Rodrigo Zuleta
Berlín, 2 abr (EFE).- El Bayer Leverkusen y su entrenador Xabi Alonso pudieron confirmar en carne propia que "Bielefeld si existe", contrariamente a lo que dice una célebre frase que forma parte de una sátira de las llamadas teorías de conspiración que surgió en los años noventa como una broma en medio de una fiesta de estudiantes y ha terminado por convertirse en parte de la cultura popular alemana.
Entre los asistentes a aquella fiesta en Kiel (norte de Alemania) estaba el entonces estudiante de informática Achim Held. Uno de los asistentes, ante una persona que dijo venir de la ciudad del oeste alemán, negó en broma la existencia de esa localidad.
"Creo que Bielefeld no existe", dijo y a partir ello Held y otros, entre ellos un lector habitual de una revista esotérica, decidieron montar en torno a esa frase una teoría conspiratoria con el propósito de burlarse de las teorías conspiratorias.
La idea central es que la existencia de Bielefeld es una ficción creada por la CIA, el Mosad o los extraterrestres. La Univesidad de Bielefeld, según una versión, sólo es una máscara para una nave interplanetaria. Otra versión dice que donde se supone que está la ciudad lo que verdaderamente existe es un acceso a la Atlántida.
En 2010 apareció una película titulada "La conspiración de Bielefeld" basada en textos de Held y en una novela de Thomas Walden. Después ha habido otras películas y obras de teatro.
En 2012, durante la entrega de un premio, la entonces canciller Angela Merkel, recordó una conversación con ciudadanos en Bielefeld y agregó "en caso de que exista" lo que suscitó las risas del auditorio. "Tengo la impresión de haber estado allí.. Espero poder volver a ir ", agregó Merkel.
Ahora Xabi Alonso, tras la derrota por 2-1 ante el Arminia Bielefeld que lo apeó de la Copa de Alemania, sin duda también tiene la impresión de haber estado allí.
No sólo la ciudad existe -con 330.000 habitantes y que es mencionada por primera vez en crónicas de 1214 cuando no existían ni la CIA ni el Mosad- sino también el club, con 17.500 socios y un estadio con capacidad para 27.332 espectadores.
El Arminia Bielfeld, fundado en 1905, ha jugado durante 19 años de su historia en la primera categoría del fútbol alemán y 22 años en la segunda.
Ahora el equipo está en la tercera Bundesliga y lejos de sus mejores tiempos pero en la Copa de Alemania ha dado claras señales de vida que le recuerdan al mundo del fútbol alemán la realidad de su existencia.
La victoria por 2-1 ante el Leverkusen -que catapulta al equipo a la final de la Copa de Alemania- ha sido hasta ahora el punto álgido de una campaña fulminante en la que dejó en la cuneta a otros tres equipos de la primera categoría -el Unión Berlín, el Friburgo y el Werder Bremen- y al Hannover 96 de la segunda categoría.
El Bielefeld no es el primer equipo que, estando en la tercera categoría, alcanza la final de la Copa de Alemania. Antes lo habían logrado el segundo equipo del Hertha Berlín, en 1993, el Energie Cottbus, en 1997, y el Unión Berlín, en 2001.
Ahora al Bielefeld le queda la final, el rival se decidirá esta noche entre el Leipzig y el Stuttgart, y de ganarla, el club podría darle a Europa pruebas de su existencia y de la ciudad que representa.EFE
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