Francia cierra el acceso a Andorra a partir de las 18 horas por la meteorología adversa

Las autoridades galas han anunciado restricciones específicas al tránsito en vías clave hacia Pas de la Casa por intensas precipitaciones de nieve y fuertes vientos, medida que podría prolongarse o modificarse según evolucionen los fenómenos atmosféricos previstos

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La Prefectura de la Ariège ha advertido que la RN320 y la RN22, vías clave para el acceso al Pas de la Casa en Andorra, permanecerán cerradas a todos los vehículos en función de la evolución de un episodio de nevadas y fuertes vientos. Según informó el medio, la medida afecta desde este viernes a las 18 horas para turismos y desde las 17 horas para vehículos pesados, con posibles cambios en los horarios si las condiciones meteorológicas lo exigen. El cierre está previsto, de momento, hasta el domingo 11 de enero a las 8 horas, aunque la Administración gala ha dejado abierta la puerta a prolongar o modificar la restricción en caso de que persista el temporal.

De acuerdo con el comunicado detallado por la Prefectura de la Ariège y publicado por los medios, la decisión responde a alertas oficiales sobre importantes acumulaciones de nieve y vientos intensos que podrían poner en riesgo la seguridad en la región. Las previsiones meteorológicas, recogidas por el Servicio Meteorológico, indican acumulaciones de entre 5 y 10 centímetros de nieve desde los mil metros de altura en áreas como Mérens, y entre 15 y 20 centímetros por encima del Hospitalet-près-l'Andorre. Se prevé, además, que en cotas elevadas como los 2.500 metros lleguen a acumularse hasta 90 centímetros de nieve durante el episodio. Asimismo, se anticipan vientos de entre 90 y 100 kilómetros por hora que pueden reducir la adherencia en la calzada, dificultar el control de los vehículos y favorecer la formación de ventisca y acumulaciones de nieve.

El mismo informe de la Prefectura subraya que estas condiciones adversas pueden provocar que la circulación se vea amenazada por caídas de obstáculos en las vías, desplazamiento repentino de la nieve y la formación de conchestas, incrementando el peligro para los conductores. En algunos tramos de valle, el viento podría alcanzar velocidades de hasta 70 kilómetros por hora, mientras que en las cumbres se esperan los 100 kilómetros por hora, con tendencia a intensificarse durante la noche, lo que dificultaría aún más cualquier intento de tránsito por la zona.

El impacto de la medida ha motivado la intervención de las autoridades andorranas. Según consignó el medio, la ministra de Justicia e Interior, Ester Molné, comunicó el desacuerdo del gobierno de Andorra ante el cierre de las vías, señalando el efecto negativo que supone para la actividad económica del Pas de la Casa, localidad fronteriza que depende del tráfico de pasajeros y mercancías entre ambos países. Molné indicó que el gobierno andorrano, en coordinación con sus interlocutores franceses, ha solicitado una revisión constante de la situación meteorológica para que se tomen decisiones ajustadas a la realidad y que el restablecimiento del paso se produzca lo antes posible en cuanto las condiciones lo permitan. Para ello, se han acordado reuniones de seguimiento frecuentes orientadas a analizar la evolución de las precipitaciones y el viento.

La jornada en que se comunicó el cierre, el Departamento de Protección Civil activó una prealerta de nivel naranja para el norte del país y otra de nivel amarillo para el centro y sur. El Servicio Meteorológico difundió avisos sobre la posibilidad de que la cota de nieve descienda a cualquier altitud a medida que avance la tarde, previendo una intensificación de las precipitaciones hasta la noche del viernes y la mañana del sábado. Según reportó el medio, se esperan acumulaciones de alrededor de 40 centímetros de nieve en alturas de 2.000 metros, 20 centímetros en los 1.500 metros y entre 5 y 7 centímetros en la cota de los 1.000 metros.

El episodio de precipitaciones se intensificará con vientos nocturnos capaces de producir ventiscas severas que reducirán la visibilidad, acentuando los riesgos de desplazamiento tanto para particulares como para servicios de emergencia. Estas previsiones han motivado a las autoridades francesas y andorranas a mantener una comunicación abierta y a ajustar constantemente las medidas adoptadas, priorizando la seguridad de los usuarios de las vías internacionales.

Las restricciones han generado inquietud entre comerciantes y transporte de mercancías, ya que el paso del Pas de la Casa representa una de las rutas más transitadas para acceder a servicios y mercados de ambos lados de la frontera. La evolución de la meteorología marcará, según la Prefectura y las autoridades andorranas, la duración de la restricción y la gradualidad de la reapertura, en un contexto marcado por la necesidad de salvaguardar la integridad de los conductores y la infraestructura vial frente al temporal anunciado.