Detenido en Portugal un cabecilla del grupo criminal brasileño PCC

Ygor Daniel Zago, conocido como 'Hulk', escapó de Brasil tras una condena de casi tres décadas, operando en Europa mientras coordinaba actividades ilícitas y lavado de activos para el mayor grupo delictivo de su país de origen

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Aunque Ygor Daniel Zago, apodado 'Hulk', residía en una exclusiva urbanización de Cascais, a las afueras de Lisboa, las autoridades portuguesas lo identificaron como uno de los principales dirigentes del grupo brasileño Primer Comando de la Capital (PCC), dedicado a operaciones internacionales de narcotráfico y lavado de activos. La detención de Zago en Portugal, realizada este domingo, se produce tras varios años prófugo desde que la justicia de Brasil lo había condenado a 29 años de prisión por su vinculación con una red criminal que colaboraba tanto con el PCC como con la mafia de los Balcanes, de acuerdo con información publicada por la agencia EFE.

Según detalló EFE, Zago, de 44 años, había conseguido escapar de Brasil en el año 2014, poco después de recibir la condena judicial por parte de los tribunales brasileños, y eludir de esta manera el cumplimiento de la pena. El recorrido de Zago para evadir la justicia incluyó una salida inicial del país a través de Perú, para después establecerse durante un periodo en Italia y finalmente recalar en Portugal. La publicación de EFE precisó que desde mayo de este año, el dirigente criminal había instalado su centro de operaciones en Cascais.

El informe de EFE expone que Zago continuó dirigiendo en territorio europeo varias actividades ilícitas, fundamentalmente vinculadas al tráfico internacional de drogas y al blanqueo de dinero. Este último se realizaba mediante el denominado “esquema del metanol”, consistente en la adulteración de combustibles, donde se añade metanol a la gasolina y se distribuye el producto a gran escala. Esta práctica forma parte de las diversas estrategias delictivas utilizadas por el PCC para obtener recursos de manera ilegal y dificultar el rastreo de las ganancias obtenidas a través de sus actividades criminales.

El Primer Comando de la Capital, presentado por EFE como la mayor organización delictiva de Brasil, cuenta con una estructura conformada por aproximadamente 30.000 miembros y, de acuerdo con la misma fuente, ejerce un control significativo sobre el mercado de combustibles en el país sudamericano. La colaboración con grupos mafiosos de otras regiones, como los Balcanes, permitió al PCC extender su influencia y consolidar alianzas que facilitan el tráfico internacional de estupefacientes.

La investigación encabezada por la Policía Judicial de Portugal permitió descubrir la presencia de Zago en Cascais y su vinculación con operaciones ilegales a gran escala. La información difundida por EFE subraya que el arresto de Zago representa un golpe importante contra la capacidad operativa del PCC en Europa, al desarticular parcialmente la infraestructura dedicada a transacciones internacionales de drogas y lavado de dinero dentro del continente europeo.

El reporte de EFE aclara que la captura de Zago se inscribe en el marco de una cooperación internacional policial, dado que las actividades del PCC abarcan numerosos países y requieren acciones coordinadas entre fuerzas de seguridad de América del Sur y Europa. La detención en Portugal podría abrir nuevas investigaciones sobre las rutas y los socios internacionales que el grupo delictivo mantiene activos fuera de Brasil.

Además de su papel en el tráfico de droga, Zago supervisaba esquemas de blanqueo de capitales que implicaban la manipulación de grandes volúmenes de combustible, práctica detectada en varias jurisdicciones y que involucra la falsificación de productos energéticos. La intromisión del PCC en el mercado energético, detalló EFE, incrementó los riesgos asociados a la seguridad pública y la economía legal, debido al ingreso de carburante adulterado y la distorsión de los mecanismos de mercado.

El traslado de Zago por diversos países tras su huida evidencia la capacidad del grupo para movilizar a sus dirigentes, establecer redes en el extranjero y convertir destinos europeos en centros logísticos para el crimen organizado. EFE puntualizó que el seguimiento internacional facilitó el arresto y podría derivar en la solicitud de extradición a Brasil, donde la condena por su implicación en la trama continúa vigente.

Con la detención de Zago, las autoridades lusas refuerzan la vigilancia sobre las actividades transnacionales de organizaciones brasileñas y su colaboración con mafias de otras regiones. EFE resumió que la operación constituye un avance en las investigaciones contra el lavado de activos y el tráfico de estupefacientes promovido desde Brasil hacia Europa, y coloca de nuevo al Primer Comando de la Capital en el foco de la cooperación policial internacional.