Irán rechaza las declaraciones "intervencionistas y engañosas" de EEUU sobre las protestas

Teherán acusa a Washington de fomentar disturbios y terrorismo en medio de manifestaciones por la crisis económica, denuncia sanciones estadounidenses como causa principal del deterioro social y responsabiliza a Estados Unidos de atentar contra la seguridad nacional

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El Gobierno iraní atribuyó a las sanciones estadounidenses el deterioro de la situación económica mientras se suceden protestas en varias ciudades del país, vinculando las dificultades financieras al impacto de esas medidas y responsabilizando a Estados Unidos de fomentar disturbios e inseguridad nacional. Según publicó la agencia estatal de noticias IRNA, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán aseguró que Washington aprovecha la coyuntura de las manifestaciones para incitar a la violencia y al terrorismo, reaccionando a recientes declaraciones de autoridades estadounidenses sobre las movilizaciones, que organismos como ONG atribuyen al menos treinta víctimas mortales por la represión de las fuerzas de seguridad.

De acuerdo con lo consignado por IRNA, el Ejecutivo iraní descartó que las posiciones expresadas desde la Casa Blanca respondan verdaderamente a preocupación humanitaria por los ciudadanos iraníes, considerándolas parte de una política orientada a la presión máxima, la amenaza y la injerencia en asuntos internos. El comunicado oficial difundido por el Ministerio calificó las declaraciones de Estados Unidos como “intervencionistas y engañosas”, y las situó en el marco de una estrategia internacional contra Irán. Además, el comunicado afirmó que este tipo de actitudes evidencian “el odio constante del Gobierno de Estados Unidos hacia la gran nación iraní”.

Entre los argumentos esgrimidos, el Ministerio de Exteriores señaló que la intervención de Washington no busca brindar apoyo a las demandas ciudadanas, sino desestabilizar al país y alimentar episodios violentos, en medio de un contexto nacional marcado por un fuerte descenso del poder adquisitivo. El rial, la moneda nacional, sufrió caídas históricas en su valor, afectando a millones de habitantes e incrementando el descontento expresado en las calles durante los últimos días, detalló IRNA.

El Gobierno destacó, según recogió la agencia estatal, que reconoce la legitimidad de las protestas pacíficas y mantiene la disposición a escuchar las demandas sociales, aunque volvió a insistir en que la intervención extranjera, especialmente de Estados Unidos, persigue objetivos distintos a la defensa de los intereses iraníes. Como parte de su respuesta oficial, Teherán responsabilizó a las “sanciones ilegales e injustas” promovidas por Estados Unidos de la actual coyuntura adversa.

Sobre el trasfondo inmediato de las manifestaciones, IRNA informó que las movilizaciones coinciden con el endurecimiento de las restricciones económicas y nuevas rondas de sanciones, sumando la presión internacional sobre el programa nuclear iraní y la reiterada atención de Washington e Israel hacia este sector. El medio recordó además que recientes bombardeos atribuidos a estas potencias, ocurridos en junio, habrían dejado miles de muertos, lo que añade un elemento adicional a la tensión diplomática y social.

ONG han reportado, posteriormente, que la respuesta de las fuerzas de seguridad en distintas regiones del país resultó en al menos treinta fallecidos durante la represión de las protestas. Las organizaciones señalan la gravedad de la situación y el impacto de las políticas restrictivas sobre la vida cotidiana, en un contexto donde la moneda nacional ha registrado uno de los desplomes más severos de su historia reciente.

El Ministerio iraní, citado por IRNA, concluyó que Estados Unidos y sus aliados buscan agravar el malestar social mediante la promoción de disturbios y la inseguridad, acusando que todo intento de injerencia termina atentando contra la soberanía y la estabilidad interna del país. Las autoridades reiteraron su disposición al diálogo con el pueblo iraní y su rechazo a toda intervención foránea en la gestión de la crisis interna.