Al menos tres esquiadores muertos y uno gravemente herido por avalanchas de nieve en los Alpes franceses

Las autoridades de Saboya alertaron sobre alto nivel de peligro después de que varias avalanchas sorprendieran a grupos fuera de zonas seguras, mientras los equipos de rescate enfrentaban condiciones extremas para hallar a las víctimas y asistir a los heridos

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Las avalanchas recientes en la región de Saboya obligaron a las autoridades locales a emitir alertas sobre un elevado nivel de peligro en los Alpes franceses, ya que varios grupos se vieron afectados fuera de las zonas habilitadas, según reportó el diario ‘Le Monde’. Los equipos de rescate operaron en condiciones adversas para localizar a las víctimas y asistir a quienes resultaron heridos por estos episodios ocurridos el sábado.

De acuerdo con la información recogida por la prensa local y la oficina de turismo de Val-d'Isère, al menos tres personas murieron y una más resultó con heridas graves en dos incidentes distintos. Las víctimas practicaban esquí fuera de pista cuando fueron sorprendidas por avalanchas de nieve. Dos de los fallecidos fueron hallados sepultados bajo una capa de 2,5 metros de nieve en la zona de Val-d'Isère, en un área denominada Valle Perdido, ubicada en el reverso de Bellevarde. Un comunicado transcrito por ‘Le Monde’ especificó que el accidente se originó cuando colapsó una pendiente en un cañón de ese sector, lo que impidió a los esquiadores encontrar refugio.

Otros miembros del grupo, al percatarse de la avalancha, dieron la señal de alarma, permaneciendo en las pistas seguras ante la posibilidad de no lograr regresar si intentaban ayudar. Las labores de rescate se complicaron por la localización y profundidad en la que quedaron sepultadas las víctimas del primer incidente, obligando a los equipos a iniciar la búsqueda de inmediato, en medio de condiciones meteorológicas y topográficas desfavorables, según informó el servicio de emergencia local citado por la prensa de la región.

Un segundo evento tuvo lugar horas después, también en Saboya, en los alrededores de la estación de Arêches-Beaufort. Allí, dos esquiadores que practicaban fuera de pista, sin detector de avalanchas, fueron arrastrados por un desprendimiento de nieve. La tragedia dejó un fallecido y un herido de gravedad, quien sufrió lesiones en la cabeza y fue trasladado urgentemente a un hospital de la zona. Los socorristas tuvieron que buscar entre la nieve en una superficie de aproximadamente 10 por 15 metros, guiados por la señal de los teléfonos móviles de los afectados ante la ausencia de equipos específicos para estos rescates. Uno de los deportistas no sobrevivió pese a los esfuerzos de reanimación de los equipos especializados, en tanto el otro fue hallado con graves daños físicos.

El medio ‘Le Monde’ indicó que la estación de Arêches-Beaufort había advertido sobre el riesgo que suponía abandonar las zonas controladas, debido a las condiciones meteorológicas adversas que se mantenían en la región. El organismo Météo-France había situado el nivel de peligro de avalanchas en grado 4 sobre 5 en la escala europea, instando a una vigilancia extrema y a no utilizar rutas no señalizadas ni fuera de los senderos abiertos.

Según consignó la prensa francesa, las medidas de seguridad en la zona alpina se incrementaron tras estos accidentes, con refuerzo en la señalización y llamadas reiteradas a la prudencia a diferentes colectivos vinculados a los deportes de invierno. Las autoridades locales consideran prioritario respetar las advertencias meteorológicas y las restricciones impuestas en situaciones de alto peligro, ya que las consecuencias de ignorarlas pueden ser fatales, como sucedió en estos dos episodios recientes.

El trauma por la pérdida de vidas y las complicaciones enfrentadas por los servicios de emergencia alimentaron el debate sobre el acceso a zonas fuera de pista en situaciones de alerta. ‘Le Monde’, junto a otros medios de la región, reportó el impacto que estos siniestros tuvieron en la comunidad local y en la afluencia de visitantes a las estaciones de esquí, mientras se reforzaban las patrullas y los controles en áreas consideradas de alto riesgo.

Las condiciones meteorológicas desfavorables y la acumulación de nieve pusieron en evidencia la importancia de la prevención y de la utilización de equipos como los detectores de avalanchas para quienes optan por practicar actividades lejos de las rutas tradicionales. Las experiencias vividas por los equipos de salvamento y los esquiadores, así como la gravedad de los últimos episodios, motivaron renovadas campañas institucionales para evitar la exposición a peligros innecesarios durante los próximos días en los Alpes franceses.