Cierran dos días los colegios en Minneapolis tras las protestas por la muerte de una mujer a manos del ICE

La suspensión total de actividades académicas y programas se extiende hasta el viernes, tras acusaciones entre funcionarios locales y la Casa Blanca, en medio de movilizaciones por la muerte de Renee Nicole Good bajo custodia de agentes federales

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La suspensión de todas las actividades académicas y programas del Distrito Escolar de Minneapolis permanecerá en vigor hasta el viernes, en medio de un clima tenso provocado por manifestaciones públicas y una serie de señalamientos cruzados entre funcionarios locales y representantes federales, según publicaron diversos medios. La medida responde a la creciente preocupación por la seguridad tras la muerte de Renee Nicole Good, una mujer de 37 años, bajo custodia del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), hecho que ha suscitado intensas protestas en la ciudad y reacciones encontradas entre las autoridades, de acuerdo con la información difundida por las Escuelas Públicas de Minneapolis (MPS).

Según reportó el medio encargado de la cobertura, el Distrito Escolar de Minneapolis agrupa a todas las escuelas públicas de la ciudad y ha comunicado oficialmente que las clases estarán suspendidas tanto el jueves 8 de enero como el viernes 9 de enero. En el comunicado emitido, MPS precisó que la decisión responde a la magnitud de los disturbios recientes: “Debido a la situación actual no habrá colegio este jueves, 8 de enero, ni tampoco el viernes, día 9. La medida ha sido adoptada por motivos de seguridad teniendo en cuenta los incidentes que están teniendo lugar en la ciudad”.

El distrito detalló también que la suspensión incluye la cancelación de toda clase de actividades y programas organizados bajo su gestión para dichos días, manteniéndose esta decisión mientras se evalúa la evolución de la situación en las calles, según confirmaron fuentes oficiales citadas por el mismo medio. Esta interrupción de actividades afecta no solo a las aulas, sino también a los programas extracurriculares y otras iniciativas escolares, cuyo reinicio dependerá del desarrollo de los próximos acontecimientos sociales y políticos.

Las Escuelas Públicas de Minneapolis aclararon que la opción de clases virtuales, implementada en ocasiones previas ante fenómenos meteorológicos adversos, no se aplicará en este caso. Según el comunicado oficial, la activación de la modalidad remota solo se contempla cuando la causa sea el clima y no situaciones de alteración del orden público. El organismo insistió en que “seguimos colaborando con las autoridades de la ciudad de Minneapolis y otros actores relevantes para dar una respuesta de emergencia apropiada”, en un mensaje dirigido a la comunidad educativa y a los padres de familia, consignó el medio local.

El origen de la crisis se vincula con la muerte de Renee Nicole Good, cuya detención por parte de agentes federales del ICE y posterior fallecimiento han generado una oleada de indignación. De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades y recogida por el medio citado, Good tenía 37 años, era viuda y madre de un niño de seis años. El deceso ocurrió durante el proceso de custodia por parte de los agentes, pero los detalles exactos sobre las circunstancias de su muerte aún no han sido divulgados públicamente, elemento que ha alimentado la insatisfacción ciudadana y la desconfianza hacia el accionar de los organismos federales.

A raíz del hecho, las calles de Minneapolis han sido escenario de concentraciones continuas y protestas en distintos puntos estratégicos de la ciudad. Los participantes han exigido explicaciones sobre lo sucedido y han solicitado medidas contra los responsables, manteniendo una presión constante sobre las autoridades municipales y federales. Según informaron las partes involucradas a través de diferentes declaraciones recogidas por el medio de referencia, la tensión social escaló hasta convertirse en una cuestión de seguridad que repercutió de manera directa en las operaciones regulares del sistema escolar.

El caso también ha derivado en enfrentamientos discursivos entre representantes locales y la administración federal. Autoridades de Minneapolis han emitido mensajes críticos respecto del accionar del ICE y han trasladado parte de la responsabilidad a la Casa Blanca, mientras que voceros gubernamentales defendieron el proceder de los agentes implicados, según señaló el medio. El intercambio de acusaciones ha marcado la dinámica política de la ciudad en los días posteriores al incidente, añadiendo un componente institucional al conflicto social.

La comunidad educativa de Minneapolis se ha visto especialmente afectada por la coyuntura. Tanto personal docente como padres expresaron inquietud ante la suspensión de actividades, preocupados por el impacto en el desarrollo escolar y la seguridad de los estudiantes, según recogieron fuentes del propio distrito. La incertidumbre sobre la reanudación de las clases y el temor a nuevos incidentes durante las protestas han condicionado la vida cotidiana de miles de familias vinculadas al sistema público de enseñanza.

A la espera de información más detallada sobre las investigaciones en curso y la posible reanudación de las actividades académicas, las Escuelas Públicas de Minneapolis reiteraron su disposición a colaborar con las fuerzas de seguridad y actores relevantes para garantizar la protección de la comunidad escolar y la paz en los alrededores de los centros educativos.