El jefe del Ejército ugandés amenaza de muerte al opositor Bobi Wine tras las elecciones

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Kampala, 20 ene (EFE).- El jefe de las Fuerzas de Defensa de Uganda, Muhoozi Kainerugaba, afirmó esta madrugada que reza para que el Ejército mate al líder de la oposición, Bobi Wine, tras las recientes elecciones que dieron la victoria a su padre, el presidente Yoweri Museveni.

“Hemos matado 22 terroristas de la Plataforma de Unidad Nacional (NUP, partido de Bobi Wine) desde la semana pasada. Estoy rezando para que el vigésimo tercero sea el pequeño Bobi”, escribió Kainerugaba en su cuenta de la red social X.

“Personalmente, me avergüenza nuestro balance. 22 muertos en una semana son demasiado pocos. Prometo hacerlo mejor”, añadió.

Kainerugaba, que borró esta mañana algunas de sus publicaciones, dio al líder opositor, en paradero desconocido desde el pasado viernes, “exactamente 48 horas para entregarse a la Policía".

"Si no lo hace -advirtió-, lo consideraremos un rebelde y actuaremos en consecuencia”.

Kainerugaba, que cuenta con 1,1 millones de seguidores en X, es conocido por usar esta red social para publicar mensajes polémicos y no es la primera vez que amenaza a Bobi Wine, un cantante popular que, tras las elecciones de 2021, se convirtió en líder de la oposición y en una de las voces más críticas con el régimen de Museveni.

El opositor, cuyo nombre real es Robert Kygulanyi, respondió también en X que el polémico jefe militar “nunca” escapará de las “inevitables consecuencias” de sus “atrocidades contra el pueblo de Uganda”.

Bobi Wine permanece escondido para proteger su vida, después de que el Ejército rodease su casa e impidiese cualquier movimiento de sus familiares desde el pasado viernes.

“Aquí estás ahora, dominado por el miedo y el pánico, confirmando tu plan malvado contra mí. En cualquier caso, reapareceré cuando yo decida. Entonces, tu padre y tú podréis hacer conmigo lo que queráis”, agregó el músico en reacción a la amenaza de Kainerugaba.

Bobi Wine también aseguró, sin aportar pruebas, que las fuerzas de seguridad han matado al menos a 100 simpatizantes de su partido durante la última semana y exigió que el Ejército abandone su domicilio al norte de la capital, Kampala.

“Mi mujer y mi gente -aseveró- no están a salvo. Están pasando hambre porque estos criminales han bloqueado la entrada de alimentos. Cortaron los candados de nuestras puertas y los han sustituido por cadenas”.

Analistas políticos señalan la posibilidad de que Museveni, de 81 años, elija a Kainerugaba, de 51 años y su hijo mayor, como su sucesor, después de una silenciosa pero constante reorganización de la cúpula militar, en la que antiguos aliados del mandatario han sido sustituidos por figuras más leales a su hijo.

Sin embargo, ni Museveni ni Kainerugaba han confirmado públicamente esa posibilidad.

Kainerugaba, que hasta 2021 mantenía un perfil público bajo, ha ganado visibilidad en los últimos años a través de las redes sociales gracias a publicaciones irreverentes y a menudo violentas.

En 2022, Museveni tuvo que disculparse públicamente con el presidente de la vecina Kenia, William Ruto, después de que su hijo afirmase en X que “su” Ejército sólo necesitaría dos semanas para capturar Nairobi, la capital keniana.

Museveni, en el poder desde 1986, obtuvo el 71,65 % de los votos en las elecciones del pasado día 15, mientras Bobi Wine, de 43 años, quedó en segundo lugar con el 24,72 %.

Pero el opositor rechazó estos resultados y denunció un “fraude masivo” en las elecciones, celebradas tras meses de interrupciones de sus mítines con gases lacrimógenos e incluso munición real por parte de las fuerzas de seguridad, y la detención de centenares de simpatizantes de su partido. EFE