Las autoridades kurdas declaran su insatisfacción sobre el nuevo decreto identitario firmado por Al Shara

Dirigentes de la provincia autónoma siria insisten en que los cambios normativos recientes no cumplen sus expectativas, exigiendo una reforma constitucional inclusiva y diálogo nacional para asegurar derechos plenos para todas las comunidades, especialmente tras los recientes enfrentamientos armados

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La Administración Autónoma y Democrática del Norte y el Este de Siria (AANES) ha dejado claro que los recientes esfuerzos legislativos del gobierno central no cumplen con las expectativas de las comunidades kurdas, sugiriendo que la verdadera protección de sus derechos solo será posible mediante una reforma constitucional inclusiva. Según consignó el medio de comunicación, tras la promulgación de un decreto firmado el pasado viernes por el presidente sirio Ahmed Al Shara, que reconoce la identidad cultural y lingüística del pueblo kurdo, las autoridades kurdas expresaron su desacuerdo con el alcance y la naturaleza provisional de la medida.

De acuerdo con la información publicada, la AANES considera que la emisión de decretos, aunque puedan ser valorados como un avance preliminar, no supone una garantía duradera para los derechos de los diferentes grupos que componen la sociedad siria. En un comunicado difundido a través de su sitio web, la entidad kurda manifestó que “la promulgación de cualquier decreto no puede constituir una auténtica garantía de los derechos de todas las comunidades sirias a menos que forme parte de un marco constitucional integral que reconozca y proteja los derechos de todos sin excepción”.

El decreto, firmado por Al Shara, establece que “los ciudadanos kurdos sirios son una parte esencial e integral del pueblo sirio” y añade que “su identidad cultural y lingüística es una parte inseparable de la identidad nacional”. Este reconocimiento oficial surge en un ambiente marcado por episodios recientes de violencia, como los enfrentamientos violentos entre el Ejército sirio y las Fuerzas Democráticas Sirias —el grupo armado asociado a la administración autónoma kurda— en la ciudad de Alepo, según detalló el medio original. Tales acontecimientos han evidenciado las dificultades existentes en el proceso de integración nacional y las profundas fracturas políticas.

Las autoridades de la región semiautónoma señalaron que el texto firmado por el presidente dista de responder a las expectativas y anhelos de los kurdos y otras comunidades, ya que, en palabras de la AANES, “los derechos no se preservan mediante decretos provisionales, sino que se protegen y se establecen mediante constituciones permanentes que expresan la voluntad de todos los pueblos y sus componentes”. Según la publicación, la organización recalcó, además, que el nuevo marco ofrece ciertos reconocimientos simbólicos, pero no resuelve el núcleo del problema de garantías legales y políticas duraderas para las minorías.

La declaración de la AANES subrayó que, si bien el decreto puede ser percibido como “un primer paso”, el objetivo central radica en la elaboración de una Constitución democrática y descentralizada, capaz de generar una asociación auténtica entre todos los ciudadanos sirios. El medio reportó que esta convicción se refleja en el llamado de las autoridades kurdas a un diálogo nacional amplio, en el que participen todos los actores y comunidades, con la intención de diseñar una legislación que represente las diversas realidades del país.

En ese contexto, el documento aprobado recientemente por el gobierno central se inserta en una secuencia de iniciativas destinadas a apaciguar tensiones sociales tras los graves hechos de violencia registrados en Alepo. Estos enfrentamientos, entre las fuerzas gubernamentales y la estructura armada de la AANES, han intensificado las demandas de representación y participación política de los pueblos originarios en la toma de decisiones de Siria, según añadió el órgano de comunicación.

Aunque el reconocimiento de la identidad kurda forma parte de la retórica oficial de Damasco, la AANES insiste en la insuficiencia de medidas unilaterales y transitorias. Según publicó el medio, las autoridades de la región del noreste rechazan que el proceso institucionalizado de Siria quede restringido a acciones administrativas que no cuenten con una base constitucional robusta que garantice derechos e igualdad para todas las comunidades étnicas y religiosas.

Las posiciones expuestas por la AANES reiteran su exigencia de modificaciones profundas al sistema estatal. Consideran esencial abandonar la centralización del poder y avanzar hacia una estructura más participativa, que refleje tanto la pluralidad como las necesidades de los grupos históricamente marginados. Las autoridades kurdas, de acuerdo con el comunicado publicado y retomado por el medio, afirman que solo dentro de este marco podrá alcanzarse una paz duradera y la convivencia entre los diversos pueblos de Siria, tras años de conflicto interno y exclusión de derechos fundamentales.