Madrid acometerá obras de mantenimiento en el Ramón y Cajal y centros asociados por casi 1,2 millones

El Gobierno regional ha licitado un contrato para renovar redes eléctricas y sistemas de climatización en hospitales y centros dependientes, con el objetivo de modernizar infraestructuras, mejorar la eficiencia energética y reforzar la seguridad de pacientes y personal

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La programación de intervenciones estructurales y energéticas en el Hospital Universitario Ramón y Cajal y sus centros asociados continúa con la reciente licitación de un contrato destinado a la conservación de las redes eléctricas y sistemas de climatización, así como el mantenimiento integral de todos los edificios de la red asistencial vinculada. De acuerdo con Europa Press, este proyecto tiene como eje central mejorar la eficiencia energética y la seguridad en las infraestructuras sanitarias, con una inversión prevista de 1.197.792,9 euros —impuestos incluidos— y un periodo de ejecución inicial de un año, prorrogable por otro.

Según detalló Europa Press tras consultar la documentación oficial del proceso, la acción abarca no solo el edificio principal del Hospital Ramón y Cajal, sino también otros cinco centros asociados: el Centro de Especialidades Pedro González Bueno, el Centro de Especialidades Emigrantes y los centros de Salud Mental de Hortaleza, San Blas y Barajas. El objetivo principal se concentra en garantizar el funcionamiento y la actualización permanente de las instalaciones eléctricas y de climatización, asegurando que se mantenga la habitabilidad y se cumpla la normativa vigente en materia de seguridad y eficiencia.

El hospital, inaugurado en 1977 y con casi medio siglo de servicio, centra también sus esfuerzos en la calidad del entorno para pacientes y personal sanitario, en un contexto donde la conservación y el mantenimiento de las infraestructuras se considera fundamental para la prestación continua del servicio público de salud. Según la dirección del centro, citada por Europa Press, “no es una mera conveniencia, sino una necesidad imperiosa y prioritaria que asegura la continuidad del servicio público sanitario, garantizando tanto el cumplimiento de la normativa vigente como la salvaguarda de un servicio crítico para el funcionamiento del hospital”.

Un aspecto clave abordado en la documentación oficial, divulgado por Europa Press, señala que eventuales fallos en el suministro eléctrico impactarían directamente en áreas altamente sensibles, como quirófanos, unidades de cuidados intensivos y otros servicios esenciales. Estas interrupciones podrían comprometer la capacidad del hospital para responder ante situaciones críticas y poner en riesgo la vida de los pacientes. Además, desde el centro hospitalario se insiste en que estas labores representan tanto “una obligación legal y técnica indispensable para garantizar la seguridad de los pacientes, del personal sanitario y de los equipos críticos necesarios para la prestación del servicio”, como la necesidad de asegurar la continuidad de todas las actividades asistenciales y no asistenciales que se desarrollan en el hospital y sus centros vinculados.

El medio Europa Press también precisó que la renovación de las instalaciones eléctricas y de climatización busca adaptarse a las nuevas demandas energéticas y tecnológicas, en línea con la modernización de infraestructuras que inició con un ambicioso proyecto de rehabilitación integral del edificio principal y la envolvente del hospital, en marcha desde abril. Esta otra gran intervención, dotada de 14,3 millones de euros y un plazo de ejecución de 11 meses y medio, apunta a una actualización significativa de la eficiencia energética del edilicio y a la mejora de condiciones térmicas.

De acuerdo con los datos recogidos por Europa Press, estas obras de rehabilitación comprenden cuatro actuaciones diferenciadas. La primera se desarrolla en el edificio principal, donde se realiza la renovación de la carpintería de aluminio y los vidrios de las ventanas, junto con otras intervenciones centradas en el aislamiento y la reducción de pérdidas térmicas. En total, la planificación prevé el montaje de 2.236 ventanas, cifra que si se dispusiera en línea alcanzaría una longitud de 3,13 kilómetros. Asimismo, se instalarán 60,2 kilómetros de placas de revestimiento en las fachadas, lo que representa una superficie de 43.000 metros cuadrados.

La segunda intervención afecta a las instalaciones situadas en el apeadero de Renfe Cercanías, asociadas al hospital. En este espacio se incluye la colocación de un nuevo revestimiento metálico; mientras, la zona orientada hacia los andenes ferroviarios quedará bajo responsabilidad del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), aunque el Ejecutivo autonómico también prevé la modernización de los revestimientos metálicos en otros sectores del espacio.

Dentro de este plan de rehabilitación, la tercera actuación abarca el arreglo de las cubiertas internas ubicadas en el patio sur izquierdo del edificio principal, un área clave para los accesos y la protección frente a agentes externos. Por otro lado, la cuarta actuación se dirige a modernizar las marquesinas dispuestas en la zona de consultas externas, lo que repercutirá en la comodidad tanto de los pacientes como del personal y acompañantes que hacen uso cotidiano de estas instalaciones.

Europa Press remarcó que estos proyectos tienen como trasfondo la actualización y el refuerzo de las condiciones de seguridad y operatividad en todas las áreas asistenciales bajo la órbita del Hospital Ramón y Cajal, uno de los centros de referencia en la Comunidad de Madrid. La inversión tanto en la conservación como en la rehabilitación integral de las fachadas busca consolidar el cumplimiento de las exigencias legales, favorecer la eficiencia energética, y mejorar la calidad del entorno hospitalario en beneficio directo de los usuarios y trabajadores.