La economía de Brasil se desacelera y crece un 0,1% en el tercer trimestre

Cifras del IBGE revelan una pronunciada pérdida de ritmo productivo en Brasil entre julio y septiembre de 2025, con el área manufacturera mostrando mayor dinamismo mientras consumo privado, inversiones y servicios permanecen prácticamente sin variaciones relevantes

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El informe del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) precisó que la industria se mantuvo como el sector de mayor dinamismo en la producción nacional durante el tercer trimestre de 2025, al exhibir un incremento del 0,8% en comparación con el trimestre anterior. En la misma línea, aunque con menor intensidad, la agricultura avanzó un 0,4%, mientras que el sector servicios mantuvo un comportamiento prácticamente invariable con un aumento del 0,1%. Este panorama sectorial se presenta al tiempo que la economía de Brasil redujo considerablemente su ritmo de expansión general, con un Producto Interno Bruto (PIB) que creció solo un 0,1% entre julio y septiembre de 2025 con relación al segundo trimestre del año, según publicó el IBGE.

De acuerdo con los datos divulgados por el instituto estadístico este jueves, el crecimiento trimestral registrado supone una desaceleración respecto a los periodos anteriores y ubica al país sudamericano en una fase de estancamiento de su actividad productiva a escala nacional. Desde la óptica interanual, el PIB experimentó un avance del 1,8% en comparación con el mismo periodo de 2024, impulsado principalmente por la agricultura, que repuntó un 10,1%, y acompañado por la industria, con una mejora del 1,7%, y los servicios, que también expandieron su aporte en un 1,3%.

El valor total del PIB durante el tercer trimestre sumó 3,2 millones de reales, aproximadamente 517 millones de euros, de los cuales 2,8 billones de reales (452 millones de euros) correspondieron al valor agregado a precios básicos. El resto se atribuyó a los impuestos sobre productos netos de subsidios. Según detalló el IBGE, la tasa de inversión en Brasil descendió levemente, al ubicarse en el 17,3% del PIB, una décima por debajo de la tasa del tercer trimestre del año anterior, que fue de 17,4%. La tasa de ahorro, en contraste, se mantuvo sin cambios interanuales en el 14,5%.

El comportamiento del consumo privado reflejó la cautela de los hogares brasileños, con un aumento del gasto de consumo del 0,1% respecto al trimestre previo. El gasto de consumo del gobierno, en cambio, creció un 1,3% en el mismo periodo, según consignó el IBGE. La formación bruta de capital fijo, que mide la evolución de las inversiones en bienes de capital como maquinaria o infraestructura, registró un alza del 0,9% en el trimestre.

Por el lado del comercio exterior, las exportaciones de bienes y servicios aumentaron un 3,3% en relación al trimestre anterior, mientras que las importaciones avanzaron un 0,3%. Estas cifras evidencian una mayor contribución del sector externo al resultado macroeconómico de Brasil en el tercer trimestre de 2025, según reportó el instituto.

El análisis global presentado por el IBGE subraya que, si bien la industria manufacturera logró impulsar el resultado general, el peso de la demanda interna —representada por el consumo privado, la inversión y los servicios— permaneció prácticamente estable, lo que limitó el potencial de crecimiento agregado en el periodo evaluado. La evolución de las tasas de ahorro e inversión revela cierta estabilidad en la estructura económica del país, mientras que la variación positiva en las exportaciones contrasta con la debilidad observada en el consumo e inversión a nivel nacional.

El informe estadístico recopilado y presentado por el IBGE pone en relieve la tendencia de desaceleración en el ritmo de crecimiento económico en Brasil, a pesar de algunos datos puntuales de mejoría en aspectos productivos y comerciales.