CCOO y UGT condenan los ataques en Venezuela e instan a la comunidad internacional a no quedarse "en silencio"

Las principales centrales sindicales españolas denuncian el operativo militar extranjero en Caracas como una violación a la legalidad internacional y llaman a organismos globales y europeos a intervenir usando mecanismos pacíficos y el diálogo para restaurar la normalidad institucional

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La declaración conjunta de las centrales sindicales españolas CCOO y UGT sostiene que la reciente ofensiva militar extranjera contra Venezuela persigue intereses geopolíticos y económicos, al mismo tiempo que desde los sindicatos se advierte sobre las implicaciones que el secuestro del presidente Nicolás Maduro puede tener para la estabilidad en la región. Según informaron ambas organizaciones sindicales a través de un comunicado, el operativo militar de Estados Unidos en Caracas constituye una vulneración grave de la legalidad internacional y de los principios contemplados en la Carta de las Naciones Unidas.

El comunicado conjunto de CCOO y UGT, citado por diversas plataformas y difundido por Europa Press, solicita a la comunidad internacional que no permanezca en silencio ante estos eventos y enfatiza la ilegalidad del uso unilateral de la fuerza militar sobre un Estado soberano. Tal como recogió Europe Press a partir de ese documento, los sindicatos recalcan que la acción militar cometida representa una violación de las normas internacionales y exigen respuestas por parte de los organismos multilaterales.

Entre los principales reclamos planteados figura el llamado a la Unión Europea a involucrarse de acuerdo con los principios de su política exterior, privilegiando la diplomacia y el respeto a los marcos normativos internacionales. CCOO y UGT inciden en que la vía diplomática resulta imprescindible tanto para restablecer la institucionalidad venezolana como para proteger los derechos de la clase trabajadora en todo el mundo. Este enfoque responde a la preocupación sindical respecto a las repercusiones que una intervención armada tiene sobre los derechos laborales y las garantías democráticas, según precisó el mismo comunicado.

En su pronunciamiento, las organizaciones sindicales también sostienen que la operación bélica supone una invasión con tintes “imperialistas”, y vinculan la iniciativa militar extranjera con la intención de controlar recursos energéticos como el petróleo venezolano. CCOO y UGT consideran que esta situación aviva el discurso de que América Latina y el Caribe continúan siendo considerados territorios de influencia para Estados Unidos, de acuerdo con los términos empleados en el mensaje difundido. El comunicado expresa textualmente la posición de los sindicatos: “Este ataque representa una grave vulneración del derecho internacional y de los principios recogidos en la Carta de las Naciones Unidas”.

Los sindicatos españoles subrayan también que los problemas económicos, sociales y laborales presentes en Venezuela requieren estrategias de negociación y soluciones políticas, de modo que se logre avanzar sin la injerencia de poderes externos ni la imposición bélica. En esa línea, CCOO y UGT afirman: “Las dificultades económicas, sociales y laborales que atraviesa Venezuela deben ser abordadas mediante soluciones políticas, diálogo social y procesos soberanos, sin presiones externas ni intervenciones armadas. La defensa de los derechos humanos, del trabajo decente y de la democracia no puede hacerse desde la guerra ni desde la imposición”.

Además, la declaración enfatiza la necesidad de revalorizar el papel de las organizaciones internacionales y de la diplomacia para promover condiciones de justicia social y respeto a los derechos humanos en el marco de los conflictos. Los sindicatos consideran que recurrir al diálogo entre los distintos actores es la única vía legítima para solventar crisis y evitar que se repitan situaciones de violencia o vulneración de la soberanía. Según CCOO y UGT, corresponde a la Unión Europea, a las Naciones Unidas y a otros organismos multilaterales ejercer un papel activo y conciliador para restaurar la normalidad institucional en Venezuela.

La reacción de las centrales obreras incluye una apelación directa a la movilización de los actores internacionales, con el objetivo de desactivar escaladas bélicas y fomentar condiciones que permitan resolver las actuales tensiones mediante mecanismos pacíficos, evitando que la crisis venezolana se salde con nuevas violaciones de derechos o agravamiento de la situación humanitaria. CCOO y UGT concluyen reiterando su rechazo a la utilización de la fuerza y abogan por una respuesta global basada en el respeto de las normas internacionales y el fortalecimiento del diálogo.