Ilia Topuria, citado en un juzgado tras la denuncia de su exmujer por presuntos malos tratos

El luchador comparecerá ante la Justicia tras ser señalado por su expareja, quien lo acusa de comportamientos violentos y lesiones, mientras ambas partes mantienen versiones enfrentadas en medio de un proceso de divorcio y medidas judiciales de protección para su hija

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El entorno más próximo a Giorgina Uzcategui sostiene que ella dispone de abundante material probatorio sobre los episodios denunciados, y anticipa que, una vez se conozcan los detalles, se esclarecerá el curso de los hechos que vinculan a Ilia Topuria, campeón de la UFC, con una denuncia por supuesta violencia de género. Según detalló El Mundo, las versiones sobre el proceso de divorcio y la denuncia penal presentan profundas diferencias entre ambas partes, con la niña de ambos, de aproximadamente año y medio, en el centro de las medidas judiciales en trámite y la atención mediática.

El Mundo informa que la Justicia ha citado a Ilia Topuria a comparecer el 7 de enero en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Móstoles, en la Comunidad de Madrid. El procedimiento se desarrolla en paralelo al proceso de divorcio que mantiene con su exesposa Giorgina Uzcategui. La vista abordará asuntos relacionados con la protección de la hija en común y la determinación de medidas cautelares, posponiendo para más adelante la valoración sobre el fondo de las acusaciones de violencia de género y lesiones.

Según publicó el medio, la empresaria venezolana Giorgina Uzcategui presentó una denuncia contra Topuria el 18 de noviembre en el Juzgado de Guardia de Móstoles. En su escrito, la denunciante lo acusa de presunta violencia doméstica y de género, así como de maltrato familiar y lesiones. Tras formalizar la denuncia, la mujer fue derivada al Punto Municipal del Observatorio Regional de Violencia de Género en Boadilla del Monte, donde se realizó una evaluación de su situación y se concluyó la existencia de “riesgo y vulnerabilidad”. Se impulsaron entonces medidas de protección integral a través del programa ATENPRO, suministrado por Cruz Roja, cuyas prestaciones incluyen un teléfono de emergencia para casos de urgencia y seguimiento.

El medio también da cuenta de las posiciones encontradas de ambos entornos. Personas del círculo del luchador insisten en que fue él quien inició los trámites de divorcio hace varios meses y vinculan la denuncia y las acusaciones a la ruptura matrimonial. Sostienen, además, que Ilia Topuria dispondrá de testimonios, conversaciones, grabaciones y audios con los que intenta acreditar sus afirmaciones en sede judicial. Esta estrategia ya había sido adelantada por el deportista en un comunicado difundido en redes sociales antes de que se hiciera pública la denuncia.

En dicho comunicado, según recogió El Mundo, Topuria explicó que llevaba meses padeciendo “presiones intolerables” y enfrentando amenazas respecto a la difusión pública de acusaciones que él califica como “infundadas”. El luchador aseguró que tales acusaciones sólo dejarían de circular si accedía a entregar una cantidad de dinero; por ello, adelantó que pondría a disposición de la Justicia los elementos en su poder para denunciar un supuesto intento de extorsión. Giorgina Uzcategui ha desmentido de forma tajante que haya solicitado un pago para retirar las acusaciones, según consignó el medio.

El Mundo también reportó que la exesposa de Topuria interpuso a lo largo de estas semanas varias denuncias ante la Guardia Civil y la Policía Nacional por amenazas y mensajes de acoso que, según sus declaraciones, empezaron a intensificarse tras la publicación del comunicado de Topuria. Giorgina Uzcategui aportó, además, documentación médica referida a un ingreso hospitalario motivado por un episodio de ansiedad. Las denuncias recogen que se encuentra en trámite una causa penal por maltrato habitual, gestionada por el mismo juzgado de violencia sobre la mujer, y que la atención mediática generó un incremento de los mensajes hostiles en redes sociales.

Ambos entornos enmarcan la situación en procesos judiciales y familiares que buscan, según sus declaraciones, la protección de la hija en común. El círculo de Uzcategui plantea el proceso de divorcio como un trámite orientado a alcanzar la mejor solución para la menor, mientras que allegados al deportista sostienen que disponen de pruebas que desmontarían las acusaciones presentadas.

La situación se produce tras la exposición pública que ha alcanzado el conflicto, que pasó de la discreción al escrutinio mediático en las últimas semanas. El Mundo añadió que el sistema de medidas de protección para Uzcategui forma parte de los protocolos establecidos por servicios municipales y entidades como Cruz Roja en contextos de sospecha de violencia de género, tras la evaluación realizada por el Observatorio Regional de Violencia de Género. Este organismo activó recursos de protección tras el análisis del caso.

El procedimiento judicial abierto citará a ambas partes en los primeros días de enero, momento en que el juzgado determinará la adopción de medidas cautelares respecto a la hija. La investigación sobre el contenido y veracidad de las acusaciones recabadas y los posibles delitos asociados a la denuncia se trasladará a una fase posterior del proceso, prevista según los plazos judiciales habituales.

El Mundo recalca que, mientras se desarrollan estos procesos, la menor permanece bajo la custodia de la madre. El caso ha generado reacciones diversas dentro de la comunidad mediática y deportiva, en tanto ambos entornos insisten en sus versiones contrapuestas y preparan la presentación de pruebas para las próximas comparecencias judiciales.