Iberdrola vende sus plantas de gas para tratamiento de purines a Edison Next

La empresa energética española concreta la cesión de instalaciones dedicadas a la gestión de residuos ganaderos y proyectos de biometano a Edison Next, en línea con su estrategia de enfocar recursos en infraestructuras eléctricas y alianzas para energías limpias

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El grupo Iberdrola ha completado la cesión de cinco plantas de tratamiento de purines y cuatro proyectos de biometano a Edison Next, una operación que representa el traspaso de activos dedicados a la gestión de residuos ganaderos y producción de energía a partir de recursos renovables, así como una estrategia para focalizarse en el desarrollo de infraestructuras eléctricas y alianzas en el sector de energías limpias. Según informó la propia Iberdrola, la cartera transferida suma una potencia instalada de 52 megavatios (MW), y las plantas objeto de la venta cuentan con una experiencia operativa superior a dos décadas, con historiales de mantenimiento que la compañía califica como sostenibles.

De acuerdo a lo que consignó Iberdrola, la transacción con Edison Next incluye tanto instalaciones que ya se encuentran en funcionamiento como iniciativas en desarrollo relacionadas con biometano en regiones próximas a las plantas vendidas. Estas últimas constituyen una apuesta por tecnologías bajas en carbono y por el aprovechamiento de residuos producidos en la ganadería, acorde con las tendencias de descarbonización y economía circular en el sector energético. El comunicado añade que la operación responde al plan de rotación de activos de Iberdrola, que tiene como finalidad concentrar inversiones en áreas con alto potencial de crecimiento, especialmente en redes eléctricas.

El medio detalló que Iberdrola persigue potenciar su negocio en actividades que le permitan incrementar la presencia en energías renovables y asociarse con otras empresas de referencia internacional. Dentro de este enfoque estratégico, la compañía ha realizado movimientos relevantes en los últimos meses, tales como la adquisición de la participación de su socio Previ en Neoenergía, filial brasileña de Iberdrola, con el propósito de asumir el control total. Además, formalizó una oferta pública de adquisición para adquirir el 100% de las acciones, consolidando así su posición en el mercado latinoamericano.

Según informó Iberdrola, la energética también reforzó su apuesta internacional mediante la suscripción de una alianza con la emiratí Masdar, destinada a coinvertir 5.200 millones de euros en el desarrollo de East Anglia Three, un parque eólico marino ubicado en el Reino Unido que aportará 1.400 MW de capacidad de generación eléctrica a partir del viento cuando entre en servicio. Dicho acuerdo, reportó la compañía, representa una de las mayores inversiones de Iberdrola fuera de la península ibérica para la expansión de fuentes limpias de generación.

El medio indicó que, de forma paralela al acuerdo de desinversión anunciado con Edison Next, Iberdrola ha llevado adelante la venta o cesión de activos en México, Hungría y Francia, estrategia dirigida a liberar recursos para destinarlos a proyectos considerados prioritarios dentro de su hoja de ruta de transición energética. Con la reestructuración de su portafolio, Iberdrola busca optimizar su posición ante la evolución del mercado internacional y asegurar su participación en la transformación hacia una matriz energética menos dependiente de combustibles fósiles.

Las instalaciones transferidas a Edison Next suman una potencia global de 52 MW y corresponden a proyectos desarrollados hace más de veinte años, los cuales, según comunicó la empresa, han mantenido estándares elevados en su funcionamiento. Por su parte, los proyectos de biometano que forman parte de la operación permanecen en fase de desarrollo y se localizan en áreas cercanas a las plantas, lo que permite capitalizar sinergias logísticas y operativas. Esta cesión se inserta en un momento en que el tratamiento de residuos ganaderos y la valorización energética de los mismos adquieren un papel relevante ante el incremento de la preocupación por la sostenibilidad y la reducción de emisiones en el sector agroindustrial.

Iberdrola subrayó que la reorganización de su portafolio, con preferencia por redes eléctricas y generación renovable, tiene como meta incrementar la eficiencia y el retorno de inversión, además de facilitar la captación de socios estratégicos internacionales. La compañía valora estas operaciones de rotación de activos como un mecanismo para adaptar su crecimiento a mercados y tecnologías con mayor proyección a largo plazo, apoyándose en la experiencia reciente de alianzas con empresas como Masdar y la expansión de su presencia en el mercado europeo y latinoamericano.

El traspaso de las instalaciones a Edison Next supone la continuación de un proceso de cambio de Iberdrola, que en los últimos años ha priorizado la electrificación y la transición energética con inversiones en infraestructuras para el transporte, distribución y generación renovable de electricidad. Las recientes operaciones de desinversión en distintos países, consignó la compañía, forman parte de una política de gestión activa de activos no estratégicos para optimizar el balance y captar nuevos recursos destinados a la innovación y el desarrollo tecnológico en energías limpias.

La transacción concreta entre Iberdrola y Edison Next cierra una etapa de más de dos décadas de actividad en el ámbito del tratamiento de residuos ganaderos por parte de la española, que cede instalaciones y proyectos en línea con las tendencias de concentración en sectores considerados con mayor potencial de crecimiento y rentabilidad futura según el contexto internacional del mercado energético, reportó el comunicado de Iberdrola.