Al menos seis muertos en una disputa tribal por tierras en el sur de Irak

Fuentes médicas locales alertan que la cifra de fallecidos podría incrementarse debido a la condición crítica de varios heridos tras los intensos choques armados, escenario agravado por la amplia circulación de armas ilegales en la zona

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Fuentes médicas consultadas por la agencia iraquí Shafaq señalaron que parte de los heridos en los recientes enfrentamientos armados en el sur de Irak presentan lesiones de extrema gravedad, por lo que existe la posibilidad de que aumente la cifra de víctimas mortales. Según publicó Shafaq, el conflicto estalló en la provincia de Maisan, al sureste del país, durante una disputa territorial entre dos tribus rivales, dejando al menos seis personas muertas y al menos siete hospitalizadas.

El medio Shafaq detalló que la pelea entre ambos bandos tuvo lugar por el control de tierras agrícolas, un motivo que ha originado tensiones previas en la región. De acuerdo con la información de la misma agencia, tanto los fallecidos como los lesionados resultaron víctimas tras el uso de armas de fuego en la confrontación. El uso de armas durante este tipo de disputas se mantiene como una característica recurrente en la zona, reportó Shafaq, donde la abundancia de armamento complica la gestión de la seguridad y la prevención de conflictos.

De acuerdo con el medio iraquí, la posesión generalizada de armas entre la población civil constituye un factor que incrementa la letalidad y la frecuencia de incidentes similares no solo en la provincia de Maisan, sino también en otras partes del sur de Irak, como Basora y Di Car. Shafaq consignó que millones de armas cortas y de media potencia permanecen en circulación en la zona, lo que agrava las disputas territoriales y eleva el riesgo de un alto número de víctimas en cada enfrentamiento.

En esta ocasión, las autoridades y las fuentes médicas locales advirtieron que el balance actual podría modificarse debido a la condición crítica de varios de los heridos. Según información proporcionada por Shafaq, los servicios sanitarios trabajan bajo presión para atender a los lesionados, cuyo pronóstico se mantiene reservado ante la gravedad de las heridas provocadas por armas de fuego.

Las tensiones tribales por el control de tierras continúan representando un desafío constante en varias regiones del sur iraquí. Conforme a lo reportado por la agencia, episodios de violencia de este tipo suelen registrarse en contextos donde la seguridad estatal resulta insuficiente para evitar que la población civil utilice armamento en sus disputas. El caso reciente en Maisan se suma a una lista de incidentes similares que, según expertos consultados por Shafaq, ponen de manifiesto la dificultad de desarmar a los habitantes y garantizar la estabilidad en zonas rurales del país.

Shafaq también contextualizó que los enfrentamientos entre clanes y familias por cuestiones de territorio, recursos o venganza histórica han persistido durante décadas en Irak, donde los mecanismos formales de resolución de disputas a menudo no resultan efectivos o sufren limitaciones prácticas. La agencia subrayó la presencia permanente de milicias y otros grupos armados que, a lo largo del tiempo, han permitido la entrada y permanencia de armas ilegales en circulación.

Mientras avanzan las investigaciones para esclarecer los detalles de este último episodio de violencia, las autoridades regionales mantienen la vigilancia en localidades cercanas con el objetivo de contener posibles nuevas hostilidades, publicó Shafaq. La incertidumbre permanece sobre el estado de los heridos que continúan hospitalizados y sobre las medidas que puedan adoptarse, a corto y largo plazo, para frenar la escalada de violencia generada por la circulación de armamento entre residentes de la zona.