
El Ejército de Israel ha defendido este viernes su oleada de ataques del jueves contra la Franja de Gaza, que dejó más de diez palestinos muertos, y la ha vinculado con la "grave violación" del acuerdo de alto el fuego firmado en octubre con el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) por los combates registrados esta semana en la ciudad de Rafá, situada en el sur del enclave.
"En respuesta a la grave violación del acuerdo esta semana en el oeste de Rafá, en la que terroristas armados abrieron fuego contra miembros de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), el jueves se lanzaron ataques contra terroristas, incluidos comandantes de Hamás y Yihad Islámica, en la Franja de Gaza", ha dicho, tras las informaciones sobre la muerte de al menos dos de ellos.
Así, ha hecho hincapié en que las autoridades de Israel "ven con gravedad cualquier violación del acuerdo", antes de destacar que el Ejército y los servicios de Inteligencia "seguirán actuando frente a cualquier intento por parte de las organizaciones de la Franja de Gaza para llevar a cabo planes terroristas contra los elementos de las FDI y los ciudadanos del Estado de Israel".
Durante la jornada del miércoles Israel anunció la muerte de seis presuntos terroristas en el enfrentamiento del martes en Rafá, tras indicar en un primer momento que había "identificado" a "seis terroristas armados" en una zona en el oeste de la ciudad situada cerca de la 'línea amarilla', a la que se replegaron las tropas de Israel en el marco del citado acuerdo con Hamás.
"Tras la identificación, carros de combate llegaron al lugar y dispararon contra los terroristas. Los terroristas abrieron fuego contra los soldados y estalló un intercambio de disparos, incluidos bombardeos, que se saldaron con la eliminación de dos de los terroristas", zanjó.
Hamás ha denunciado en numerosas ocasiones los ataques y bombardeos de Israel contra Gaza pese al alto el fuego, si bien Israel argumenta que actúa contra "terroristas" que ponen en peligro a sus tropas. En este contexto, Estados Unidos anunció el miércoles el inicio de la segunda fase de su plan para la Franja.
Las autoridades gazatíes, controladas por Hamás, han denunciado hasta la fecha más de 450 muertos y 1.250 heridos desde el inicio del alto el fuego, mientras que la cifra total de víctimas de la ofensiva lanzada por Israel tras los ataques del 7 de octubre de 2023 asciende a más de 71.440 muertos y 171.300 heridos.