Activistas prosaharauis europeos piden a Francia y España defender la autodeterminación del Sáhara Occidental

En París, representantes de 280 organizaciones urgieron a los mandatarios francés y español a respaldar el derecho internacional y la Resolución 2797 de la ONU frente a la postura de Marruecos sobre el territorio saharaui

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Entre las demandas expuestas durante el último fin de semana en París, destacó el llamado a que la próxima conferencia de la EUCOCO, prevista para 2026, se realice en Madrid como un gesto simbólico de respaldo a la resistencia saharaui. De acuerdo con lo publicado por el medio Europa Press, más de 280 representantes de partidos políticos, sindicatos, legisladores, asociaciones y comités de solidaridad de varios países participaron en la 49ª Conferencia Europea de Apoyo y Solidaridad con el Pueblo Saharaui (EUCOCO), desarrollada en la capital francesa, concretamente en la Asamblea Nacional y la sede de la Bolsa de París.

La declaración final del encuentro incluyó un mensaje directo a los gobiernos de España y Francia, a quienes se solicitó defender activamente el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui ante los organismos internacionales, frente a la propuesta marroquí para establecer un régimen de autonomía bajo soberanía de Marruecos para el Sáhara Occidental, territorio que fue colonia española. De acuerdo con Europa Press, el texto aprobado por los participantes enfatizó que Francia debería respaldar con firmeza, tanto en el ámbito europeo como en el de la ONU, las normas del derecho internacional y los derechos fundamentales de la población saharaui. Los organizadores insistieron en que una acción conjunta de Francia y España podría influir en que Marruecos ponga fin a su control sobre el Sáhara Occidental.

La conferencia, desarrollada entre el 28 y el 29 de noviembre, también abordó preocupaciones respecto a la postura francesa sobre la libre expresión del pueblo saharaui. En ese sentido, Europa Press informó que la declaración de EUCOCO criticó el papel de las autoridades galas por las trabas para la asistencia de la delegación argelina al encuentro, debidas a la denegación de visados por parte de los consulados franceses, lo que fue visto como un obstáculo al derecho a la representación y la participación internacional en apoyo al Sáhara Occidental.

Otra de las críticas presentadas en la reunión se dirigió hacia la Comisión Europea, a la que acusaron de llevar a cabo maniobras de dilación al intentar imponer un acuerdo de asociación comercial con Marruecos. Según detalló Europa Press, los activistas recordaron que el Tribunal Europeo de Justicia anuló, en su sentencia del año anterior, los acuerdos comerciales relativos a la pesca y la agricultura por no contar con el consentimiento expreso del pueblo saharaui, tal como exigen los principios internacionales sobre territorios no autónomos.

La EUCOCO también analizó en profundidad la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU, apoyada recientemente con impulso estadounidense, que reconoce los planteamientos marroquíes de autonomía. Según recogió Europa Press, el documento resultante del encuentro subrayó que, a pesar de que la resolución contempla concesiones a Rabat, mantiene el mandato de la MINURSO (Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental), reconoce oficialmente al Frente Polisario como la representación legítima del pueblo saharaui y establece que la ONU debe buscar una solución política aceptable para ambas partes, incluida la opción de autodeterminación.

La cuestión de la autodeterminación saharaui se remonta a la ocupación del territorio por Marruecos en 1975. El Frente Polisario se enfrentó militarmente a las fuerzas marroquíes hasta la firma del alto el fuego en 1991, pactado con la mediación internacional y con la expectativa de celebrar un referéndum para decidir el futuro político del Sáhara Occidental. Sin embargo, Europa Press detalló que las diferencias persistentes sobre la elaboración del censo electoral y la posible inclusión de colonos marroquíes mantienen bloqueada la realización del referéndum.

En la actualidad, el giro dado por los gobiernos de España y Francia respecto al conflicto ha generado descontento entre los movimientos de apoyo a la causa saharaui y el propio Frente Polisario, que calificó de traición la asunción del plan de autonomía propuesto por Marruecos. Los representantes saharauis recuerdan que, según la legalidad internacional, España sigue siendo la potencia administradora del territorio, lo que enfatiza la responsabilidad del gobierno español en la búsqueda de una salida conforme a las resoluciones de la ONU.

El medio Europa Press consignó que Estados Unidos ha manifestado su respaldo al plan de autonomía marroquí, posición que se plasmó en la presentación y aprobación de la Resolución 2797 en el Consejo de Seguridad el 31 de octubre de 2025. Esta resolución recoge los puntos esenciales promovidos por Rabat, pero, según los activistas, no resuelve la demanda central del reconocimiento del derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro.

El primer ministro de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática, Bucharaya Beyún, estuvo presente en la EUCOCO, fortaleciendo el vínculo entre los representantes políticos saharauis y los movimientos de solidaridad europeos. Durante las sesiones, los asistentes destacaron que la celebración de la próxima conferencia en Madrid buscará visibilizar la implicación histórica de España en el conflicto y reimpulsar la presión internacional sobre los gobiernos involucrados para alcanzar una solución justa basada en el derecho internacional.

La situación actual del Sáhara Occidental continúa siendo fuente de fricción diplomática tanto en el seno de la Unión Europea como en la ONU, mientras que la posición de países clave como España, Francia y Estados Unidos influye directamente en el margen de maniobra de los actores implicados. Según Europa Press, los participantes reiteraron su compromiso de intensificar sus esfuerzos de presión y sensibilización ante las instituciones europeas y multilaterales para lograr que la voz y la decisión final sobre el estatus del territorio recaigan en la población saharaui.