EEUU controlará "indefinidamente" las exportaciones de petróleo de Venezuela

Washington ha anunciado la venta directa del crudo venezolano respaldada por la Casa Blanca, controlando los ingresos y destinándolos a la recuperación económica, mientras exige a Caracas cortar vínculos petroleros con aliados como Rusia, China, Irán y Cuba

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La administración estadounidense estima que el Gobierno interino de Venezuela cuenta con solo unas semanas antes de enfrentar una insolvencia financiera si no logra vender parte de sus reservas de petróleo. Según publicó la cadena estadounidense ABC News, Washington ha comunicado a las autoridades venezolanas su intención de controlar y supervisar las exportaciones de crudo, en un intento de condicionar la recuperación económica del país sudamericano y asegurar su posicionamiento como aliado estratégico y fuente energética para Estados Unidos.

De acuerdo con información detallada por ABC News, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, anunció durante una conferencia organizada por Goldman Sachs que la Casa Blanca gestionará directamente la comercialización del petróleo venezolano. Wright expuso que Washington planea vender, primero, el crudo que aún permanece almacenado, y posteriormente actuar como intermediario en la venta indefinida de toda la producción petrolera de Venezuela en los mercados internacionales. Los fondos obtenidos por esta vía se depositarán en cuentas controladas por el Gobierno de Estados Unidos, desde donde podrán ser canalizados posteriormente hacia Venezuela.

En ese escenario, Wright resaltó el potencial de los recursos energéticos de Venezuela al manifestar que el objetivo de las medidas es transformar al país en una potencia energéticamente estable y productiva, además de beneficiario y socio de Estados Unidos. Precisó que el plan busca prevenir el colapso de la industria venezolana del petróleo e impulsar su recuperación mediante la apertura de las cadenas logísticas necesarias para importar repuestos, equipos y servicios, lo cual permitiría estabilizar y llevar de nuevo al alza los niveles de producción.

El secretario de Energía subrayó la perspectiva a largo plazo de la política estadounidense, centrada en crear las condiciones para la entrada y expansión de grandes empresas petroleras de Estados Unidos en territorio venezolano. Wright manifestó: “Crearemos las condiciones para que las grandes empresas estadounidenses que ya estaban allí, o que quizás no estaban antes, pero quieren estar, se incorporen”. En sus declaraciones, señaló que con estas medidas Washington pretende transformar la economía local y rehabilitar a Venezuela como un miembro productivo y aliado del hemisferio occidental.

Por otra parte, ABC News reportó que el actual presidente, Donald Trump, confirmó a través de su red Truth Social que las autoridades venezolanas bajo el mandato provisional de Delcy Rodríguez se comprometen a entregar entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo sancionado a Estados Unidos. Trump explicó que este petróleo será vendido a precio de mercado y subrayó que los ingresos generados estarán bajo su control, “para garantizar que se utilice en beneficio de los pueblos de Venezuela y Estados Unidos”, comentó según consignó el medio estadounidense. También indicó que el crudo será transportado directamente en buques de almacenamiento rumbo a Estados Unidos, donde será descargado en las instalaciones portuarias estadounidenses para su posterior distribución.

Según reportó ABC News, la administración estadounidense ha exigido a la presidenta encargada de Venezuela el cese de cualquier relación comercial y petrolera con países como Rusia, China, Irán y Cuba. Conforme a estas fuentes, el Gobierno estadounidense ha condicionado cualquier apoyo logístico y comercial a la exclusividad en la relación petrolera con Estados Unidos y el retiro de Venezuela de los acuerdos energéticos previos con esos países aliados. Esta exigencia, según las fuentes consultadas, es vista como un elemento clave dentro de la estrategia de Washington para consolidar su control e influencia sobre el flujo de recursos energéticos y el rumbo político de Venezuela.

En las declaraciones recogidas por el medio ABC News, Wright defendió la importancia de que Estados Unidos mantenga “influencia y control” sobre las ventas de petróleo, argumentando que este es el mecanismo necesario para facilitar los cambios orientados a la recuperación respetando los intereses tanto de Estados Unidos como de Venezuela. Añadió que el plan busca dejar atrás el régimen actual de sanciones para permitir que el petróleo venezolano fluya al mercado global bajo la intermediación y supervisión de Washington.

El plan contempla el desbloqueo del mercado para el crudo venezolano y la utilización de los ingresos, bajo la tutela estadounidense, en actividades destinadas a la reconstrucción del país caribeño. El gobierno de Trump remarcó que el esquema planteado constituye un viraje respecto a las políticas anteriores que prohibían y sancionaban la comercialización del petróleo venezolano, y que ahora busca canalizar esos recursos bajo estricta vigilancia, estableciendo criterios para que la administración interina de Venezuela dirija los fondos a la recuperación económica y estructural.

Según reportó ABC News, la administración estadounidense reiteró su expectativa de convertir a Venezuela en un proveedor significativo de petróleo para el mundo que, una vez recuperado, reforzaría el suministro energético de occidente y consolidaría la relación bilateral con Estados Unidos como su principal socio. Las acciones y declaraciones recogidas por ABC News en torno al plan presentado por Wright y el presidente Trump delinean los términos de una nueva etapa en la gestión del petróleo venezolano, condicionada al cumplimiento de requisitos impuestos por Washington y al aislamiento de toda relación previa con rivales geopolíticos de Estados Unidos.