(AMP) La UE y Mercosur firmarán el histórico acuerdo de libre comercio el 17 de enero en Asunción

Tras más de dos décadas de intensas gestiones y divisiones en Europa, representantes de ambos bloques rubricarán un pacto señalado como “decisión geoestratégica”, que creará la mayor zona de libre intercambio global, abarcando 700 millones de ciudadanos

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El cambio de postura de Italia resultó determinante para desbloquear la luz verde al acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, luego de más de 26 años de complejas negociaciones. Según reportó Europa Press, la aprobación formal del compromiso por parte de los embajadores de los Veintisiete en Bruselas se concretó tras la confirmación, por parte del Gobierno italiano, de su respaldo al pacto, permitido gracias a las últimas concesiones realizadas por Bruselas en materia de protección agrícola. Esta decisión allana el camino para la firma oficial del histórico acuerdo de libre comercio entre ambos bloques el 17 de enero en Asunción, la capital de Paraguay.

De acuerdo con información publicada por Europa Press, el entendimiento entre la Unión Europea y los países que integran el Mercosur —Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay— creará la mayor zona de libre intercambio global, alcanzando a cerca de 700 millones de habitantes. El acto de la firma contará con la presencia de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y representantes de alto nivel de los países sudamericanos. En el evento en Asunción se concretarán tanto el acuerdo de asociación como el acuerdo de libre comercio entre ambas regiones, abriendo un nuevo escenario para las relaciones económicas y políticas transatlánticas.

El ministro de Exteriores de Argentina, Pablo Quirno, comunicó a través de sus redes sociales que el 17 de enero tendrá lugar la rúbrica del pacto, calificado como el paso más ambicioso jamás alcanzado en la relación birregional. Esta información fue confirmada por fuentes europeas a Europa Press, y posteriormente por el canciller paraguayo, Rubén Ramírez, quien en una comparecencia ante los medios, destacó que la iniciativa facilitará el acceso de empresas sudamericanas al mercado comunitario, tras un proceso marcado por numerosos desafíos y objeciones. Ramírez subrayó que la negociación preservó los intereses nacionales en cada etapa del proceso y que la firma representa un momento de amplio alcance político y económico para el Mercosur.

Las negociaciones entre Bruselas y Mercosur finalizaron técnicamente en diciembre de 2024. No obstante, el consenso definitivo requirió más de un año adicional debido a las reticencias manifestadas por Francia, Irlanda e Italia, centradas en el posible impacto sobre sus sectores agrícolas. Varios Estados miembros, entre ellos Francia, Irlanda, Hungría, Polonia y Austria, así como Bélgica que se abstuvo, votaron en contra del acuerdo. Sin embargo, detalló Europa Press, la suma de estos rechazos no fue suficiente para revertir el visto bueno, al alcanzar la mayoría cualificada de países y población requerida en el seno de la UE, luego del viraje de Italia a favor del texto.

El acuerdo dispone la entrada en vigor provisional de la parte comercial desde el momento de la firma, hasta que concluya completamente el recorrido de ratificación parlamentaria a ambos lados del Atlántico. Para la plena aplicación se aguarda el aval del Parlamento Europeo —que tiene la potestad de aprobarlo o rechazarlo, pero no modificarlo— y de los parlamentos nacionales de los países miembros de la UE y del Mercosur. Ursula von der Leyen difundió una declaración institucional destacando que el pacto refleja “la fortaleza perdurable” del vínculo entre Europa y América Latina, y que permitirá tanto mayores beneficios económicos como la consolidación de una cooperación estratégica.

António Costa, presidente del Consejo Europeo, sostuvo ante Europa Press que el pacto no solo genera ventajas tangibles para consumidores y empresas en Europa, sino que también fortalece derechos laborales, resguardos medioambientales y garantías para los agricultores. Costa subrayó que además del componente comercial, el acuerdo contribuye a reforzar la autonomía y la soberanía estratégica del proyecto europeo, y que “demuestra que los acuerdos comerciales respaldados por normas resultan beneficiosos para todas las partes implicadas”.

Europa Press consignó que la reducción de aranceles prevista en el texto permitirá que las compañías europeas ahorren aproximadamente 4.000 millones de euros anuales. Además, el acuerdo facilitará procedimientos aduaneros y ofrecerá acceso privilegiado a insumos estratégicos originados en América del Sur, aspecto especialmente significativo en el actual escenario global de competencia económica y riesgos geopolíticos.

