La Liga Árabe e Irán condenan con dureza la visita del ministro de Exteriores de Israel a Somalilandia

Autoridades musulmanas tachan de provocación la reciente visita gubernamental israelí al territorio somalí, alertando sobre graves riesgos para la estabilidad regional, la unidad somalí y la posible generación de nuevos focos de conflicto en África Oriental

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El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, remarcó la "necesidad de respetar la integridad territorial y la soberanía nacional de Somalia como Estado miembro independiente de Naciones Unidas", acusando a Israel de pretender dividir ese país africano, lo que consideró peligroso para el contexto internacional. La declaración se produjo tras la reciente visita del ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, a la región semiautónoma somalí de Somalilandia, un hecho que provocó duras condenas por parte de Irán y de la Liga Árabe. Según publicó la agencia de noticias Europa Press, estas reacciones se suman a un clima de creciente descontento internacional tras la decisión israelí de reconocer oficialmente la independencia de Somalilandia, que se materializó el 26 de diciembre, convirtiendo a Israel en el primer país en hacerlo.

De acuerdo con Europa Press, la Liga Árabe, encabezada por su secretario general Ahmed Abulgheit, declaró que la visita de Saar a la capital de Somalilandia, Hargeisa, debe ser vista como un intento sin éxito de avalar el reconocimiento oficial del territorio separatista por parte de Israel. A través de un comunicado, Abulgheit expresó el rechazo del bloque a cualquier relación "oficial o semioficial" con las autoridades de la zona fuera del marco de la soberanía nacional somalí. Asimismo, indicó que acciones de este tipo se interpretan como una "violación flagrante de la unidad y la soberanía de Somalia", advirtiendo que podrían incrementar las tensiones políticas tanto en el ámbito interno del país como en la región africana, según transmitió su portavoz Yamal Rushdi.

El medio apuntó que la Liga Árabe continuará ofreciendo respaldo político y técnico a las instituciones gubernamentales de Somalia frente a todo intento de desestabilización que, a su juicio, representen iniciativas como la visita israelí. Igualmente, rechazó cualquier propuesta destinada a reubicar a palestinos en Somalilandia o a implementar bases militares extranjeras en ese territorio, interpretando estos planes como amenazas directas a la estabilidad y unidad somalíes. Europa Press consignó que el Ministerio de Exteriores iraní también emitió un comunicado en el que tildó la entrada de Saar en Somalilandia de "ilegal" y la señaló como una violación clara de la soberanía nacional y la integridad territorial de Somalia. Irán instó a la comunidad internacional y a los países musulmanes y africanos a cooperar para evitar el debilitamiento del Estado somalí, alertando sobre los riesgos de fragmentación.

Estas manifestaciones llegan tras las críticas previas del Gobierno de Somalia, que expresó su oposición a la visita de Saar y al reconocimiento otorgado por Israel al territorio separatista. Durante su estancia en Hargeisa, el jefe de la diplomacia israelí afirmó a Europa Press que su desplazamiento se realizó por invitación del presidente regional, Abdirahman Mohamed Abdulahi, y se comprometió a promover "avances" en las relaciones bilaterales. Saar describió a Somalilandia como un "Estado funcional, que opera en base a los principios del Derecho Internacional", sosteniendo que el país ha mantenido una democracia estable por casi 35 años, con celebraciones electorales, incluida la más reciente en 2024, y transiciones pacíficas de poder.

Europa Press reseñó que Somalilandia proclamó su independencia en 1991 y mantiene algunos vínculos diplomáticos con Estados como Etiopía, Emiratos Árabes Unidos e Israel, a pesar de que hasta ahora ningún país miembro de la ONU había reconocido su autonomía. La decisión de Israel de reconocer a Somalilandia desencadenó una oleada de críticas internacionales, a las que se sumaron el Gobierno palestino y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás), aumentando la presión sobre el gobierno israelí y sobre la región del Cuerno de África.

El contexto diplomático se complicó aún más a partir de enero de 2024, cuando se firmó un memorando de entendimiento entre Etiopía y Somalilandia, mediante el cual Adís Abeba obtendría acceso al mar Rojo a cambio de una participación en la aerolínea nacional Ethiopian Airlines y del futuro reconocimiento del territorio. Europa Press reportó que este acuerdo generó una significativa crisis diplomática entre Etiopía y el gobierno central de Somalia, subrayando la fragilidad de la situación en la región y el potencial para el surgimiento de nuevos focos de conflicto en el este africano.