Guterres condena "enérgicamente" los recientes ataques rusos contra infraestructura ucraniana

António Guterres manifestó su preocupación por el impacto de las ofensivas recientes, que han dejado muertos, heridos y millones de personas sin servicios básicos, además de reiterar el incumplimiento del Derecho Internacional Humanitario y exigir su finalización

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En el contexto de los recientes bombardeos en Ucrania, António Guterres reiteró que las acciones que afectan a la población civil y a la infraestructura básica violan el Derecho Internacional Humanitario y exigió que sean detenidas de inmediato. Según publicó el comunicado difundido por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Guterres manifestó su preocupación porque millones de ucranianos han quedado sin acceso a servicios fundamentales como la electricidad, el agua y la calefacción, en un periodo de aguda necesidad humanitaria.

De acuerdo con la información proporcionada por la ONU, Guterres condenó con firmeza los recientes ataques perpetrados por el ejército ruso que han tenido como objetivo instalaciones civiles estratégicas en territorio ucraniano. El secretario general de la ONU detalló que estos bombardeos incluyen el uso de misiles hipersónicos, un armamento de alta tecnología cuya detección y neutralización presenta desafíos significativos. Según consignó la ONU, estas ofensivas han provocado un número considerable de muertos y heridos entre la población civil, además de dañar de manera severa infraestructuras clave para la vida diaria.

El organismo internacional precisó que la privación masiva de servicios esenciales agrava aún más la situación humanitaria de las personas afectadas por el conflicto, dificultando la supervivencia cotidiana de millones de habitantes. Desde el inicio de la escalada de violencia, los ataques con misiles y drones han dirigido su impacto sobre redes eléctricas, plantas de distribución de agua y sistemas de calefacción que resultan indispensables durante los meses de bajas temperaturas. Según reportó la ONU, esta destrucción tiene consecuencias inmediatas en hospitales, escuelas y refugios para personas desplazadas internas.

En el comunicado emitido, el secretario general subrayó que cualquier ofensiva que apunte contra objetivos civiles representa una infracción directa a las normativas internacionales de protección durante conflictos armados. “Independientemente del lugar donde ocurran, son inaceptables, injustificables y deben cesar de inmediato”, declaró Guterres, citado por la ONU. En el texto, reafirmó que el respeto al Derecho Internacional Humanitario requiere medidas urgentes de protección para la población no combatiente y de resguardo de sus instalaciones vitales.

La postura de la ONU ante estos ataques se sostiene en las obligaciones internacionales suscritas por los Estados, que prohíben expresamente los ataques indiscriminados y los daños colaterales que afectan a civiles. Según detalló el comunicado, la organización internacional continúa monitoreando las consecuencias de los bombardeos y sus efectos sobre la seguridad física y el bienestar de la población ucraniana. La privación de servicios básicos, reportada en términos de escala nacional, representa uno de los desafíos más serios para la protección de derechos y la asistencia humanitaria.

El impacto de los recientes ataques se agrava por las condiciones meteorológicas adversas, incrementando la vulnerabilidad de los grupos más expuestos, como ancianos, menores de edad y personas con movilidad reducida. Según la ONU, la interrupción de servicios esenciales como electricidad y calefacción dificulta la operatividad de hospitales y refugios, afectando también los sistemas de saneamiento y alimentación.

Según la ONU, el llamado de António Guterres enfatiza en la urgencia de establecer mecanismos de protección efectiva para civiles y en la obligación de todas las partes de respetar las convenciones internacionales que rigen los conflictos armados, con especial hincapié en la responsabilidad que recae sobre quienes planifican y ejecutan ataques contra infraestructuras fundamentales para la vida. La condena de los bombardeos y la exigencia de su finalización inmediata constituyen un mensaje dirigido no solo a los responsables directos, sino también a la comunidad internacional, instando a actuar en consonancia con los principios humanitarios y la defensa de la vida civil.

El comunicado divulgado por la ONU concluye reafirmando el compromiso de la organización con los valores del Derecho Internacional Humanitario y precisando la necesidad de restituir con urgencia los servicios esenciales para los habitantes afectados por la destrucción de infraestructuras. La situación generada por los ataques más recientes evidencia, una vez más, los desafíos para la protección de los civiles y la gravedad de las consecuencias humanitarias del conflicto.