
El responsable andaluz de Agricultura, Ramón Fernández-Pacheco, se refirió este viernes a la importancia de examinar con atención todos los detalles del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur, advirtiendo que “aún existe mucha información por conocer” y solicitando cautela antes de tomar posturas definitivas. La demanda principal del consejero se centra en la exigencia al Gobierno español para que garantice la aplicación de las denominadas “cláusulas espejo” y de reciprocidad en dicho acuerdo. Según publicó la agencia EFE, Fernández-Pacheco subrayó que solo respaldarán el tratado siempre que se asegure que los alimentos importados de Mercosur cumplan con los mismos estándares de producción que rigen en Europa.
El medio detalló que, durante una comparecencia ante la prensa en Almería, Fernández-Pacheco insistió en que Andalucía mantiene una postura favorable a los tratados de libre comercio, dado su carácter “eminentemente exportador”. No obstante, el consejero matizó que esa predisposición está condicionada a que los agricultores y ganaderos andaluces puedan competir en condiciones de igualdad frente a productores de otros países. “Nosotros no tenemos miedo a competir con nadie, siempre que lo hagamos en igualdad de condiciones”, declaró, recalcando que la equidad en los requisitos de producción resulta prioritaria para el sector.
De acuerdo con la información recogida por EFE, la principal preocupación expuesta es la posibilidad de que el mercado europeo reciba productos agroalimentarios que hayan sido tratados con fitosanitarios, hormonas o componentes cuya utilización no está permitida dentro de la Unión Europea. El consejero reiteró que resulta fundamental que estas sustancias, prohibidas para los productores andaluces y europeos, tampoco puedan emplearse en los alimentos importados desde el Mercosur, a fin de garantizar la salud pública y la competencia justa.
Fernández-Pacheco trasladó su petición expresa al Gobierno central, instando a que se salvaguarden los intereses del sector primario andaluz y español durante la negociación y posterior desarrollo del acuerdo. El titular de Agricultura solicitó el cumplimiento estricto de las denominadas cláusulas de salvaguardia: “En el caso de que de Mercosur se importara algún producto tratado con fitosanitarios, hormonas u otras sustancias prohibidas en Europa, se cierre la frontera y los productores europeos no se vean perjudicados”, apuntó, según recogió EFE. Esta medida se plantea con el objetivo de prevenir desventajas competitivas que podrían afectar seriamente a los agricultores locales.
El consejero enfatizó el papel exportador de Andalucía y su voluntad de seguir accediendo a nuevos mercados internacionales, lo que refuerza su interés estratégico en acuerdos comerciales como el de la UE y Mercosur. No obstante, remarcó que el apoyo a estos tratados debe ir siempre de la mano del respeto a los estándares comunitarios y a las condiciones que se exigen dentro de la Unión Europea tanto en cuestiones ambientales como sanitarias y laborales.
El medio indicó además que Fernández-Pacheco recalcó la necesidad de revisar cuidadosamente todos los términos del acuerdo antes de dar ningún paso, abogando por que la letra pequeña se analice en profundidad para evitar consecuencias adversas para el sector agrario andaluz y español. Destacó que el respeto a las reglas debe ser recíproco, de manera que solo se permita la entrada de productos cuya elaboración se haya realizado conforme a los criterios que se exigen en el territorio comunitario.
En su intervención, el titular de Agricultura vinculó esta demanda a una cuestión de justicia económica y de cohesión dentro del mercado europeo, recordando que los agricultores locales se ven obligados a asumir costes y normativas estrictas que, de no ser igualadas por los productos de importación, suponen una desventaja en el mercado. Según consignó EFE, Fernández-Pacheco reiteró así su respaldo al libre comercio, siempre y cuando esa competencia se dé en un marco de igualdad y reciprocidad real.
Las afirmaciones del consejero se produjeron en el contexto de las recientes negociaciones entre la Unión Europea y los países miembros del Mercosur, bloque integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Diversos sectores del campo europeo, y especialmente andaluz, han manifestado reiteradas veces su preocupación respecto a la posible entrada de productos que, tratados con técnicas o insumos no permitidos en Europa, puedan erosionar la posición de los productores locales.
El mensaje trasladado públicamente refuerza la postura de la Junta de Andalucía respecto a la defensa del sector agroalimentario y la exigencia al Gobierno central para que vele activamente por la implementación efectiva de las salvaguardas y requerimientos de reciprocidad que estipulan los acuerdos internacionales. Según publicó EFE, Fernández-Pacheco insistió en que estas medidas resultan imprescindibles para proteger tanto la competitividad como la seguridad de los productores de la región y de toda España.