
El presidente de la Universidad de Harvard, Alan Garber, ha anunciado este lunes que la prestigiosa institución académica ha presentado una demanda contra la Administración de Donald Trump después de que congelara subvenciones valoradas en más de tres millones de dólares (2,6 millones de euros) al considerar que no ha puesto freno a las protestas estudiantiles en contra de la guerra en la Franja de Gaza.
"Hace unos momentos, presentamos una demanda para detener la congelación de fondos por ser ilegal y exceder la autoridad del Gobierno", ha indicado a través de un comunicado en el que ha sostenido que "las consecuencias de la extralimitación del Gobierno serán graves y duraderas" y ha lamentado que el Ejecutivo haya "justificado su acción ilegal" con la respuesta de la universidad al antisemitismo.
Es por ello que ha hecho hincapié en que "como judío y como estadounidense" sabe "muy bien que existen preocupaciones válidas sobre el aumento del antisemitismo, si bien "Harvard se toma esa labor muy en serio" y "abordarlo eficazmente requiere comprensión, intención y vigilancia". "Continuaremos combatiendo el odio con la urgencia que exige, cumpliendo plenamente con nuestras obligaciones legales. Esta no es solo nuestra responsabilidad legal. Es nuestro imperativo moral", ha manifestado.
Garber ha denunciado que la Casa Blanca ha "tomado varias medidas tras la negativa de Harvard a cumplir con sus exigencias ilegales", que incluyen "un control indebido sin precedentes" sobre la universidad, así como la congelación de varios millones de dólares en subvenciones e iniciado "numerosas investigaciones" sobre las operaciones de Harvard.
Así, ha considerado que "estas acciones tienen graves consecuencias para pacientes, estudiantes, profesorado, personal, investigadores y la reputación de la educación superior estadounidense en el mundo", puesto que "la investigación que el Gobierno ha puesto en peligro incluye" grupos de trabajo sobre varias enfermedades como el cáncer, la esclerosis múltiple, el Alzheimer o el Parkinson.
"Las víctimas serán los futuros pacientes y sus seres queridos, quienes sufrirán la angustia de enfermedades que podrían haberse prevenido o tratado de manera más eficaz. Recortar indiscriminadamente la investigación médica, científica y tecnológica socava la capacidad del país para salvar vidas estadounidenses, impulsar el éxito estadounidense y mantener la posición de Estados Unidos como líder mundial en innovación", ha dicho.
Con todo, ha defendido los valores de la educación superior estadounidense, remarcando que defiende "la verdad de que las universidades de todo el país pueden asumir y cumplir con sus obligaciones legales y cumplir mejor con su papel esencial en la sociedad sin la intromisión indebida del Gobierno". "Así es como logramos la excelencia académica, protegemos la investigación abierta y la libertad de expresión", ha zanjado.
El anuncio de Garber llega después de que la Administración Trump haya exigido a Harvard acceso a los informes universitarios sobre antisemitismo y prejuicios antimusulmanes en el campus generados desde octubre de 2023. También solicita los nombres de las personas involucradas en la preparación de los informes y les pide que estén disponibles para ser interrogadas.
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