Primera reacción de Isa Pi cuando le preguntan por la nueva novia de su hermano, Kiko Rivera

Isa Pantoja reaparece en Madrid al margen del revuelo amoroso de Kiko Rivera, evita pronunciarse sobre Lola García y confirma que no tiene relación con ella, reafirmando así su estrategia de discreción ante cualquier disputa familiar

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Cuando se le preguntó si 2026 podría marcar una posible reconciliación con su hermano Kiko Rivera y su madre Isabel Pantoja, Isa Pantoja eludió cualquier declaración concreta y se negó tanto a confirmar como a descartar la posibilidad de un acercamiento futuro. Tal como informó el medio, la joven optó por mantener su habitual prudencia, evitando comprometerse públicamente con la resolución de los conflictos familiares que envuelven a los Rivera-Pantoja. Esta actitud resalta la estrategia de Isa, que prioriza la discreción pública frente a las tensiones familiares expuestas en los medios.

El medio detalló que Isa Pantoja regresó a Madrid luego de pasar varios días en Disneyland París, acompañada por su marido Asraf Beno y sus hijos, Albertito y el pequeño Cairo. El regreso se produjo en un contexto familiar tranquilo, en abierto contraste con la exposición mediática que enfrenta su hermano Kiko Rivera, quien ha sido noticia recientemente por su nueva relación con Lola García. Según consignó la fuente, mientras Kiko continúa en el centro de la atención pública tras el inicio de su relación con Lola García, Isa ha decidido mantenerse al margen, centrada en su vida familiar y sin realizar declaraciones comprometiéndose con la situación sentimental de su hermano.

En un momento marcado por la atención a los movimientos dentro del clan Rivera-Pantoja, cada acción de los miembros de la familia se analiza entre los medios como una posible señal, ya sea de distanciamiento o de reconciliación. Frente a este contexto, la primera reacción de Isa al ser consultada por la nueva pareja de Kiko fue clara y breve: “Ni idea”, aseguró, señalando que no conoce a Lola García y que no forma parte de su entorno cotidiano. La respuesta, publicada por el medio, evidencia la decisión de Isa de no valorar públicamente la relación de su hermano, manteniéndose ajena al foco mediático que rodea a la pareja.

El medio añadió que, además de evitar pronunciarse sobre la relación de Kiko, Isa también optó por no comentar la entrevista televisiva de Junko, una figura vinculada con la compleja red sentimental y familiar del clan Rivera-Pantoja. La negativa de Isa a entrar en detalles sobre los asuntos familiares que generan mayor expectación mediática refuerza la imagen de cautela con la que ha gestionado los desacuerdos internos de la familia.

Las imágenes de su regreso a Madrid, según reportó la fuente, muestran a Isa junto a Asraf y sus hijos saliendo del aeropuerto y tomando un taxi con destino a su domicilio. Esta escena familiar, retratada por los medios, contrasta con la tensión pública que ha caracterizado a otros miembros del núcleo Pantoja en fechas recientes. Mientras el entorno de Kiko Rivera está marcado por nuevas relaciones sentimentales y el recuerdo de la reciente separación de Irene Rosales, Isa apuesta por un perfil bajo y la protección de su rutina familiar.

El medio resaltó que las heridas entre Isa y su madre, Isabel Pantoja, continúan sin cerrarse completamente. La relación entre ambas sigue siendo un punto de interés para los medios de comunicación, que interpretan cualquier movimiento como un posible avance hacia la reconciliación o una señal de mayor distanciamiento. Incluso cuando surgen preguntas directas sobre sus vínculos familiares, Isa Pantoja se mantiene firme en no ofrecer detalles, evitando comentarios que puedan alimentar la especulación pública.

La reciente aparición de Isa en Madrid representa una nueva oportunidad para comparar el tratamiento mediático de los hermanos. Mientras Kiko Rivera vuelve a ser foco de titulares por su apertura sentimental con Lola García y los ecos de su vida personal, Isa continúa planteando su estrategia de distanciamiento del ruido mediático, priorizando un entorno de estabilidad para sus hijos y su pareja. Esta postura la distingue dentro de una familia acostumbrada a la exposición pública y las controversias recogidas por los principales medios de prensa.