Alrededor de un centenar de personas se concentran en Gran Canaria contra la injerencia de EEUU en Venezuela

Decenas de manifestantes, acompañados por representantes políticos y activistas, se reunieron en la capital grancanaria para expresar respaldo a la soberanía venezolana, denunciar posibles vulneraciones al derecho internacional y reclamar respeto ante acciones promovidas por Washington

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El acto realizado este domingo en Las Palmas de Gran Canaria incluyó reivindicaciones contra los recientes hechos relacionados con la posible detención de un presidente venezolano, asunto que, de acuerdo con los portavoces, constituye una infracción de las normas internacionales y podría considerarse una acción de carácter "terrorista". Este fue uno de los mensajes centrales defendidos por representantes de las organizaciones convocantes, quienes recalcaron la necesidad de denunciar estos episodios ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y, si procede, ante la Asamblea General, según declaró José Miguel Ramírez Araña, miembro de la Plataforma Canaria por la Paz, contra la OTAN y por la Neutralidad de Canarias, en declaraciones recogidas por los medios presentes.

El medio informó que la concentración reunió a cerca de un centenar de manifestantes en el centro urbano de Las Palmas bajo la consigna “No a la injerencia de EEUU. No a la guerra”. La convocatoria, respaldada por asociaciones de izquierda y colectivos ciudadanos, estuvo acompañada por la presencia de varios representantes políticos, entre los que figuraban Noemi Santana, diputada de Podemos Canarias en el Congreso, y Carmelo Ramírez, consejero de Cooperación Institucional y Solidaridad Internacional del Cabildo de Gran Canaria por Nueva Canarias-Bloque Canarista. Estos actores políticos participaron activamente en la manifestación, cuya principal finalidad era manifestar apoyo al pueblo venezolano y reclamar el respeto a su soberanía ante lo que consideran una injerencia de Estados Unidos.

Durante la concentración, los manifestantes portaron pancartas en las que podían leerse mensajes como “Fuera Trump de Venezuela”, junto con banderas de Venezuela, de Cuba, de la II República Española y de Canarias con las siete estrellas verdes. Según relató el medio, estos símbolos fueron elegidos por los asistentes para expresar unidad y solidaridad con las causas internacionales que consideran afines a la defensa de la soberanía nacional.

La cita también sirvió como escenario para la expresión pública de rechazo ante posibles acciones de Washington contra el Ejecutivo venezolano. Ramírez Araña, representante de la Plataforma Canaria por la Paz, describió la actuación de Estados Unidos en este contexto como una transgresión que, a su juicio, no puede catalogarse únicamente como un proceso de extracción judicial o arresto, puesto que implica un secuestro según sus palabras. Este portavoz subrayó que la postura adoptada responde a la defensa de la legalidad internacional y al respeto de los mecanismos multilaterales, insistiendo en que la primera instancia para cualquier denuncia debería ser el Consejo de Seguridad de la ONU.

Los colectivos que organizaron la concentración -según detalló el medio- pusieron especial énfasis en su negativa no solo a una potencial intervención armada, sino también a cualquier tipo de presión o sanción internacional dirigida contra el gobierno venezolano fuera del marco de la legalidad internacional. Estas acciones, afirmaron, representan un desafío para la autodeterminación de los pueblos y podrían sentar precedentes preocupantes para la actuación de otras potencias extranjeras.

Durante la jornada, los organizadores se dirigieron tanto a los presentes como a los medios de comunicación con mensajes que solicitaban el cumplimiento de las normativas internacionales y el cese inmediato de cualquier intervención que, a su entender, contravenga los fundamentos legales reconocidos por organismos como Naciones Unidas. Según reportó el medio, estas demandas buscan ser canalizadas a través de instancias institucionales y de presión social, apelando al respaldo de diferentes sensibilidades políticas y movimientos sociales en Canarias y el resto del Estado español.

En este contexto, la manifestación adoptó también un carácter de llamado a la paz y la neutralidad, elementos reiterados en los discursos de los organizadores. Así lo reflejó la utilización de expresiones como “neutralidad” y “respeto a la soberanía”, enfatizadas por sus portavoces e incluidas en las solicitudes dirigidas tanto al Gobierno español como a la comunidad internacional.

De acuerdo con la cobertura del medio, la protesta agrupó a participantes de diversas edades y perfiles políticos, que coincidieron en rechazar cualquier intento de desestabilización externa hacia Venezuela y pidieron el fin de toda clase de medidas coercitivas. Los organizadores reiteraron que su objetivo principal era manifestar respaldo a la población venezolana y fomentar iniciativas de diálogo y cooperación bajo el marco del derecho internacional.