
Mariano Rajoy, durante la presentación de su nuevo libro en Málaga, señaló que la falta de aprobación de los presupuestos generales representa, a su juicio, una de las principales razones para disolver las Cortes, subrayando que “vivimos en una legislatura donde no se aprueban los presupuestos”. El expresidente aseguró que permitir el funcionamiento regular del Gobierno sin presupuestos entrega un mensaje negativo sobre el estado de la democracia, y criticó la tendencia a aceptar como normales situaciones que considera anómalas en el funcionamiento institucional. En este marco, Rajoy advirtió sobre el riesgo de polarización en la vida política y pidió evitar los extremismos, insistiendo en que la única vía legítima para el cambio político es el voto.
Según consignó el diario Sur, Rajoy hizo estas declaraciones durante un acto organizado para presentar su libro “El arte de gobernar”, donde sostuvo que el principal problema público en España no es solo ideológico, sino un asunto de democracia y constitucionalidad. El ex jefe del Ejecutivo resaltó que la ansiedad por “echar al Gobierno” puede llevar a la ciudadanía a posiciones extremas y a la polarización social, fenómeno que consideró perjudicial para el país. “Al PSOE, a esto que hay ahora en el Gobierno, hay que ganarle en las urnas”, dijo Rajoy durante la charla, reiterando que la impaciencia por un cambio inmediato no contribuye a la causa democrática.
Durante su intervención, el ex presidente defendió la posición del Partido Popular como una alternativa “moderada y sensata”, agregando que el PP representa, en su opinión, una garantía de sentido común dentro del actual contexto político. Cuando se le preguntó acerca de una posible alianza con Vox, Rajoy respondió: “Vote usted al PP, que ya sabrá manejarse en el futuro y que es la garantía de la sensatez y el sentido común”, recogió el diario Sur.
Rajoy aprovechó la ocasión para rememorar el episodio de la moción de censura que lo apartó del Gobierno en 2018. Relató que “quien me echó no fue ni la gente, ni el PP, a mí me echó el Gobierno ‘Frankenstein’ con los enemigos de España y el brazo político de una organización terrorista”, tal como citó el diario Sur. El ex mandatario reflexionó sobre la naturaleza de ese proceso político y sobre sus interlocutores en aquel debate, mencionando nombres como Ábalos y el actual presidente del Gobierno. Según Rajoy, la moción se fraguó por la ambición de una persona y aseguró que con otro Partido Socialista no se habría producido.
En el acto, Rajoy insistió en que en España existe mucha ciudadanía identificada con los valores democráticos y constitucionales del Partido Popular, que, según afirmó, es la única formación plenamente alineada con la Constitución en el marco actual. Asimismo, advirtió del riesgo que supone normalizar conductas institucionales que calificó de anormales, usando como ejemplo la ausencia de unos presupuestos aprobados durante la legislatura. Consideró problemático que se acepte la posibilidad de gobernar sin presupuestos, sin parlamento, o sin mayoría, ironizando sobre la idea de que “se puede vivir sin vergüenza... se puede vivir de cualquier manera”.
Al presentar su libro, Rajoy explicó que la obra no tiene la aspiración de constituir un tratado filosófico, sino que recopila sus convicciones y reflexiones tras cuatro décadas de experiencia política. “En este libro lo que hago es plasmar algunas convicciones sobre cuestiones que pienso que son importantes y, además, hago unas reflexiones que son el resultado de lo que viví y aprendí a lo largo de casi 40 años”, citó el diario Sur. Entre los temas abordados, destacó su análisis sobre la democracia, la Constitución, la economía y la política exterior, además de cuestiones contemporáneas como la digitalización, el fenómeno migratorio y el papel de las redes sociales.
Sobre el funcionamiento del Parlamento, el político popular expresó preocupación por la pérdida de vigor del legislativo frente a las decisiones del Ejecutivo, afirmando que en los últimos tiempos esa sumisión resulta especialmente notoria. También se refirió al papel histórico de la Constitución de 1978, destacando su capacidad para mirar al futuro y superar el pasado. Rajoy opinó que revisiones recientes de la historia española enfrentan el espíritu constitucional y complican la convivencia.
En referencia a la monarquía, Rajoy destinó un capítulo de su obra a las figuras del rey Felipe y del rey emérito Juan Carlos, cuyo papel durante la transición democrática calificó con balance “extraordinariamente positivo”. Consultado sobre el último video del rey emérito, el expresidente observó que los juicios sobre estas cuestiones requieren perspectiva y que no halló mensajes fuera de lugar en el citado material.
Analizando el fenómeno del populismo, Rajoy lo etiquetó como uno de los retos más importantes de las democracias liberales, describiéndolo como un fenómeno difícil de definir que puede manifestarse bajo formas y orígenes políticos muy variados. El ex presidente advirtió que lo más problemático del populismo es su desafío a la ley y al Estado de Derecho, pilares básicos del sistema democrático. “Populista puede ser un millonario de Nueva York, pero también puede ser un comunista español fascinado por las dictaduras tropicales o un xenófobo centroeuropeo. Populista puede ser de extrema izquierda, de extrema derecha, de extrema nada y siempre de extrema estupidez”, sostuvo Rajoy en la presentación, citado por el diario Sur.
Sobre la economía, Rajoy defendió que la mejor política es aquella que genera empleo de calidad y manifestó su preocupación por los mensajes extremistas que circulan en redes sociales, alertando sobre la facilidad que estas plataformas ofrecen para difundir mensajes dañinos y anónimos. Desde su perspectiva, el gobernante tiene la obligación de unir a la sociedad y gobernar para todos, ya que, en palabras de Rajoy, quienes fomentan la división generan malos resultados para el país.
A lo largo de su intervención, el ex presidente volvió sobre el argumento de la calidad de la democracia, mencionando que el problema afecta tanto a otros países europeos como a España. Definió la democracia como un sistema que rebasa la mera celebración de elecciones, señalando que requiere mecanismos y compromisos adicionales. Por último, reafirmó la vigencia y relevancia de la Constitución de 1978, defendiendo su aportación a la convivencia y el desarrollo institucional. Tal como destacó el diario Sur, Rajoy expuso sus puntos de vista e inquietudes ante una audiencia en Málaga, transmitiendo su preocupación por la polarización y la necesidad de defender la sensatez y el Estado de Derecho a través de las urnas.