
Durante el primer semestre del año, el Gobierno de Argelia restituyó a su embajador en España, Abdelfetá Daghmun, y el presidente Abdelmayid Tebune declaró públicamente que los lazos bilaterales entre ambos países están recuperándose tras meses de distanciamiento. En este contexto, el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, y su homólogo argelino, Ahmed Attaf, celebraron una reunión durante la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno del G20 en Johannesburgo. El encuentro, según detalló el medio Europa Press, tuvo como eje la consolidación de la normalización diplomática, luego de los episodios de frialdad surgidos tras la postura oficial de España sobre el Sáhara Occidental.
Europa Press detalló que, durante el encuentro, ambos responsables diplomáticos coincidieron en la importancia de fortalecer las relaciones políticas, comerciales y culturales en beneficio de los ciudadanos de ambos países y del desarrollo de la cooperación bilateral. De acuerdo con la información publicada, la reunión se produce tras años de tensiones surgidas en 2022, cuando el gobierno español expresó su apoyo al plan de autonomía marroquí sobre el Sáhara Occidental, lo que provocó el llamado a consultas del embajador argelino en Madrid.
Según recogió Europa Press, la reacción de Argelia incluyó la suspensión del Tratado de Amistad y la imposición de restricciones comerciales a España. Estos hechos marcaron el periodo más delicado de la relación bilateral en décadas, aunque en ningún momento hubo interrupciones en el suministro de gas argelino, componente estratégico para la economía y el bienestar energético españoles. La fuente subraya que, pese a las restricciones, los intercambios comerciales experimentaron una reactivación en los últimos meses.
El momento de distensión se consolidó oficialmente con el regreso de la representación diplomática argelina a la capital española en diciembre de 2023, según consignó Europa Press. El nombramiento de un nuevo embajador se interpretó como una señal tangible de avance hacia la identificación de intereses comunes y el inicio de una etapa de mayor entendimiento bilateral. El propio Tebune respaldó este acercamiento al declarar que los lazos con España “están volviendo gradualmente a la normalidad”, aunque reconoció públicamente el periodo de enfriamiento.
A lo largo de este proceso, Albares y Attaf mantuvieron diversos contactos en foros multilaterales. Europa Press recordó que, en febrero pasado, ambos ministros ya habían concretado una conversación bilateral en el marco de una reunión ministerial del G20 también celebrada en Sudáfrica. El encuentro reciente en Johannesburgo retoma esa línea, subrayando la voluntad de ambos gobiernos de dejar atrás la crisis diplomática y priorizar los beneficios mutuos en términos políticos y económicos.
El reciente diálogo entre los ministros es interpretado como una escenificación del deshielo y una hoja de ruta para futuras colaboraciones, de acuerdo con lo informado por Europa Press. El énfasis se dirige hacia el desarrollo de intercambios comerciales, las conexiones culturales y la cooperación sostenida en ámbitos de interés compartido.
La situación actual, recoge Europa Press, es consecuencia directa de las posturas divergentes sobre el futuro del Sáhara Occidental. El refuerzo de la cooperación, la continuidad en el suministro de recursos energéticos y la reactivación de los acuerdos bilaterales aparecen como los principales desafíos y objetivos para las administraciones de ambos países en los próximos meses.