
El primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, ha declarado este domingo que "nunca entregarán" su bandera a la ultraderecha, condenando así la manifestación que tuvo lugar en la víspera en Londres bajo el lema "Unamos al Reino", convocada por el activista de extrema derecha Tommy Robinson.
"Reino Unido es una nación orgullosamente construida sobre la tolerancia, la diversidad y el respeto. Nuestra bandera representa la diversidad de nuestro país y jamás la entregaremos a quienes la utilizan como símbolo de violencia, miedo y división", ha manifestado a través de su perfil en la red social X.
Starmer ha recordado el derecho a protestar pacíficamente, remarcando que "es fundamental para los valores" de su país, pero ha agregado que no tolerará "agresiones contra agentes de Policía en el ejercicio de su labor ni que la gente se sienta intimidada" en las calles "por su origen o el color de su piel".
El 'premier' británico se ha referido así a la bandera de San Jorge, después de que varios parlamentarios y grupos de la sociedad civil le instaran a posicionarse en contra de la retórica utilizada en la protesta, a la que asistieron más de 110.000 personas, según estimaciones de la Policía.
Durante la marcha, un total de 26 agentes de las fuerzas de seguridad resultaron heridos, mientras que la Policía Metropolitana confirmó que 24 personas fueron arrestadas por varios delitos, incluidos asalto común y desorden violento.
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