Las 28 semanas de escalada de EEUU que han culminado con el ataque a Venezuela y la captura de Maduro

Las fuerzas estadounidenses han invadido el país caribeño, resultando en la detención del mandatario venezolano tras meses de creciente tensión militar, sanciones económicas y polémicas operaciones contra presuntas redes criminales vinculadas al narcotráfico y el petróleo

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La incautación de petroleros vinculados a Venezuela por parte de Washington representó uno de los episodios más impactantes dentro de una serie de acciones orientadas al debilitamiento económico del gobierno de Caracas, sobre todo por el peso que el sector petrolero supone para la economía venezolana. Según informó el medio digital, estas medidas se enmarcan en una escalada que alcanzó su punto más alto con el reciente bombardeo de territorio venezolano y la detención del presidente Nicolás Maduro durante una operación militar realizada el sábado 3 de enero.

De acuerdo con el medio, Estados Unidos había desarrollado durante 28 semanas una estrategia que combinó advertencias públicas vinculadas a la lucha contra el narcotráfico con un despliegue militar sin precedentes en el Mar Caribe. La llegada de la flota encabezada por el portaviones 'USS Gerald Ford', el mayor de la Armada estadounidense, marcó un incremento en la presión sobre Caracas. Este operativo culminó con la intervención militar directa en Venezuela y la captura de Maduro, reflejando el objetivo reconocido por Washington de promover un cambio de régimen en el país sudamericano.

Durante los meses previos, la respuesta venezolana consistió en la movilización de milicianos, recurso que implicó armar a la población en caso de una intervención militar estadounidense. El medio detalló que esta medida buscaba preparar una eventual defensa armada nacional. Posteriormente, Washington pasó a atacar embarcaciones en el mar Caribe que presuntamente eran operadas por organizaciones de narcotráfico. Según consignó la fuente, más de 30 barcos fueron bombardeados, con un saldo de al menos 112 personas fallecidas, de acuerdo con los datos proporcionados por Estados Unidos.

Estas acciones militares recibieron críticas de organizaciones de derechos humanos, que vieron en ellas ejecuciones extrajudiciales. Uno de los incidentes suscitó especial rechazo debido a que, tras un primer ataque, los presuntos narcotraficantes no perdieron la vida al instante y se produjo un segundo bombardeo cuando ya se hallaban heridos y a la deriva. La situación fue considerada una violación a las leyes marítimas internacionales, reportó la fuente original.

La escalada no se detuvo allí. Según publicó el medio, el Departamento de Estado de Estados Unidos declaró organización terrorista extranjera al denominado Cartel de los Soles, al que acusó de colaborar con otros grupos criminales como Tren de Aragua y el Cártel de Sinaloa. Washington alegó que estas redes representaban una amenaza considerable para la seguridad estadounidense debido a su presunta vinculación con el narcotráfico y el crimen transnacional que afecta a la región.

En medio de esta crisis, la aviación civil también se vio afectada. La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) emitió el 21 de noviembre un aviso pidiendo a las aerolíneas que extremaran la precaución al volar sobre Venezuela por riesgos de seguridad e interferencia en el espacio aéreo. Como resultado, diversas compañías internacionales suspendieron sus rutas hacia Caracas. Tal como reportó el medio, el gobierno venezolano respondió revocando los permisos de vuelo a aerolíneas como Iberia, Turkish Airlines, Gol, Latam Colombia y Avianca, una vez expiró el plazo de 48 horas que otorgó al respecto.

El uno de diciembre, el entonces presidente estadounidense Donald Trump utilizó la red social Truth Social para anunciar que el espacio aéreo venezolano permanecería cerrado en su totalidad. Esta decisión se produjo tras una conversación telefónica entre Trump y Maduro, mantenida a finales de noviembre. El medio explicó que ambos mandatarios confirmaron este contacto: Trump lo califió simplemente como una llamada sin consecuencias claras, mientras que Maduro destacó el tono respetuoso y cordial del diálogo.

A nivel económico, las sanciones continuaron con el decomiso de embarcaciones petroleras. El diez de diciembre, la Guardia Costera de Estados Unidos incautó el buque 'Skipper', que transportaba crudo venezolano, llevándolo a un puerto estadounidense para descargar su contenido. Seis días después, Washington anunció el bloqueo total de petroleros que entraran o salieran de Venezuela, y pocos días más tarde retuvo una segunda nave, el 'Centuries'. El tercer caso involucró al 'Bella 1', un buque vacío que intentaba llegar a Venezuela para cargar crudo. Su capitán rehusó obedecer el abordaje y se dio a la fuga, iniciando una persecución en el Atlántico. El medio detalló que todas estas acciones tuvieron profundas repercusiones en la economía del país sudamericano, ya que los ingresos petroleros representan más del 90% de los fondos estatales de Venezuela.

En el plano político, Estados Unidos no reconoció a Nicolás Maduro como jefe de Estado, calificando como ilegítimos los resultados de las elecciones presidenciales de julio de 2024. El gobierno norteamericano respaldó las denuncias de la oposición, quien afirmó que Edmundo González fue el verdadero vencedor de los comicios. Posteriormente, tanto González como la figura opositora María Corina Machado abandonaron Venezuela; esta última viajó a Noruega tras haber recibido asistencia de Washington para asistir a la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz que le fue concedido, informó el medio citado.

Sobre el mandatario venezolano pesaba una recompensa de cincuenta millones de dólares (alrededor de cuarenta y dos millones de euros) ofrecida por el gobierno estadounidense, quien también había impuesto sanciones a varios altos rangos del entorno gubernamental. El medio recordó que Maduro había sido acusado formalmente en Estados Unidos en 2020 por cargos de corrupción y narcotráfico, y el Distrito Sur de Nueva York mantenía vigente la acusación. Tras la detención del líder venezolano, el presidente estadounidense comunicó que la operación se realizó en coordinación con los cuerpos de seguridad de su país, confirmando así el traslado de Maduro a disposición de la justicia estadounidense.

A lo largo de este periodo de 28 semanas, las medidas estadounidenses incluyeron ofensivas militares, económicas y diplomáticas, todas articuladas bajo el argumento central de combatir delitos vinculados al narcotráfico y el crimen organizado, aunque, según el medio consultado, el objetivo explícito de Washington desde el inicio fue promover una transición política en Venezuela.