Macron celebra la "liberación" de Venezuela de la "dictadura" de Maduro tras el ataque de EEUU

El presidente francés elogió la caída del mandatario venezolano tras la incursión militar extranjera, llamó a una transición bajo liderazgo opositor y defendió una nueva etapa, mientras la oposición francesa cuestionó la intervención y alertó sobre consecuencias globales

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El ministro francés de Asuntos Exteriores, Jean-Noël Barrot, manifestó que la operación militar estadounidense que culminó con la captura de Nicolás Maduro representa una violación del principio de no uso de la fuerza establecido en el derecho internacional. En declaraciones difundidas por su cuenta oficial en X, Barrot sostuvo que únicamente los pueblos soberanos tienen la facultad de decidir su futuro político, rechazando cualquier solución impuesta desde el exterior. Con este marco de fondo, la noticia principal se centra en la reacción del presidente francés, Emmanuel Macron, quien ha saludado la “liberación” de Venezuela y ha respaldado una transición bajo el liderazgo opositor.

Según publicó el medio, Macron emitió un mensaje donde destaca que “el pueblo venezolano está hoy liberado de la dictadura de Nicolás Maduro y no puede sino celebrarlo”. En su comunicado, difundido tras la intervención militar comandada por Estados Unidos, el mandatario señaló que la confiscación de poder y las restricciones a las libertades fundamentales bajo el gobierno de Maduro han constituido, en sus palabras, “una grave afrenta contra la dignidad de su propio pueblo”.

El jefe de Estado francés también insistió en que el uso de la fuerza por parte de actores internacionales debe conducir a un proceso de transición pacífico y democrático. Macron solicitó que este periodo de cambios esté liderado por el opositor Edmundo González, electo presidente en 2024, y expresó el deseo de Francia de que González Urrutia “pueda asegurar esta transición lo antes posible”. Esta posición, detalló el medio, busca abogar por un proceso político que respete la voluntad expresada en las urnas por la ciudadanía venezolana.

El medio reportó que, antes de las declaraciones de Macron, Barrot ya había hecho público su rechazo tanto al gobierno de Maduro como al método empleado para retirarlo del poder. Barrot enfatizó la importancia de apegarse a la Carta de la ONU y sostuvo que “ninguna solución política duradera puede imponerse desde el exterior”. En su opinión, la acción militar encabezada por uno de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas añade más complejidad, pues “tendrá graves consecuencias para la seguridad mundial, que no perdonan a nadie”. Barrot subrayó que Francia se mantiene alineada con los principios internacionales vigentes y que “ha aprendido de la historia”, por lo que el país se declara preparado, pero no resignado, frente a estos desafíos globales.

El debate en torno a la legitimidad de la intervención y al futuro de Venezuela tuvo también eco en la oposición francesa. La líder de Agrupación Nacional, Marine Le Pen, expresó su rechazo tanto al modelo político de Maduro, al que calificó como “comunista, oligárquico y autoritario”, como a la intervención dirigida por Estados Unidos. Le Pen argumentó que, más allá de la naturaleza de un régimen, la soberanía estatal “nunca es negociable, independientemente de su tamaño, su poder o su continente”, calificando este principio como inviolable.

A su vez, desde la izquierda francesa, Jean-Luc Mélenchon, referente de La Francia Insumisa, criticó abiertamente la postura asumida por Macron. Mélenchon consideró que el posicionamiento del presidente no representa el sentimiento nacional de Francia. En su cuenta de X, Mélenchon afirmó: “Nos avergüenza. Abandona el derecho internacional. Un día sombrío para nuestro país”. El líder izquierdista participó en una concentración en París para condenar la intervención militar estadounidense, argumentando, en palabras consignadas por el medio, que “los Estados Unidos de Trump se están apoderando del petróleo venezolano violando su soberanía con una intervención militar arcaica y el atroz secuestro del presidente Maduro y su esposa”.

El medio consignó que la intervención militar estadounidense y la captura de Maduro han situado a Venezuela en el centro de un debate internacional sobre la legitimidad de los cambios de régimen a través de la fuerza y el respeto por la autodeterminación. Mientras el gobierno francés celebra la posibilidad de una nueva etapa liderada por la oposición venezolana, otras voces advierten sobre los riesgos de establecer precedentes de injerencia extranjera en asuntos soberanos, así como potenciales implicancias para la estabilidad global.

La noticia también reseña el llamado de Macron para que la transición se organice de forma democrática y basada en el respeto a los principios fundamentales de la voluntad popular. El presidente subrayó que la acción impulsada por Estados Unidos solo puede considerarse un primer paso, y que corresponde ahora a los actores políticos venezolanos concretar una transición pacífica que abra paso a una nueva etapa para el país.

Por otra parte, las posiciones divergentes dentro de la propia política francesa reflejan la complejidad del escenario internacional tras la caída del gobierno de Maduro. Mientras algunos sectores priorizan la celebración del fin de un régimen acusado de violar derechos y libertades, otros insisten en la defensa de los principios de no intervención y la soberanía nacional, citando el precedente que podría asentarse para futuros conflictos en distintas regiones del mundo.

La incidencia de países con poder permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU, como subrayó Barrot, pone también en relieve el papel y las responsabilidades de los actores internacionales en la reconfiguración política que atraviesa Venezuela. La posición oficial de París, según las reiteradas expresiones de sus líderes, busca abogar por un marco de acción internacional orientado por los principios establecidos en la Carta de la ONU y la promoción de mecanismos democráticos internos.

El papel de Edmundo González como figura central de la transición fue destacado por Macron en su mensaje y adquiere relevancia en el contexto político venezolano, ya que su rol será examinado por la comunidad internacional, mientras se avanza hacia un modelo institucional distinto al de la administración previa. Según consigna el medio, la expectativa es que este proceso elimine las fracturas y tensiones acumuladas durante la gestión de Maduro, canalizando las demandas populares a través de mecanismos participativos y de garantías democráticas.

A lo largo de las declaraciones recogidas por el medio, queda patente el cruce de posiciones sobre la legitimidad y los riesgos asociados a intervenciones extranjeras. Dirigentes de distintas corrientes ideológicas en Francia señalaron tanto los problemas internos del régimen venezolano como las eventuales consecuencias globales de intervenir militarmente en asuntos soberanos. El debate abierto en París se suma, según el artículo, a las discusiones internacionales sobre el alcance del derecho internacional y la aplicación de los principios de seguridad colectiva en el panorama contemporáneo.