La UE reanuda su acuerdo de cooperación con Siria y destina 620 millones de euros en apoyo financiero

Tras una década de aislamiento político y económico, Bruselas oficializa su nuevo compromiso con Damasco, canalizando recursos para impulsar la reconstrucción tras la salida de Al Assad, e incorpora a Siria al diálogo regional por la recuperación y la paz

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La decisión de la Unión Europea de invitar al Banco Europeo de Inversiones a retomar sus operaciones en Siria supone un giro en la estrategia europea hacia el país de Oriente Próximo, donde el organismo multilateral, encabezado por Nadia Calviño, dispone de recursos e instrumentos destinados a respaldar la reactivación del tejido económico y la reconstrucción nacional. En este contexto, la Comisión Europea anunció la asignación de un paquete financiero de 620 millones de euros, que se utilizará durante los años 2026 y 2027 para apoyar los procesos de recuperación en Siria tras el cese del régimen de Bashar al Assad. Según informó el medio, esta medida implica la reanudación del acuerdo de cooperación de la Unión Europea con Damasco, suspendido en 2011 a raíz de la represión estatal durante la Primavera Árabe.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, visitaron Damasco para formalizar este nuevo compromiso. Ambos mantuvieron un encuentro con el presidente de la Transición siria, Ahmed al Shara, marcando la primera ocasión en que líderes de alto rango de la Unión Europea realizan una visita oficial al país desde la salida de Al Assad en 2024. De acuerdo con lo recogido por el medio, este gesto representa el inicio de una etapa centrada en tres puntos principales: la reactivación plena de la cooperación económica con el acceso de Siria al Mercado Económico Europeo, el apoyo para la reconstrucción estructural, y el establecimiento de un marco de diálogo político reforzado dedicando especial atención a la paz y la recuperación civil.

Von der Leyen subrayó durante su estadía en la capital siria los esfuerzos realizados “a pesar de los desafíos pendientes” por las autoridades transicionales, y enfatizó que la Unión respaldará el proceso de reconciliación y reconstrucción, siempre que se base en reformas que permitan la sostenibilidad de los avances. La mandataria se refirió al impacto generado a raíz de “décadas de miedo, silencio y violencia estatal”, que tras la salida de Al Assad dieron paso a un espacio para la recuperación social y política: “Hace más de un año, décadas de miedo, silencio y violencia estatal finalmente dieron paso a la esperanza, la oportunidad y la posibilidad de renovación. Sabemos que el camino hacia la reconciliación y la recuperación es difícil. Porque sanar, reconstruir vidas y generar confianza en las instituciones lleva tiempo", puntualizó la jefa del Ejecutivo comunitario, en declaraciones recogidas por el medio.

En sus declaraciones, Von der Leyen manifestó el anhelo de que los ciudadanos sirios puedan “tener una perspectiva real de volver a casa y reconstruir sus vidas”, lo que ha motivado que la Comisión refuerce la cooperación con socios regionales, incluidos Turquía, Jordania y Líbano, además de unidades especializadas de la ONU como la Agencia para los Refugiados (ACNUR), en iniciativas orientadas a facilitar un retorno seguro y voluntario de quienes se vieron forzados a abandonar el país en los últimos años.

Por su parte, António Costa reafirmó el respaldo institucional de la Unión Europea a la transición que dirige Ahmed al Shara y remarcó la apuesta del bloque comunitario por una Siria “democrática e inclusiva”, consideración que se resumes en lo que describió como “la esperanza” surgida tras la caída del anterior régimen. Según publicó el medio, el presidente del Consejo Europeo alentó a Damasco a continuar los avances en este proceso y promover relaciones constructivas con países vecinos, destacando la relevancia del diálogo y la integración regional con Israel y Jordania.

La iniciativa europea de reestablecer la cooperación con Siria se produce luego de una revisión en la política de sanciones, que durante más de una década condicionó en gran medida las relaciones institucionales. En 2011, como consecuencia de la respuesta del régimen de Al Assad a las movilizaciones de la Primavera Árabe, la Unión Europea suspendió su marco de colaboración y mantuvo un régimen de sanciones económicas y diplomáticas sobre el país. Según detalló la Comisión, desde entonces la UE canalizó más de 38.000 millones de euros en ayuda política y financiera para círculos de la sociedad civil siria y países de acogida, supervisando la canalización de recursos a través de organizaciones internacionales.

El acercamiento se aceleró posteriormente a la caída de Al Assad en 2024. En marzo de 2025, miembros de la administración de transición participaron por primera vez en la Novena Conferencia de Bruselas, donde se aprobaron contribuciones totales por valor de 5.800 millones de euros dirigidas a Siria y su entorno geográfico, de los cuales la Unión Europea comprometió 2.500 millones para los años 2025 y 2026.

En 2025, Bruselas levantó la totalidad de las sanciones económicas que pesaban sobre Siria y coorganizó la Jornada de Diálogo de Damasco, en la que más de 300 miembros de la sociedad civil siria discutieron el futuro político y los proyectos de reconstrucción, según consignó el medio. La actual fase de colaboración recibe un impulso simbólico con la llegada a la capital siria de los principales líderes europeos, quienes confirmaron la participación directa de la Unión y sus instituciones en el nuevo proceso de reconstrucción y diálogo.

En este contexto, el paquete financiero de 620 millones de euros anunciado por von der Leyen responde a la necesidad de reparación tras años de conflicto y destrucción, orientándose a áreas prioritarias identificadas junto al gobierno de transición sirio, con el objetivo declarado de facilitar la reconciliación y sentar las bases de una paz duradera.

El enfoque europeo se articula en torno a la reanudación total de la cooperación económica bilateral, al restablecimiento del acceso de Siria al Mercado Económico Europeo y a la implementación de una nueva alianza política, materializada en un diálogo de alto nivel que abordará iniciativas conjuntas para la recuperación y la reconstrucción nacional. Según publicó el medio, este diálogo se desarrollará durante la primera mitad del año e incluirá instancias de participación regional e internacional.

La presencia de los máximos líderes europeos en Damasco inaugura de manera oficial una nueva etapa tras el retiro de Bashar al Assad y posiciona al bloque comunitario como uno de los principales actores en la reconstrucción y la reconciliación nacional en Siria. El medio detalló que la agenda contempla tanto temas económicos relacionados con la reactivación de la inversión y la infraestructura, como cuestiones vinculadas con la gobernanza, el retorno de refugiados y las garantías para la convivencia civil y política a mediano y largo plazo.