UPACyL rechaza el acuerdo 'Mercosur' y pide a los eurodiputados votar en contra y defender el sistema productivo español

La organización agraria exige a representantes en Bruselas oponerse a un pacto que, alertan, pondría en riesgo cultivos, ganadería y la autonomía alimentaria, además de favorecer importaciones desde grandes corporaciones extranjeras en perjuicio de agricultores locales

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La preocupación sobre el impacto del acuerdo entre la Unión Europea y los países de Mercosur no solo se centra en cuestiones comerciales, sino también en la posibilidad de que los hogares españoles pierdan acceso a alimentos producidos bajo estándares nacionales. Según UPA Castilla y León, la aprobación de este tratado pondría en riesgo el consumo de carne de calidad procedente de explotaciones españolas, con especial afectación para las economías más vulnerables, que se verían forzadas a recurrir a productos importados con estándares inferiores. A partir de este señalamiento, la organización agraria solicita a los eurodiputados españoles que rechacen el pacto en las próximas votaciones en Bruselas e insistan en la defensa del sistema productivo local, según el comunicado recogido por Europa Press.

En su planteamiento, UPA Castilla y León sostiene que la reciente concreción de un acuerdo entre la Unión Europea y los países que integran el Mercosur representa una amenaza directa al modelo productivo agrícola y ganadero español. La agrupación recuerda que tanto la producción de cereales, maíz, vacuno de carne, apicultura y avicultura de Castilla y León resultan especialmente sensibles ante la competencia que podría surgir de la flexibilización arancelaria y la introducción de productos procedentes de explotaciones latinoamericanas.

De acuerdo con la información difundida por Europa Press, la preocupación de la organización reside en los efectos negativos que tendría la entrada masiva de importaciones a través de grandes multinacionales y fondos de inversión del continente americano. UPA subraya que, a diferencia del contexto español y europeo, donde predominan las explotaciones familiares bajo controles regulatorios exigentes, en los países miembros de Mercosur la producción descansa en manos de conglomerados empresariales con estructuras industriales y mecanismos de control menos estrictos para los estándares europeos.

UPA Castilla y León ha insistido en que el nuevo marco comercial podría llevar a una reducción significativa de la soberanía alimentaria europea al depender del abastecimiento externo para satisfacer la demanda interna, especialmente en carnes. Según la entidad, la competencia desleal derivada de la diferencia de exigencias regulatorias y el mayor peso de los grandes consorcios internacionales afecta la sostenibilidad de miles de agricultores y ganaderos españoles, quienes ya soportan elevados costos de producción y estrictas normativas medioambientales, sanitarias y laborales.

El comunicado publicado por Europa Press reseña que la organización advierte sobre un retroceso en la accesibilidad de las familias a productos originarios del entorno rural español, con riesgos para la viabilidad de muchos productores. UPA aclara que los controles aplicados bajo la reglamentación comunitaria europea resultan más estrictos que los exigidos a los socios del Mercosur, a quienes no se les exigiría el mismo nivel de certificaciones, lo que, según el grupo, puede favorecer a las grandes corporaciones extranjeras en detrimento de los intereses locales.

En su posicionamiento, UPA exige que los eurodiputados actúen de manera independiente de su afiliación política y prioricen la defensa del modelo productivo de calidad presente en España. En palabras de la organización, esta votación resulta fundamental para demostrar el respaldo al sector agrícola y ganadero de la Comunidad y proteger a sus productores frente a la competencia global. Según el comunicado recogido por Europa Press, el acuerdo, cuya firma se prevé en breve, sería perjudicial y afectaría negativamente a diversos sectores que ya se encuentran sometidos a presiones por parte del mercado internacional.

La agrupación finalmente cuestiona la equidad y reciprocidad del acuerdo, sugiriendo que, en caso de implementarse, dejaría al consumidor español, especialmente al de menos recursos, en desventaja frente a un mercado con estándares dispares. UPA remarca que la protección del sistema productivo nacional engloba tanto la seguridad y calidad alimentaria como la defensa de los intereses de los productores y consumidores españoles en el marco de los debates actuales sobre la política comercial europea, según lo reportado por Europa Press.