Jamenei declara "culpable" a Trump de las víctimas mortales durante las protestas en Irán

En un mensaje dirigido a sus seguidores, el máximo líder religioso iraní responsabiliza al mandatario estadounidense por las muertes ligadas a disturbios, denuncia injerencia y reafirma que Irán se mantendrá firme ante cualquier posible enfrentamiento militar con Washington

Guardar

Durante la reciente conmemoración del Eid al Mabath, el ayatolá Alí Jamenei advirtió que Irán está preparado para responder a cualquier posibilidad de conflicto militar, después de que Israel y Estados Unidos desplegaran operaciones militares contra el país en junio de 2025. Según publicó el medio fuente, la ofensiva israelí, acompañada de bombardeos estadounidenses sobre tres instalaciones nucleares iraníes, provocó una respuesta de doce días por parte de Irán, que incluyó el lanzamiento de cientos de misiles y drones hacia objetivos israelíes y la base estadounidense más relevante en Oriente Próximo, situada en Catar. En ese contexto, el líder supremo de Irán reiteró ante sus seguidores que el país no busca iniciar una guerra, pero tampoco dejará impunes las agresiones extranjeras.

Jamenei responsabilizó de manera directa al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por el saldo mortal derivado de las recientes protestas que sacudieron Irán. De acuerdo con datos de activistas citados por el medio fuente, las movilizaciones han dejado más de 3.400 fallecidos. "Es una sedición americana, y tal como hemos roto el espinazo de la sedición, también vamos a romper el espinazo de los sediciosos", afirmó Jamenei ante los fieles, recogió el medio fuente, subrayando que buena parte de las protestas, que inicialmente surgieron por la depreciación de la moneda nacional, terminaron en violencia a raíz de la supuesta incitación orquestada desde Washington.

Tal como detalló el medio fuente, el líder iraní planteó que los disturbios internos han servido para que la Administración Trump justifique el aumento de la presión sobre Irán e incluso contemple una intervención militar, una idea que ha generado alarma en el escenario político y militar de la región. Según Jamenei, EE UU intentaría aprovechar el caos generado en el país para ampliar su influencia y establecer un motivo para una acción militar directa.

En su intervención, el ayatolá instó a la población iraní a mantener la calma, argumentando que el gobierno se abstendrá de tomar medidas contra los manifestantes comunes, pero advirtió que quienes considera criminales nacionales e internacionales no recibirán perdón. "Nuestro país no irá a la guerra, pero tampoco perdonará a los criminales nacionales e internacionales", sentenció, según consignó el medio fuente.

El medio fuente informó que, aunque Irán muestra disposición a sostener un proceso de diálogo con Estados Unidos para resolver sus discrepancias, Jamenei recalcó que el país sigue completamente preparado para cualquier eventualidad militar. El líder supremo mostró su convencimiento de que la verdadera intención de las recientes presiones y disturbios reside en el deseo de Estados Unidos de someter a la República Islámica: "Es una sedición americana... el objetivo último es devorar a Irán".

La declaración de culpabilidad contra el presidente estadounidense incluyó una condena a las "calumnias", los "daños" y, en especial, las "víctimas mortales" que, según Jamenei, son resultado de la intervención directa o indirecta de Washington en los asuntos internos iraníes, informó el medio fuente. Además, el líder supremo acusó a Estados Unidos de buscar desestabilizar Irán mediante una estrategia de incitación interna, instrumentalizando el descontento económico para provocar una reacción violenta y, de ese modo, legitimar posibles acciones internacionales.

Según publicó el medio fuente, durante la ofensiva militar de junio de 2025, las fuerzas estadounidenses se unieron a Israel para atacar instalaciones nucleares clave en Irán, lo que desencadenó hostilidades de gran escala durante casi dos semanas. Las fuerzas militares iraníes respondieron con ataques coordinados de misiles y drones, dirigidos tanto a territorio israelí como a la base militar estadounidense ubicada en Catar, considerada el principal centro de operaciones de Washington en la región.

La crisis interna, marcada inicialmente por una protesta focalizada en la depreciación de la moneda local, derivó en enfrentamientos violentos en distintas regiones del país, según informaciones de activistas y medios recogidas por la fuente original. Las autoridades iraníes sostienen que la escalada de violencia no fue espontánea, sino el resultado de una campaña deliberada para derrocar el orden establecido y facilitar una intervención extranjera.

De acuerdo con el medio fuente, el discurso de Jamenei ante la comunidad iraní se centró en reafirmar que la nación permanecerá firme ante las presiones y las amenazas externas. También hizo un llamamiento a la unidad para superar el clima de tensión y para evitar caer en nuevas provocaciones que puedan agravar el escenario geopolítico en Oriente Próximo.