Telefónica y los sindicatos firman el ERE para 7 filiales y la afectación mínima se reduce a 4.525 salidas

La multinacional inicia el proceso de ajuste laboral con el objetivo de reducir gastos y adaptar su estructura, tras alcanzar un acuerdo que posibilita la salida voluntaria de empleados en varias filiales y modifica las condiciones de indemnización y requisitos de adhesión

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El volumen de salidas en Telefónica Global Solutions, Telefónica Innovación Digital y Telefónica S.A., conocidas como las GBU’s, se redujo en la fase final de negociación, lo que ajustó la cifra mínima de bajas previstas para el expediente de regulación de empleo (ERE) en todo el grupo Telefónica a 4.525 trabajadores. Según reportó el medio de comunicación original, esta decisión modificó el alcance de uno de los mayores procesos de ajuste laboral en la historia reciente de la compañía, que involucra a siete filiales y responde al objetivo de reducir gastos y adaptar la estructura organizativa de la multinacional.

De acuerdo con la misma fuente, Telefónica y los sindicatos alcanzaron el lunes los acuerdos para la ejecución de los ERE en las diversas sociedades del grupo. El proceso para que los empleados se adscriban voluntariamente al plan de salidas comenzará el 29 de diciembre para las filiales incluidas en el Convenio de Empresas Vinculadas (CEV), que agrupa a Telefónica de España, Telefónica Móviles y Telefónica Soluciones, y finalizará el 26 de enero. En el caso de las GBU’s, el mismo periodo de solicitud se iniciará en la misma fecha, pero concluirá el 29 de enero, mientras que Movistar+ abrirá el plazo desde el 7 de enero hasta el 6 de febrero.

El nuevo acuerdo establece que, dentro del CEV, hasta 2.925 puestos en Telefónica de España —el 33% de una plantilla de 8.892 empleados— estarían sujetos a este proceso, junto con 720 en Telefónica Móviles, representando el 20% de 3.587 trabajadores, y 120 en Telefónica Soluciones, casi un 11% de 1.118 personas. Estas cifras suman un total de 3.765 salidas posibles. La propuesta inicial de la empresa consideraba hasta 5.040 bajas dentro de estas filiales, pero ahora se maneja un rango de afectación mínima a máxima de entre 3.765 y 5.040, condicionado a la cantidad de empleados que decidan acogerse voluntariamente al ERE. El volumen final se confirmará en febrero, después de cerrarse los plazos de adhesión.

La estructura del acuerdo prevé que si hay exactamente 3.765 adhesiones voluntarias no se forzarían despidos adicionales. Si las solicitudes voluntarias superan este número, por ejemplo 5.300, la cifra máxima de salidas seguirá siendo de 5.040. En caso de que las voluntades queden por debajo del umbral mínimo, como 3.000, la diferencia se lograría con ajustes obligatorios hasta completar las 3.765 salidas. Este mecanismo responde, según el medio, a la insistencia de los sindicatos en priorizar la voluntariedad para reducir salidas consideradas traumáticas.

En cuanto a las GBU’s, la afectación fue recortada en el último momento, situándose el número de salidas en 585 empleados, 166 menos que las 751 calculadas al inicio y una reducción del 23% respecto al planteamiento original. El detalle segmenta las bajas de la siguiente manera: 109 salidas en Telefónica Global Solutions (el 17% de 638 trabajadores), 182 en Telefónica Innovación Digital (18,3% de 993 empleados) y 294 en Telefónica S.A. (25,3% de 1.160 personas). A este total se agregan 175 bajas previstas en Movistar+, que suponen un 20,3% de los 860 empleados de dicha filial. Según informó el medio, la previsión inicial para Movistar+ alcanzaba los 297 puestos, el 35% de la plantilla.

El conjunto mínimo de 4.525 salidas equivale a una reducción de aproximadamente el 26% de la suma de las plantillas de las siete filiales incluidas en el ERE, que emplean en conjunto a 17.248 personas. Esta proporción supone nueve puntos porcentuales menos que el recorte del 35% que Telefónica barajó en el arranque de las negociaciones.

Sobre las condiciones económicas, la oferta aprobada por empresa y sindicatos estipula distintas fórmulas de indemnización dependiendo del año de nacimiento de los empleados. Para quienes nacieron entre 1969 y 1971, la compañía abonará el 68% del salario regulador hasta los 63 años y el 38% a partir de entonces, con la excepción de que en Movistar+ la medida no se aplica a los nacidos en 1971. Para quienes hayan nacido entre 1965 y 1968, el porcentaje fijado es del 62% del salario regulador hasta los 63 años y del 34% luego de esa edad. En el caso de los nacidos en 1964 y años anteriores, la indemnización será del 52% hasta los 63 y del 35% al superar esa edad.

El proceso de adhesión voluntaria exige una antigüedad mínima que varía según la filial. En las sociedades del CEV, el requisito es de 15 años dentro de la empresa durante la vigencia del proceso, que se extenderá como máximo hasta el 31 de diciembre de 2028. En el caso de las GBU’s, basta con 13 años de antigüedad, fijando como límite temporal el 31 de diciembre de 2026. Telefónica ha incluido en el acuerdo primas adicionales de voluntariedad en las GBU’s, cuyo monto varía en función de la antigüedad del trabajador, y van desde 5.000 euros para quienes lleven menos de 8 años, hasta 18.000 euros para trayectorias superiores a 24 años. Estas cantidades duplican las planteadas inicialmente, que oscilaban entre 2.500 y 9.000 euros.

La reducción de plantilla mediante ERE no representa un hecho excepcional para Telefónica. El medio original recordó que el anterior proceso, concluido en enero de 2024, se saldó con 3.420 salidas voluntarias, lo que supuso un tercio menos de las 5.124 previstas al inicio. El coste de aquel ajuste laboral ascendió a alrededor de 1.300 millones de euros antes de impuestos, con una media de indemnización por trabajador de unos 380.000 euros, monto inferior a los promedios de otros planes anteriores de la compañía. El ahorro generado en la estructura de costes de Telefónica por ese ERE se estimó en torno a 285 millones de euros al año.

El expediente firmado en la actualidad se enmarca dentro del plan estratégico anunciado por Telefónica en noviembre del año pasado, en el que la empresa estableció una meta de reducción de costes de alrededor de 3.000 millones de euros para 2030 y de 2.300 millones para 2028. Según detalla el medio, estos objetivos incluyen el capítulo de gastos de personal como uno de los componentes principales en la estrategia de ajuste presupuestario y organizativo.