
Ocho de cada diez consumidores europeos, el 83%, ha considerado que los nuevos aranceles con Estados Unidos aumentará el coste vida de las familias, según ha informado este martes la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
De una encuesta realizada a casi 5.000 personas de entre 25 y 79 años realizada por la OCU, en colaboración con otras tres organizaciones de Bélgica, Italia y Portugal, se desprende la creciente preocupación de los consumidores por las consecuencias que tendrá la aplicación de aranceles estadounidenses y la anunciada respuesta de la Unión Europea (UE), tanto sobre la economía europea, en general, como sobre sus empresas, el empleo y el coste de la vida.
Al menos el 90% de los encuestados considera que la aplicación de los nuevos aranceles, suspendidos en su mayor parte hasta principios del mes de julio, impactarán negativamente en la economía europea y nacional, así como en las empresas que conforman el tejido productivo de la UE.
Es más, el 44% considera que también afectará de forma negativa al empleo y el 83% que perjudicará al coste de la vida de las familias.
En lo que se refiere a los precios, el 84% de los consumidores europeos consideran que se incrementarán, sobre todo en los productos de electrónica, como los móviles o los ordenadores.
Otros sectores donde los encuestados prevén subidas son el automóvil (75%), los productos farmacéuticos (71%), la alimentación (71%), los servicios digitales (68%), los suministros básicos del hogar como la electricidad, el gas y el agua (62%) y en las hipotecas y los préstamos (46%).
TARIFAS SIMILARES DESDE LA UE
No obstante, el 69% de los consumidores defiende que la UE debe responder a EEUU con tarifas similares a las que imponga este último; y solo un 17% es contrario a esta estrategia --un 14% se muestra neutral o no tienen opinión al respecto--.
Del mismo modo, al menos tres de cada cuatro encuestados señala que no se debe rebajar la regulación europea en materia de seguridad alimentaria o seguridad digital.
Es más, el 83% opina que debe negociar nuevos acuerdos comerciales con terceros países, mientras que el 85% cree que la UE debe aumentar la inversión en tecnología y servicios digitales.
La OCU aclara que si finalmente la UE respondiera con una subida de aranceles, el impacto más importante será sobre las marcas de EEUU de moda y cosmética, herramientas y electrodomésticos, aunque solo sobre las importadas directamente del país norteamericano, "porque en muchos casos esas mismas marcas ya producen en otros países, a veces incluso de la propia UE".
En lo que respecta a la cesta de la compra, el primer impacto de la subida de precios no debería sentirse "demasiado", según la OCU, más allá del maíz, que se importa en grandes cantidades. "El resto son, básicamente, frutos secos muy concretos y ciertas legumbres, salsas y refrescos que bien podrían sustituirse por otros productos similares locales o procedentes de otros países", ha explicado la organización.
En cualquier caso, la OCU llama a los negociadores en Bruselas y a los propios consumidores a guardar la calma, pues considera que la actual pausa de 90 días permite a la Comisión Europea estudiar las consecuencias de la respuesta arancelaria sobre el mercado interno, y, a los consumidores, a buscar alternativas para productos directamente importados de EEUU; en caso contrario, podría valorarse adelantar su compra.
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