Del lado europeo, la conclusión de las negociaciones enfrentó resistencia considerable en ciertos Estados miembros debido a inquietudes sobre la apertura del mercado europeo a productos agrícolas sudamericanos, en particular el sector cárnico, avícola y azúcar. A raíz de estas preocupaciones, informó Europa Press, se incorporaron salvaguardas específicas: se establecieron umbrales que permitirán a la Comisión Europea iniciar investigaciones en caso de que las importaciones de productos agrícolas sensibles superen ciertos límites y se active un mecanismo de protección si los precios en el sector bajan al mismo ritmo. Mientras que en diciembre se había pactado fijar el umbral en un 8%, la Eurocámara logró la reducción final al 5% para satisfacer los requerimientos italianos. Esto implica que la intervención podrá activarse si las importaciones de estos productos crecen un 5% y los precios descienden en igual proporción en un periodo trianual.

La adopción de estas salvaguardas aún requiere la ratificación formal en el Parlamento Europeo y en el Consejo de la UE antes de su puesta en marcha efectiva. Esta fórmula de protección, según especifica el acuerdo, busca prevenir distorsiones graves y proteger a los agricultores europeos frente a una potencial oleada de productos más baratos provenientes del Mercosur.

La decisión de avanzar pese a una oposición relevante refleja el interés geoestratégico de la UE por consolidar relaciones sólidas con América Latina. Kaja Kallas, Alta Representante de Política Exterior de la UE, remarcó ante Europa Press que el pacto constituye una decisión de fondo para Europa y sella el inicio de una etapa de cooperación más amplia y profunda entre ambas regiones. El presidente de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo, Bernd Lange, manifestó en un comunicado recogido por Europa Press que “en tiempos de crecientes tensiones nacionalistas e imperialistas a nivel internacional, robustecer un sistema internacional regido por reglas resulta prioritario”, y calificó el acuerdo como un pilar esencial del orden jurídico existente, además de rechazar la “ley del más fuerte”.

Von der Leyen, por su parte, enfatizó el componente de diversificación comercial y la meta de disminuir la dependencia comunitaria respecto a proveedores únicos, en un entorno global definido por incertidumbres económicas y una tendencia hacia políticas comerciales más restrictivas. Señaló que la conclusión del acuerdo marca un paso decisivo de la UE en la estrategia de fortalecer alianzas internacionales.

En su carácter de presidente pro témpore del Mercosur, Rubén Ramírez puntualizó que la satisfacción de ambas partes no fue plena durante los años de interlocución, pero que finalmente el texto sellado logra un equilibrio de intereses. Remarcó ante Europa Press que el proceso fue largo y se enfrentaron numerosos retos para arribar a un acuerdo que asegure beneficios reciprocos.

La rúbrica de este pacto representa para los países del Mercosur la oportunidad de integrarse en condiciones democráticas al mercado europeo y expandir su acceso a bienes, insumos tecnológicos y cooperación en diversas áreas. El acuerdo, según consignó Europa Press, también prevé la posibilidad de revisar y actualizar sus estipulaciones de acuerdo a la evolución del comercio internacional, y establece mecanismos de seguimiento para garantizar la aplicación efectiva de los compromisos asumidos por ambas partes.

La entrada provisional del acuerdo de libre comercio se pondrá en marcha tras la firma en Asunción, mientras que el proceso de ratificación parlamentaria continuará su curso en los próximos meses y podría suscitar nuevos debates nacionales e intraeuropeos. Europa Press detalló que cada país miembro de la UE deberá pronunciarse de conformidad con sus procedimientos institucionales, lo que podría influir en el calendario y la implementación completa del acuerdo.

En síntesis, la formalización del pacto entre la UE y el Mercosur establece no solo nuevas reglas para el comercio y la inversión, sino que también redefine el marco de las relaciones políticas y estratégicas entre dos regiones que agrupan a casi la décima parte de la población mundial. El resultado es la apertura de la mayor área de libre comercio global, con expectativas de impacto tanto en los sectores productivos como en la estructura general de los intercambios transatlánticos, según las evaluaciones recogidas por Europa Press.