraltar (al sur de España) desde el pasado diciembre, ha asumido la vigilancia del destructor ruso Severomorsk durante su tránsito hacia el mar Mediterráneo oriental, informó este miércoles el Estado Mayor de la Defensa (EMAD).
Al finalizar esta tarea, retomó sus labores de vigilancia en el mar de Alborán, para reforzar la presencia naval en las proximidades de las islas Chafarinas, ubicadas en el norte de África, donde hay destacamentos permanentes del Ejército de Tierra español, que contribuyen al apoyo y la seguridad de dichos territorios.
En la misma semana, el buque se encargó de la monitorización y vigilancia de otro convoy con bandera rusa, formado por la corbeta Boikiy, además del mercante General Skobelev, durante su tránsito hacia el Atlántico, tras cruzar el estrecho de Gibraltar.
Días después, estos barcos rusos fueron avistados mientras entraban en el litoral gallego (noroeste de España), y a partir de entonces fueron vigilados por el patrullero de altura Centinela, que mantuvo el seguimiento del convoy hasta su entrada en aguas francesas.
Durante estas operaciones, ambos buques de la Armada han reportado de forma continua la situación y evolución al Centro de Operaciones de Vigilancia de Acción Marítima, añade el EMAD.
Estas misiones tienen como objetivo contribuir a la seguridad marítima en aguas de interés nacional y garantizar la libertad de navegación, así como detectar anticipadamente amenazas y facilitar una respuesta inmediata y viable ante una potencial crisis.
Diariamente, hay unos 850 militares de las Fuerzas Armadas involucrados en las operaciones permanentes, que se desarrollan bajo control operativo del Mando de Operaciones. EFE