
Durante una reunión con representantes de medios de comunicación de Castilla-La Mancha, el dirigente regional del Partido Popular, Paco Núñez, aludió a unas declaraciones del año 2017 realizadas por Juan Gil, alcalde socialista de El Bonillo (Albacete), quien calificó al sistema electoral venezolano de “garantista” y al Gobierno de Venezuela de “envidiable”. Núñez subrayó que esas palabras descartaban la posibilidad de fraude electoral en el país sudamericano. Según informó el medio, aquellas afirmaciones no generaron reacción sancionadora por parte de Emiliano García-Page, actual presidente castellanomanchego y referente del PSOE en la región.
Núñez rememoró que García-Page no adoptó ninguna medida disciplinaria contra Gil ni propuso su expulsión del Partido Socialista. De acuerdo con la cobertura publicada, el líder regional del PP consideró que García-Page optó por “callar y ser cómplice de esa conclusión”, situando este episodio como antecedente de una actitud que califica de “equidistante” respecto al chavismo en Venezuela.
El presidente del PP castellanomanchego manifestó su preocupación por la postura adoptada por García-Page, a quien acusa de mantenerse apartado del debate político relativo a Venezuela. En palabras de Núñez, esa distancia “no le compromete a nada”, lo que interpreta como una estrategia de neutralidad o no posicionamiento ante la situación política del país latinoamericano. El medio reportó que durante el encuentro con la prensa, Núñez enfatizó la falta de posicionamiento claro del presidente autonómico socialista en temas internacionales relacionados con regímenes como el venezolano.
Según detalló el medio, el dirigente popular vinculó la conducta actual de García-Page con su comportamiento previo, sugiriendo que ambas etapas responden a un patrón consistente de falta de respuesta ante controversias políticas externas que generan debate dentro del propio partido. Añadió también que la ausencia de consecuencias para las declaraciones favorables al chavismo realizadas por miembros destacados del PSOE en la región demuestra, a juicio del PP, la existencia de una complicidad silenciosa por parte de García-Page.
Durante la comida con los medios, Núñez insistió en que esta actitud ha permitido que otras opiniones sobre el gobierno venezolano hayan pasado sin pronunciamiento ni sanción alguna por parte de la dirección socialista castellanomanchega. Finalizó señalando que la reiterada ausencia de posicionamiento pone en evidencia, según su criterio, el deseo de García-Page de “esconderse en la equidistancia” para evitar compromisos o manifestaciones públicas que puedan generar divisiones internas o repercusión política.