El oro supera por primera vez los 4.700 dólares

La cotización del metal precioso alcanza un máximo histórico tras el aumento de las compras de bancos centrales, la inestabilidad política global y la renovada disputa entre Washington y Bruselas, factores que impulsan la escalada de los valores refugio en los mercados internacionales

Guardar

Las reiteradas tensiones políticas entre Estados Unidos y Europa en relación al futuro de Groenlandia han elevado la preocupación de los mercados financieros por una posible guerra comercial entre ambas regiones, en un contexto donde la volatilidad geopolítica se sitúa en máximos. Bajo este entorno, el oro ha alcanzado por primera vez los 4.722,51 dólares por onza, marcando un récord intradía y consolidando una subida superior al 1% respecto al último cierre, conforme informó el medio que provee la información.

Según publicó la fuente, la cotización del metal precioso mantiene su tendencia alcista y rompe el umbral histórico de 4.700 dólares, extendiendo un ciclo de revalorización que suma más del 9% desde el inicio de 2026. Este repunte se produce inmediatamente luego de que el oro superara los 4.600 dólares hace apenas una semana, una escalada que sigue a un 2025 donde su precio subió cerca del 70%, un rendimiento anual que no se había registrado desde 1979. El medio precisa que la demanda por activos refugio como el oro y la plata se ha intensificado ante la inseguridad generada por las disputas comerciales y la incertidumbre económica global.

El conflicto abierto a partir del renovado interés de Donald Trump por incrementar el control estadounidense sobre Groenlandia ha provocado una reacción negativa por parte de la Unión Europea, alimentando la posibilidad de sanciones o aranceles mutuos. Este escenario acarrea impacto inmediato en la percepción de riesgo de los inversores internacionales, propiciando una huida hacia el oro. Analistas de ING Research, Warren Patterson y Ewa Manthey, afirmaron al medio que “el oro y la plata alcanzaron nuevos máximos históricos a medida que la escalada de las tensiones geopolíticas impulsó la demanda de activos refugio”. Ambos especialistas consideran que el mayor catalizador de estos movimientos ha sido el resurgimiento de las fricciones entre Washington y Bruselas ante la ofensiva de Trump sobre Groenlandia, elemento que ha encendido las alarmas sobre la posibilidad de un conflicto comercial transatlántico.

El respaldo institucional a estos activos se evidencia en el comportamiento de los bancos centrales, quienes intensificaron sus compras de oro, reforzando así el soporte de su precio, detalló la fuente. Paralelamente, la política monetaria de Estados Unidos contribuye al entorno favorable para los metales preciosos, ya que la perspectiva de próximos recortes de los tipos de interés por parte de la Reserva Federal abona la expectativa de una menor rentabilidad para otras inversiones y un aumento de la inflación, factores que impulsan la conveniencia de buscar cobertura en los valores refugio.

ING Research, en la misma línea, subraya que existen inquietudes adicionales entre los participantes del mercado tras los repetidos ataques de la Administración Trump contra la Reserva Federal. Esta actitud ha generado “una preocupación intensificada entre los inversores acerca de la independencia del banco central”, argumentan los expertos citados por el medio, remarcando que la preferencia por el oro y la plata se acentúa frente a otras alternativas como las divisas o los bonos del Tesoro estadounidense, en un contexto donde crecen los niveles de deuda en Estados Unidos y la previsibilidad de las políticas disminuye.

El impacto de esta situación no se limita únicamente al oro, pues la plata también protagoniza un fuerte ascenso bursátil. Según consignó la fuente, el precio de la onza de plata rozó los 95 dólares, con una ganancia que supera el 30% sólo en los primeros días de 2026, impulsada por la misma oleada de incertidumbre global y el atractivo renovado de estos metales en períodos de inestabilidad económica.

Así, la suma de la escalada de tensiones internacionales, la revisión de las políticas monetarias y el creciente volumen de deuda estadounidense deriva en una demanda acelerada por activos considerados seguros, tendencia que se refleja en los máximos históricos que han alcanzado tanto el oro como la plata en los mercados internacionales. Según puntualizó el medio, estas circunstancias han fortalecido el “rally” de los metales preciosos y han conducido a una revalorización inédita en tiempos recientes, que concentra la atención de los inversores a nivel global en un momento de inusual inseguridad política y financiera.