
El Gobierno de Estonia ha dejado la puerta abierta este martes a la posibilidad de albergar en sus hangares aviones de combate británicos con capacidad nuclear, en un momento de pleno aumento de las tensiones, con la incursión de drones y aeronaves rusas en el espacio aéreo de algunos de sus vecinos de la OTAN.
"Siempre estamos disponibles. La puerta siempre está abierta para los aliados", ha respondido el ministro de Defensa estonio, Hanno Pevkur, a una pregunta del diario británico 'The Telegraph' sobre la posibilidad de desplegar cazas F-35A, capaces de transportar la bomba nuclear B61.
Hasta ahora, eran aviones de combate F-35 los que habían estado en algún momento en las bases aéreas de Estonia, como parte una misión de vigilancia de la OTAN sobre la zona del Báltico, que también incluye a Letonia y Lituania. Estos tres países no disponen de sus propios cazas.
Este martes, la OTAN ha prometido responder de manera "firme" las "imprudentes" acciones que Rusia ha cometido los últimos días, con la violación de espacios aéreos, incluyendo el polaco con una decena de drones, o el de Estonia, en donde tres cazas rusos Mig-31 sobrevolaron su territorio durante 12 minutos.
La OTAN ha incidido en una reacción "proporcionada", en contraste con algunas voces dentro de la Alianza que han apostado incluso por derribar los aviones de combate rusos.
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